OHL: desinversión con visos de huida

OHL culminó en enero pasado un proceso de “desinversión” iniciado en 2016, pero que en el ocaso del régimen de Enrique Peña Nieto tiene trazas de huida: la trasnacional española vendió la cadena de hoteles Mayakoba, donde presuntamente agasajaba a los funcionarios del gobierno federal priista a cambio de sus favores. El seguimiento de la cadena de inversores revela datos interesantes sobre la forma en que se trabaron las redes del poder financiero y político entre las élites de México y España en el doliente sexenio que está por terminar.  

MADRID (Proceso).- En enero pasado, la constructora OHL se deshizo de la cadena de hoteles Mayakoba, en la Riviera Maya, en los que presumiblemente agasajaba a funcionarios del gobierno de Enrique Peña Nieto, como al titular de SCT, Gerardo Ruiz Esparza, o a su homólogo del Estado de México, Apolinar Mena, a cambio de favores ilegales en contratos de obra pública, según las llamadas telefónicas intervenidas que en 2015 detonaron el escándalo en torno a la compañía española.

En una serie de operaciones anunciadas en 2016 y que concluyeron el 28 de enero último, el fondo de inversión RLH Properties anunciaba la adquisición de este complejo dirigido al turismo de lujo, por una cifra que se acercó a los 235 millones de euros.

Se trata de los hoteles Rosewood Mayakoba, Fairmont Mayakoba, Banyan Tree Mayakoba y Andaz Mayakoba, además del campo de golf El Camaleón, donde se celebran competencias internacionales.

Era una de las operaciones con las que OHL continuó su proceso de desinversión en México, que tiene más visos de un plan de huida ante el ocaso del gobierno de Enrique Peña Nieto, su gran benefactor, y como consecuencia de las dificultades financieras agravadas por casos de corrupción en los que están envueltos sus principales directivos.

Cercado por el escandaloso trato favorable del gobierno en México y los frentes judiciales abiertos en España, el presidente de OHL, el viejo magnate Juan Miguel Villar Mir, cedió en junio de 2016 el relevo de la presidencia a su hijo Juan Miguel Villar Fuentes, quien aceleró la desinversión de activos en México.

La decisión de salir de México se produjo a raíz de que, en marzo de ese año, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) sancionara a la filial OHL en el país con 72 millones de pesos por violar la regulación del mercado de valores.

Una multa histórica que, sin embargo, no fue lo peor para la compañía. La CNBV le impuso también como medida correctiva “modificar” los estados financieros para eliminar el falso ingreso y el falso activo por varias decenas de miles de millones de pesos, como lo explicó a Proceso el abogado Paulo Díez Gargari.

Éste, representante legal de Infraiber, en litigio con OHL desde hace años, presentó una querella el 30 de junio de 2017 por la Oferta Pública de Adquisición (OPA) que lanzó el fondo de inversión australiano IFM para hacerse con el 100% de OHL Concesiones (a su vez, propietaria de 56.85% de OHL-México).

El abogado explica que, con el apoyo del gobierno de Peña Nieto y del mexiquense encabezado por Alfredo del Mazo, esta venta indirecta supuso el pago de las acciones del grupo a 40 pesos la acción, mientras a los accionistas minoritarios se les pagaron 27 pesos por acción, algo que prohíbe la ley mexicana.

El 10 de julio último, Díez Gargari llevó su denuncia ante la Secretaría de Hacienda ante la inacción de la PGR, que, señala, “pretende resolver el no ejercicio de la acción penal, sin siquiera haber notificado al secretario de Hacienda”.

Explica que mientras él combate la resolución de la PGR en los tribunales, el encargado de despacho de la PGR Alberto Elías Beltrán “actúa instruido por el presidente Peña Nieto y el secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya”, en beneficio de “la fuga de OHL” y el terso arribo para IFM.

Aunque la desinversión afectó los negocios más jugosos de OHL, la compañía mantiene algunos contratos vigentes en México: la construcción de la autopista Amozoc-Perote (Veracruz) y la Atizapán-Atlacomulco, así como las obras del tren México-Toluca y del tren ligero en Guadalajara.

La sombra de los #ParadisePapers

Con la operación de los resort Mayakoba se le puso rostro a la nueva estrella de los hoteles dirigidos al turismo de lujo en el país: el financiero mexicano  Allen de Jesús Sanginés-Krause, quien durante 25 años fue el hombre fuerte del banco de inversión Goldman Sachs en México, Latinoamérica, Europa y Rusia.

En su paso por España, Sanginés-Krause trabó una estrecha amistad con el rey Juan Carlos I, con quien departía en cenas y en largas charlas. Esta relación y sus habilidades como hombre del poderoso banco de inversión le permitieron gozar de sólidos contactos con el establishment español.

Aquí se da una singular coincidencia: igual que Sanginés-Krause, Villar Mir es amigo de Juan Carlos I, quien le otorgó el marquesado el 3 de febrero de 2011. Hasta ahora nada dicta que esas relaciones de amistad tengan algo que ver en la operación de los resort en México. 

Egresado en economía del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Sanginés-Krause es un hombre de una vasta cultura que preside el Consejo de Graduados de la Escuela de Artes y Ciencias de la Universidad de Harvard –donde se doctoró– y es miembro del Consejo de Campañas de los Palacios Reales Históricos en el Reino Unido, país en el que reside, y donde está muy implicado en labores de restauración de estas joyas arquitectónicas.

Después de sus años en Goldman ­Sachs, el financiero mexicano se asoció con uno de sus compañeros en el banco de inversión, Jerónimo Bremer Villaseñor, y con el hermano de éste, Juan Cristóbal, ambos hijos del diplomático Juan José Bremer, para crear en 2007 la sociedad BK Partners, una firma especializada en inversiones de infraestructura e inmobiliaria enfocada al turismo y la hotelería en México y con oficinas en Madrid y Londres.

Bajo un complejo esquema de sociedades, bajo el cobijo de BK Partners se encuentran las sociedades RLD (enfocada a la privatización y desarrollo de tierras para proyectos turísticos), RLH Properties, Balam Fund I y BK Primer Residential.

Con Balam Fund, por ejemplo, estos inversionistas entraron al mercado de las energías renovables en México. Junto con The Rohatyn Group (TRG) llevaron a cabo en marzo de 2016 una emisión de certificados de capital al desarrollo en la Bolsa Mexicana de Valores.

Actualmente cuentan con la Planta Energía Eólica Sur en el Istmo de Tehuantepec para el autoabastecimiento de subsidiarias del Grupo FEMSA, Cuauhtémoc Moctezuma Heineken México y Crown; una planta solar en Camargo, Chihuahua, y otra en construcción en el municipio de Tlahualilo de Zaragoza, en Durango, que abastecerá a Farmacias del Ahorro.

Y en Madrid, BK Partners es propietario de un señorial edificio en el exclusivo Barrio de Salamanca.

La gestora de activos financieros RLH Properties, enfocada al desarrollo de hoteles y resort turísticos de alto nivel, fue el instrumento para adquirir el hotel Four Seasons de Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México; también del desarrollo hotelero y resort One & One Mandarina, en la Riviera Nayarita, y del complejo de hoteles Mayakoba que adquirió a OHL.

En noviembre pasado los focos se posaron sobre este financiero, que solía ser discreto, cuando su nombre y el de sus socios aparecieron en los #ParadisePapers, la investigación periodística sobre 13 millones de documentos procedentes de Bermudas y Singapur y 19 registros mercantiles de jurisdicciones opacas fiscalmente, obtenidas por el diario alemán Süddeutsche Zeitung y que coordinó el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), en la que participó Proceso.

De acuerdo con información que en España difundieron el diario digital El Confidencial y la televisora La Sexta, Sanginés y sus socios dirigen el fondo de inversión Rasa Land Investors desde la jurisdicción de Malta, país atractivo por los descuentos fiscales para los inversionistas que se instalan ahí. La estructura cuenta con filiales en Luxemburgo, Holanda y México.

Aparte de Sanginés, los hermanos Bremer y BK Partners, en la sociedad hay otros inversionistas, como el fondo Texas Pacífic-Axon Group, Goldman Sachs, Confidentia (con asiento en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas), Bousard & Gavaudan (asentada en Guernsey) y Riverview Sof I (asentada en Islas Caimán).

También hay un grupo de 25 inversionistas españoles, lo que demuestra las sólidas conexiones que Sanginés-Krause mantiene en España. Entre otros están Mónica Oriol López-Montenegro (cuya familia es socia de la empresa constructora de trenes Talgo y de Iberdrola); María Luz Barreiro (viuda de Jesús Polanco de Prisa) y su hijo Alberto Comenge.

Están miembros de la familia Delclaux (socios de Vidrala); Jaime Castellano (­vinculado a Lazard y Coca-Cola-España); el financiero Javier Olascoaga; Guillermo O’Shea (tío de Patricia Botín, presidenta de Banco Santander) e Isaac Hamui (fundador del grupo de ropa Julio).

Rasa Land Investors PLC de Malta es propietaria de Rasa Land Investors Holding B.V., afincada en Holanda que, a su vez, posee 56% de Activos Turísticos de México (Actur), la sociedad por medio de la cual se operaron la compra del hotel Four Seasons; los proyectos Mandarinas, sobre 265 hectáreas en el municipio de Compostela, en la Riviera Nayarita, y del proyecto Xala, sobre mil 268 hectáreas en Tomatlán, Jalisco.

Actur tiene también como accionistas a entidades del gobierno de México y del estado de Jalisco. El Fondo Nacional de Infraestructuras (Fonadin) de Banobras, participa con 19.89%, mientras que el Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco es propietario de 24% de esa sociedad en una polémica inversión de 89 millones dólares de los burócratas jaliscienses.

Pero no todo han sido éxitos para estos inversionistas. Hace nueve años el entonces gobernador de Jalisco Emilio González rebautizaba el megaproyecto turístico Xala como “Nuevo Cancún”, que se extendería en mil  268 hectáreas de suelo agrícola y rústico en Tomatlán, con 13 kilómetros de playa virgen y una laguna rodeando el predio. Sin embargo, hasta ahora sigue detenido.

Existe una disputa legal sobre la titularidad de los terrenos, sobre las que existen tres escrituras distintas, y Rasa Land Investors habría adquirido predios a personas que no son los legítimos propietarios, incluso, se acusa de posibles actos de corrupción, al organizar una asamblea ilegal para venderle a la compañía.

Asimismo, se mantiene un litigio por el estudio de impacto ambiental, que autorizó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Intrincadas redes

En su biografía, que aparece en la página en internet de BK Partners, destaca que Sanginés-Krause presidió el consejo de administración de Millicom International Cellular S.A., compañía de telecomunicaciones enfocada en mercados emergentes, y es miembro del consejo de administración de AB Investment Kinnevik, sociedad cotizada en Suecia, entre otras.

Las más de dos décadas que dedicó al banco Goldman Sachs le permitieron establecer relaciones de negocios con todas las oligarquías, como la rusa, lo cual le permite acceso a eventos muy exclusivos, como fue su participación en junio de 2014, en el festival de las Noches Blancas, que se celebró en el Palacio de Invierno de San Petersburgo, Rusia, donde fue fotografiado junto a la “amiga entrañable” del rey Juan Carlos I, la polémica princesa Corinna Zu Sayn Wittgenstein.

Sus conexiones en México no son menores y evidencia que también recibió trato de favor por parte del gobierno de Peña Nieto.

En marzo pasado, cuando estalló el escándalo por el rescate de la constructora ICA por el Fondo Nacional de Pensiones de los Trabajadores del Estado (Pensionissste), se hizo público que también en la gestión de José María de la Torre Verea se utilizaron fondos de los trabajadores del Estado mexicano para invertir en RLH Properties, de Sanginés-Krause, y en otra sociedad, Planigrupo.

El beneplácito para esa operación provino del exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, quien nombró a Verea en Pensionissste en 2013, como lo confirmó una fuente gubernamental.

En enero de 2016, RLH Properties nombró a De la Torre, aun siendo vocal ejecutivo de Pensionissste, como miembro propietario no independiente en su consejo de administración.

Al cierre de ese 2016, cuatro meses antes que De la Torre abandonara el sector público para regresar a la iniciativa privada, Pensionissste tenía invertidos mil 300 millones de pesos en la desarrolladora de hoteles de Sanginés-Krause, documentó Mario Maldonado en su columna Historias de NegoCEOs de El Universal, el 14 de marzo pasado.  

Este reportaje se publicó el 5 de agosto de 2018 en la edición 2179 de la revista Proceso.

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