AMLO detalla sus 50 lineamientos anticorrupción y de austeridad; se acabaron los moches, dice

CIUDAD DE MEXICO (proceso.com.mx).- Andrés Manuel López Obrador dejó claro que durante su administración, “se va a romper el molde con el que se hacía la política tradicional”, además de adelantar que se acabarán “los moches”.

Al presentar los 50 lineamientos generales para el combate a la corrupción y la aplicación de una política de austeridad republicana, el tabasqueño soltó: “Sencillamente ya no van haber moches, porque no va haber en el presupuesto una partida con ese propósito, que sucedía, y es una vergüenza hasta recordarlo”.

El virtual presidente electo recordó ante reporteros: “Llegaron a tener una partida, unos dicen de 14 mil millones, otros dicen, de 25 mil millones de pesos que se repartían, se le entregaba a cada diputado, en algunos casos 20 millones, en otros 50 millones para aquellos asignaran esos recursos para tres tipos de obras”.

Explicó que eses recursos se entregaban para la reparación de calles y de banquetas. “No se sí ustedes observaron, que en algunas colonias, no sólo de la Ciudad de México y del país se destruían las banquetas para volverlas hacer, porque era parte de esa asignación”, dijo.

Otros recursos se utilizaban para instalaciones deportivas que se asignaban a diputados y ellos reasignaban a presidentes municipales y gobernadores. Mientras que el resto para construir instalaciones culturales.

“Muchas de ellas, están en el abandono porque era la construcción, porque eso era lo que dejaba el beneficio, el moche y no se contemplaba ni siquiera el gasto de operación de esas instalaciones culturales. Entonces, eso ya no va a existir”, destacó.

Las medidas

Entre las medidas que dio a conocer hoy, destacan la elevación a delitos graves el tráfico de influencias, la corrupción, el robo de combustibles y fraude electoral; la suspensión de privilegios; una fiscalía general autónoma; los funcionarios deben presentar declaración de bienes patrimoniales y de familiares.

Para la burocracia, no habrá adquisiciones de autos nuevos; tampoco se comprará equipo de cómputo durante el primer año de gobierno, no habrá más de cinco asesores por secretaría; sólo secretarios particulares para secretarios del gabinete; se limitan gastos de viáticos al mínimo; los gastos médicos privados se suprimirán.

Además, fuera de los funcionarios relacionados a la aplicación de políticas de seguridad pública, nadie más contará con guardaespaldas; el personal de confianza será reducido en un 70%; sostuvo que se venderá la flotilla de aviones y helicópteros de la administración federal y las pensiones para los expresidentes de la República serán canceladas.

Asimismo, los funcionarios públicos no podrán contratar a familiares; el horario de los trabajadores de confianza será de lunes a sábado y no menor a las ocho horas; prohibió asistir a trabajar en estado de ebriedad e ingerir bebidas alcohólicas en oficinas públicas.

Los funcionarios de las secretarías federales no podrán asistir a fiestas o reuniones donde se encuentren contratistas, concesionarios o inversores que estén vinculados con la función pública. Tampoco podrán ordenar el cierre de vialidades, salvo casos de emergencia, estacionarse en lugares prohibidos, detener el tráfico o “saltarse” los semáforos.

El Estado Mayor Presidencial pasará a formar parte de la Secretaria de la Defensa Nacional y cumplirá funciones de protección y vigilancia de espacios públicos, entre otras; en tanto que la residencia oficial de Los Pinos se integrará al Bosque de Chapultepec y se convertirá en un centro dedicado a las artes y la cultura.

Por decreto, quedarán canceladas todas las labores de espionaje o intervención telefónica que violen la privacidad de las personas.

Sobre las compras del gobierno, estas se harán mediante convocatorias y contarán con la observación de los ciudadanos y los contratos de la administración federal se licitarán de forma pública con la participación de ciudadanos y observadores de la ONU. Además se priorizará la colaboración con empresas que sean de países que tengan un buen historial de honestidad financiera y que castiguen actos de corrupción.
Los contratos suscritos con empresas nacionales o extranjeras que hayan sido otorgados mediante el influyentismo o la corrupción serán revisados.

AMLO destacó: “Estas medidas que pueden generar alguna preocupación, pues yo espero que haya comprensión de todos, porque es lo que yo planté en la campaña, no engañe a nadie, en la campaña planté todo esto, en las plazas públicas, no me estoy sacando nada debajo de la manga”.

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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