La LMB ordena a Diablos Rojos devolver a Tigres a Fernando Villalobos y pagar por la venta de 4 peloteros

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- De manera unánime, el Consejo Directivo de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) ordenó al club Diablos Rojos del México devolver a los Tigres de Quintana Roo al jugador Fernando Villalobos y pagar la cantidad correspondiente por la venta de otros cuatro peloteros: Luis Fernando Miranda, Hansen López, Oliver Zepeda y Damián Mendoza; este último, vendido el año pasado a los Rangers de Texas.

La orden significa que se considera “nula e ilegal” la transferencia de los cinco peloteros entre ambos equipos. La directiva de Tigres los ha reclamado como propios y asegura haber sido despojada cuando la familia Valenzuela le compró el equipo al empresario Carlos Peralta.

De acuerdo con la resolución del Consejo Directivo, las pruebas que exhibió el club Diablos Rojos para demostrar que hubo un acuerdo oficial para transferir a los peloteros son “inválidas”, sobre todo, en el caso de Fernando Villalobos, quien en ese momento contaba con 14 años y estaba en la lista de protegidos a quienes los clubes tienen prohibido por reglamento cambiar de equipo.

El Consejo Directivo -integrado por Gerardo Benavides (Acereros de Monclova y Pericos de Puebla), Alejandro Uribe (Toros de Tijuana), José Antonio Mansur (Tecolotes de los Dos Laredos), y Eustacio Álvarez (Rieleros de Aguascalientes)- resolvió también que, a más tardar el viernes 20 de julio, el club Diablos, con documentos en mano, deberá informar al presidente de la LMB, Javier Salinas, cuánto dinero recibió por la venta de los peloteros.

La directiva escarlata tendrá 15 días hábiles más a partir de la fecha referida para entregarle a Tigres ese dinero, además de que Fernando Villalobos regresará a la lista de reserva de los felinos.

Damián Mendoza, de 17 años, un pitcher derecho cuya velocidad alcanza las 95 millas por hora, fue vendido por Diablos Rojos a los Rangers en julio de 2017 en 1.2 millones de dólares, según reportes de la prensa en Estados Unidos.

En caso de que Diablos incumpla serán sancionados.

El inicio de la disputa

La disputa por los jugadores en mención comenzó cuando la familia Valenzuela Burgos descubrió que los peloteros no estaban en sus campos de entrenamiento a pesar de que sus nombres aparecían en la lista de activos que Peralta les entregó cuando adquirieron la franquicia.

Entonces, informaron al dueño de los Diablos Rojos, Alfredo Harp Helú, y al entonces presidente de la LMB, Plinio Escalante, para hacer un reclamo oficial.

En una entrevista concedida a Apro en octubre pasado, el expresidente adjunto y gerente general de los Tigres de Quintana Roo, Francisco Minjarez García, dio a conocer que los jugadores pertenecen a Diablos Rojos del México, pero que por un acuerdo entre directivos el equipo felino los registró en su lista de reserva como si fueran suyos.

Minjarez, quien hoy es vicepresidente y gerente deportivo de los Diablos Rojos, dijo a la reportera que, mediante un “pacto de caballeros”, el expresidente ejecutivo de Tigres, Cuauhtémoc Rodríguez, y el expresidente ejecutivo de Diablos, Roberto Mansur, acordaron lo anterior porque la novena escarlata ya no tenía espacio para registrarlos como suyos. Ambos directivos ya no forman parte del beisbol mexicano.

También declaró que, a petición de Roberto Mansur, los peloteros fueron devueltos a los Diablos Rojos y mostró como supuesta evidencia una lista de reserva fechada el 2 de febrero de 2017 donde ya aparecen con el equipo capitalino.

En dicha lista de reserva, aparece la firma de Francisco Villanueva, quien fue nombrado presidente de Tigres cuando Carlos Peralta le vendió el club a Fernando Valenzuela lo que, según Minjarez, demuestra que cuando se dio el cambio de propietario los peloteros mencionados ya no formaban parte de los activos de la novena felina.

Después de intentar recuperar a los jugadores, el 4 de diciembre de 2017, el presidente de la LMB resolvió que el reclamo de Tigres se presentó fuera de tiempo. Sin embargo, inició una investigación sobre la forma cómo se realizó la transferencia de los cinco peloteros.

En febrero pasado, Javier Salinas suspendió temporalmente al directivo Francisco Minjarez por su participación en la transferencia de los jugadores.

En la resolución que emitió el Consejo Directivo de la LMB también determinó que la investigación ordenada por Salinas es legal. La suspensión de Minjarez está vigente aún.

A partir de la resolución de Salinas, el club Tigres introdujo un recurso de apelación que el Consejo Directivo aceptó y resolvió a su favor con fecha 30 de junio de 2018.

La resolución del Consejo Directivo puede ser apelada, como última instancia, ante la asamblea de la LMB. Asimismo, Diablos Rojos y Tigres pueden continuar dirimiendo esta diferencia en tribunales ordinarios.

Acerca del autor

Estudió Ciencias de la Comunicación y Letras y Literatura Hispánica en la UNAM. Fue reportera de información general en los noticieros Monitor de InfoRed. Desde 2000 ha sido reportera y conductora de deportes en distintos medios radiofónicos y televisivos. Estudió la Maestría en Periodismo y Asuntos Públicos en el CIDE.

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