Peña Nieto inaugura exposición “Vaticano: de San Pedro a Francisco”… hablando de futbol

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los temas de política, futbol y religión se sobrepusieron al del arte en los discursos de apertura de la exposición “Vaticano: de San Pedro a Francisco”, inaugurada la noche de este lunes 19 por el presidente Enrique Peña Nieto, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el marco del 25 aniversario del restablecimiento de las relaciones entre México y el Estado Vaticano.

Luego de la promulgación de las Leyes de Reforma, creadas por liberales del siglo XIX, entre ellos el presidente Benito Juárez e Ignacio Ramírez El Nigromante, de quien se cumplen 200 años de su nacimiento, México y el Vaticano rompieron relaciones. En 1992, el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari hizo modificaciones al artículo130 Constitucional para su restablecimiento y nombró a Enrique González Santana, como primer embajador ante la Santa Sede.

Acompañado de José Antonio González, titular de Hacienda y Crédito Público; María Cristina García Cepeda, secretaria de Cultura; Jean-Louis Brugués, delegado oficial de la Santa Sede; José Ramón Amieva, jefe de gobierno de la Ciudad de México; Enrique Graue Wiechers, rector de la UNAM, y su esposa Angélica Rivera, a quien agradeció la posibilidad de traer esta muestra a México; Peña Nieto comenzó su discurso con el futbol.

Se dirigió a Brugués, para decirle que los mexicanos atravesamos por un momento particular. Cualquiera pudo pensar que se referiría a la próxima jornada electoral, pero dijo enseguida que había un gran ánimo por el triunfo del pasado domingo 17 de la Selección Mexicana contra la Alemania, con un marcador de 1-0, en la Copa Mundial que se lleva a cabo en Rusia.

Durante varios minutos destacó que, pese a todas “las encuestas” que consideraban prácticamente imposible que México le ganara a Alemania, se obtuvo un “logro histórico”, pues no ocurría desde 2002 que un equipo no europeo le ganara al campeón.

De ahí, el Ejecutivo brincó a señalar los logros de México en el ámbito interno que “no son del gobierno, sino de todos”. Habló del restablecimiento de las relaciones entre México y el Vaticano, que dan como resultado siete visitas papales, así como viajes de jefes del Estado mexicano a la Santa Sede.

Al llegar al tema de la exposición, destacó que muestra dos mil años de historia del catolicismo y destacó que 125 millones de mexicanos, la mayoría de los cuales no tienen posibilidad de hacer un viaje a Roma, tendrán la oportunidad de conocer este arte. Aunque la Coordinación de Comunicación Social y Vocería del gobierno de la República entregó un comunicado en el cual se precisa que la muestra, conformada por 180 piezas tendrá una concurrencia de sólo 400 mil visitantes.

Casi para terminar su discurso, Peña Nieto instó mantener el espíritu de confianza para seguir aportando en la construcción de México. Dijo que no se trata de pensar que “vamos a alcanzar un estadío de mejor nación algún día”, pues el país se construye todos los días.
“Hay quienes lo aprecian y quienes no”, al final, dijo, debemos convencernos por lo que somos, nuestras raíces, lo que somos como sociedad y los logros que hemos alcanzado.

“Oportunidad para el pueblo mexicano”

Al pie de la escalera que lleva a la obra mural Cortés y la Malinche, de José Clemente Orozco, que simboliza el mestizaje tras la conquista, Brugués, vestido de sotana, destacó que la exposición, proveniente de los Museos Vaticanos, Fábrica de San Pedro, Museo del Tesoro de San Juan de Letrán, Biblioteca Apostólica Vaticana y Sacristía Pontifica, es una oportunidad para el “pueblo mexicano, católico o no, de adentrarse en el rico patrimonio de la Iglesia católica”.

El religioso aseveró que se trata de un patrimonio cultural, cuyo carácter religioso es indisoluble de su calidad y belleza, pues su origen es la evangelización y la idea de que a Dios sólo es posible ofrecerle lo mejor. Tanto templos y catedrales como obras artísticas tuvieron esa misión evangelizadora, por lo cual espera que además de cultivar, la colección ofrezca “un alivio espiritual”.

Graue dijo a su vez que la exposición, en la cual podrán verse piezas de Guido Remi, Guercino, Rafael Sanzio, Gian Lorenzo Bernini, Tiziano, Vecellio y Marcelo Venusti, entre otros, junto con el edificio del Antiguo Colegio de San Ildefonso, creado en 1583 por la Compañía de Jesús, “son símbolos de esa laicidad que no profesa ideologías religiosas, pero tampoco anticlericales; que entiende que Estado, religión y educación no son ni deben ser posiciones encontradas, sino de recíproco respeto a su natural autonomía”.

La exposición fue curada por un equipo integrado por expertos italianos y mexicanos coordinados por Bertha Cea, directora del recinto. Estará abierta al público a partir de este miércoles 20 de junio hasta el domingo 28 de octubre. La entrada es libre, pero hay que reservar boletos en een este sitio de internet.

Comentarios