Belle and Sebastian y cómo conseguir la paz mundial

Con una nostalgia e inocencia perturbadora que a través de sus letras se convierten en almas sonoras, la banda escocesa Belle and Sebastian conquistó de nuevo a sus fans mexicanos la noche anterior en el Frontón México, que poco a poco recobra grandeza en los foros de conciertos capitalinos.

Una noche lluviosa y un ambiente memorable se gestaban a las 21 horas en el foro del centro de la ciudad. Los primeros acordes de “Dog on Wheels” emocionaron los 4 mil asistentes. La banda afectuosa, generosa y con un escenario pulcro y proyecciones sobre el mismo se acercaba a todos y cada uno de sus fans.

“I’m a Cuckoo” logró que hasta la última fila se pusiera de pie, un repaso por más de 15 años de discos, ya el ambiente estaba puesto para una noche de comunión pura.

“Escocia perdió, así que ahora apoyaremos a México” decía Stuart Murdoch mientras se quitaba la chamarra y mostraba una playera verde de la selección mexicana de futbol.

Stuart Murdoch con playera de la selección nacional. Foto: Carlos Enciso

Stuart Murdoch con playera de la selección nacional. Foto: Carlos Enciso

Después de un repaso por algunas de las canciones nuevas llegaron clásico, siendo un momento muy especial “The Fox in the Snow” de 1996, cuando la banda iniciaba su nombre a través de los últimos años de aquella época del britpop.

Stevie Jackson. Foto Carlos Enciso

Stevie Jackson. Foto Carlos Enciso

Stuart Murdoch. Foto: Carlos Enciso

Stuart Murdoch. Foto: Carlos Enciso

La emoción llegó al punto más alto cuando Murdoch invitó a una decena de fans a subir al escenario a bailar cuando los acordes de “Another Sunny Day” hacían temblar de emoción y ternura a todo el recinto. Fue un momento de conexión sin igual, la dulzura del tema y la pasión de los fans compartiendo un escenario siempre es un sello en las presentaciones de la banda quienes ligaron con “The Boy With The Arab Strap” el cierre de ese acto.

Fans en el escenario. Foto: Carlos Enciso

Fans en el escenario. Foto: Carlos Enciso

El encore en esta ocasión fue muy corto, pero con dos piezas muy importantes, “Funny Little Frog” y “The Party Line”, ésta última con un arrojado lanzamiento hacia las gradas por parte de Murdoch, quien recibió abrazos, selfies, besos y en el punto medio de todo el estadio logró crear una atmósfera totalmente capaz de resolver el más grande desacuerdo, haciendo creer que la paz es posible de alcanzar con ayuda del arte.

Belle And Sebastian en el Frontón México. Foto: Caros Enciso

Belle And Sebastian en el Frontón México. Foto: Caros Enciso

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