Rafa Márquez y el peso de la “lista negra”

CIUDAD DE MEXICO (apro).- Rafael Márquez, una de las estrellas más conocidas del representativo nacional, destaca en el Mundial en Rusia, sin embargo, no es sólo por su capacidad en el campo de juego.

Márquez, de 39 años, aún está en la “lista negra” del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de personas que según la institución han ayudado a lavar dinero a los cárteles de la droga. Su inclusión prohíbe a los ciudadanos, empresas y bancos estadunidenses tener cualquier tipo de relación con él.

Es por ello que Márquez no bebe de las mismas botellas de agua con publicidad de las que toman sus compañeros ni viste el mismo uniforme durante los entrenamientos, observó el diario estadunidense The New York Times este martes.

Más aún, en lugar de colocársele frente a los logos de los patrocinadores en cada oportunidad, como es el caso para los jugadores relevantes, a Márquez lo mantienen alejado.

Si llegara a tener el mejor desempeño en un juego, él seguramente no será llamado Jugador del Partido Budweiser. Su hospedaje es cuidadosamente supervisado para evitar que se aloje en lugares que tengan vínculos con estadunidenses, incluso si eso significa conseguirle un cuarto de hotel alejado del resto del equipo.

Lo más ingrato: sin importar qué tan arduo sea su trabajo en el campo, Márquez ha aceptado no recibir pago por su participación.

Los patrocinadores corporativos, particularmente los estadunidenses, que pagan para tener sus marcas exhibidas por todos lados en la Copa del Mundo y cerca de las estrellas del torneo se mantienen tan lejos como pueden de Márquez.

Rafa Márquez y varias empresas vinculadas a él están acusados de ser testaferros y mostrarse como propietarios de bienes de Raúl Flores Hernández, sospechoso de dirigir una organización de tráfico de drogas.

Aunque no ha sido acusado penalmente, los activos financieros de Márquez en Estados Unidos, así como sus bienes mexicanos con vínculos al sistema financiero estadunidense fueron congelados.

Él ha negado repetidamente cualquier nexo con narcotraficantes y ha contratado a un equipo legal para desafiar su inclusión en la lista y tranquilizar a los patrocinadores inquietos.

Mundialista en cinco ocasiones

Tener a Márquez en Rusia puede complicar el camino de México en la Copa del Mundo, pero su presencia ya ha sido positiva para el equipo.

Como un sustituto en los últimos minutos para ayudar a mantener la inesperada victoria sobre Alemania el domingo pasado, Márquez se convirtió en el tercer jugador en jugar en cinco Mundiales. El logro tal vez habría sido causa de celebración y promociones si hubiera ocurrido en otras circunstancias.

Al concluir el partido, las televisoras no se apresuraron para alcanzar a Márquez para una entrevista en el campo. Eso hubiera significado colocarlo frente al cuadro de plástico transparente cubierto con los logos de los patrocinadores.

Tropezón de FIFA

FIFA inicialmente, y erróneamente, dijo a los responsables de la transmisión que ni siquiera podían entrevistar a Márquez, antes de cambiar la decisión para decirles que podían hacerlo, pero sin desplegar los logos de los patrocinadores.

La Federación Internacional también ha tomado medidas para evitar contacto entre Márquez y cualquiera de sus empleados que son ciudadanos estadunidenses. Por ejemplo, si Márquez aparece en una conferencia de prensa organizada por la FIFA, el moderador no debe ser estadunidense.

Los vuelos también han sido cuidadosamente organizados, ya que Márquez no tiene permitido viajar en aerolíneas de la Unión Americana.

Pese a sus problemas legales, Márquez conserva una enorme popularidad en México, un hecho que tienen presente la FIFA y Anheuser-Busch InBev, cuya marca Budweiser patrocina el premio al jugador del partido en la Copa del Mundo, un reconocimiento que es otorgado con base en el voto del público.

Asociar el premio con Márquez –obtuvo uno en la pasada Copa del Mundo realizada en Brasil– mientras permanece en la “lista negra” del Departamento del Tesoro casi con certeza sería una violación a la ley estadunidense.

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