Amieva propone a Raymundo Collins como secretario de Seguridad en la CDMX

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El jefe de gobierno capitalino, José Ramón Amieva, sorprendió este jueves al dar a conocer el nombre del funcionario que sucederá a Hiram Almeida en la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), siempre y cuando el presidente Enrique Peña Nieto dé su visto bueno.

Se trata de Raymundo Collins Flores, quien actualmente se desempeña como titular del Instituto de Vivienda (Invi), una de las entidades clave en la reconstrucción de la capital del país tras los sismos de septiembre del año pasado.

Collins Flores conoce las entrañas de la SSP. Fue subsecretario de la institución en la época en que Marcelo Ebrard llevaba las riendas de la dependencia, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Durante su paso por la policía capitalina no dejó buenas cuentas. En 2002 fue involucrado por elementos policíacos por tener vínculos en asuntos de narcotráfico, secuestro, abusos de autoridad y privación ilegal de la libertad.

Incluso, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) inició tres quejas en su contra: la 122/02 /CUAUH/D3590, por negativa al derecho de petición y ejercicio indebido del servicio público; la 121/02/CUAUH/D4547, por tortura y ejercicio indebido del servicio público, y la 122/02/ CUAUH/D6138, por ejercicio indebido del servicio público.

Además, fue el principal ejecutor del desalojo de un predio en Amalacachico, en la delegación Xochimilco del Distrito Federal, el 4 de octubre de 2002. Esta acción dejó un saldo de 26 personas detenidas y al menos 30 lesionadas, entre ellas 10 policías.

Collins también fue el encargado de crear al Grupo Sagitario, conformado por elementos vestidos de civil que enfocaron sus baterías al combate de narcomenudeo. Al mando policiaco se le encontró equipo para intervenir llamadas y armas no autorizadas.

Con el desprestigio a cuestas, tuvo que abandonar el cargo en abril de 2003. Su lugar fue ocupado por el abogado Gabriel Regino.

Luego de permanecer en la banca, Ebrard lo revivió políticamente cuando llegó a la jefatura de Gobierno en 2006. Lo mandó a la Central de Abasto, donde también cosechó acusaciones por supuestos malos manejos, aunque se aventó el sexenio.

A pesar de sus antecedentes, el sucesor de Ebrard, Miguel Ángel Mancera, lo adoptó y lo mantuvo –una parte de su mandato– a cargo del mayor centro mayorista de víveres de Latinoamérica. Luego lo mandó al Invi, donde se mantiene hasta ahora.

Con la renuncia de Almeida, Amieva tuvo que improvisar y puso la mira en Collins por sus antecedentes en la SSP, por lo que no dudó en turnar la propuesta a Los Pinos.

La Consejería Jurídica del gobierno federal valora la procedencia del as que se sacó de la manga Amieva, aunque antes de que Peña tome la última palabra, Collins deberá pasar la evaluación de los controles de confianza.

En los próximos días se dará a conocer si cumplió con todos los requisitos para asumir el puesto.

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