La CEM expresa su “cercanía y solidaridad” a obispos agredidos por paramilitares en Nicaragua

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su solidaridad al nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanilaw, y a los obispos Leopoldo Brenes y Silvio José Báez, agredidos ayer por un grupo de paramilitares en la basílica de San Sebastián.

A través de un comunicado de prensa, la CEM manifestó “su cercanía y solidaridad con nuestros hermanos obispos de Nicaragua (…) frente a la situación de grave violencia y agresiones sufridas este lunes 9, en el ejercicio de su ministerio pastoral”.

El organismo cúpula de la jerarquía católica mexicana también se unió “al llamado a la comunidad internacional para colaborar en la solución de este conflicto, en esta hermana nación, para que se encuentre pronto el camino que lleva a la paz”.

De esa manera, la CEM condenó las agresiones de un grupo de paramilitares contra los prelados cuando se dirigían a la basílica de San Sebastián, en Diriamba, Nicaragua, a socorrer a un grupo de enfermeros y misioneros franciscanos sitiados por encapuchados y policías armados.

Tras el ataque, el obispo Silvio José Báez escribió en su cuenta de Twitter: “Asediado por una turba enardecida que quería ingresar a la Basílica San Sebastián en Diriamba, fui herido, golpeado en el estómago, me arrebataron las insignias episcopales y agredido verbalmente. Estoy bien gracias a Dios. Se liberó la basílica y a quienes allí estaban”.

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