El reto para “les bleus”, superar el trauma de la derrota ante Portugal en la Euro 2016: Deschamps

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Por tercera vez en las últimas dos décadas, la selección francesa de futbol estará en la final de un Mundial; sin embargo, para los jóvenes integrantes de los “bleus” el reto del próximo domingo 15, cuando se enfrente al ganador del partido entre Inglaterra y Croacia, consistirá en superar el trauma de la derrota sufrida en casa ante Portugal durante la final del Euro 2016.

“Aun no digerimos la final de hace dos años”, declaró hoy Didier Deschamps, director técnico de la selección gala, después de que su equipo venció 1-0 a la selección de Bélgica, con un gol del defensa Samuel Umtiti, nacido hace 24 años en Yaoundé (Camerún) y actual jugador del FC Barcelona.

La francesa es una selección joven -25.6 años en promedio- y diversa: 14 de sus 23 integrantes tienen padres de origen africano y dos de ellos tienen doble nacionalidad.

A excepción de Deschamps, ninguno de los 23 seleccionados en Rusia participó en las finales de los mundiales de 1998 –cuando la selección ganó 3-0 a Brasil-, ni de 2006, cuando Francia perdió en penaltis frente a Italia, después de la expulsión del icónico mediocampista Zinedine Zidane por su cabezazo contra Marco Materazzi.

En cambio, ocho de ellos formaron parte del grupo que llegó a la final de la Eurocopa 2016 en París, cuando perdió contra Portugal en tiempos extras con un gol de Éderzito António Macedo López.

“Estaba contento en la Euro 2016. Hicimos algo extraordinario cuando le ganamos a Alemania en semifinal. Pero se nos fue la final. No debemos repetirlo”, sostuvo el mediocampista Paul Pogba, nacido en 1993 en las afueras de París.

“En 1998 tenía seis años, pero lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Es lo que quiero: que los jóvenes de cinco, seis o siete años, que toda Francia esté alegre en la noche del 15 (de julio)”, abundó.

Kylian Mbappe, quien viste el número 10 como su antecesor Zidane, ni siquiera había nacido cuando los jugadores franceses izaron la copa el 12 de julio de 1998, pero es uno de los jugadores que más ha brillado en el torneo de Rusia.

Con apenas 19 años, el delantero del Paris Saint-Germain desarrolla un juego explosivo, que mezcla una habilidad técnica, una gran velocidad -alcanza sprints o aceleraciones de más de 30 kilómetros por hora- y una capacidad de provocar tiros libres en lugares interesantes.

“Vamos a ver tranquilamente en nuestro sillón con quién nos enfrentaremos el próximo domingo”, abundó Deschamps, en referencia a la segunda semifinal que opondrá mañana Inglaterra y Croacia.

Comentarios