Niegan apoyos al Festival ¡Que viva el salterio!

La Asociación Civil Pro Educación Musical Dulcemelos, creada por los pedagogos e intérpretes Alejandra Sandra Barrientos y Héctor Larios, está decidida a sacar adelante, “contra viento y mareas”, el X Festival Internacional ¡Que viva el salterio! “para adentrar a la niñez, a la juventud y a los adultos mayores de Querétaro en la belleza de ese instrumento”. Y es que las autoridades culturales locales, bajo el manido pretexto de que no hay recursos, han escatimado su contribución, lo cual es calificado por el destacado compositor Francisco Núñez como una “estupidez”.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Definible como una pareja asombrosa de pedagogía musical que ha hecho hasta lo imposible rescatando el salterio mexicano en su propia tierra desde hace un cuarto de siglo, el galardonado Dueto Dulcemelos enfrenta la indiferencia de las autoridades culturales de Querétaro para apoyar el X Festival Internacional ¡Que viva el salterio! 2018.

El matrimonio compuesto por Alejandra Sandra Barrientos Aguilar y Héctor Larios Osorio está decidido a sacar adelante la celebración. Y anuncia que organizará “contra viento y mareas” la X edición del 20 al 27 de septiembre, máxime cuando la rectora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Teresa García Gasca, ha ofrecido colaborar gustosa.

¡Que Viva el salterio! –informa el dueto– es un encuentro mundial que nació en febrero del año 2007, y se había venido efectuando con el apoyo del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, llegando incluso a etiquetarse el presupuesto para garantizar su continuidad, “hasta que en 2016 llegó Paulina Aguado Romero a la Secretaría de Cultura de Querétaro y mandó frenar los apoyos ya etiquetados”.

Alejandra Sandra y Héctor se conocieron en el Taller de Música Tradicional Mexicana a cargo de Rafael Rodríguez Santillán (justamente en la UAQ), cuando estudiaban licenciatura en Educación Musical hacia 1994 y formaron el grupo Dúlcimer: ella en el salterio, él al piano.

“Estábamos enamorados de la música”, confiesa Héctor Larios, nacido el 1 de mayo de 1976 en la capital queretana:

“Ya en el conjunto, me conquistó Alejandra por su manera de interpretar melodías nacionales del siglo XIX y del XX con el salterio, así que decidimos juntarnos como el Dueto Dulcimelos y crear la Asociación Civil Pro Educación Musical Dulcemelos para adentrar a la niñez, a la juventud y a los adultos mayores de Querétaro en la belleza de este hermoso mundo sonoro, investigando a fondo las posibilidades agógicas del instrumento, entre otros proyectos educativos que son la pasión de nuestra vida.”

Un par de logros (aparte de extensas giras por América Latina, Europa y Asia), han sido la creación (“sin fines de lucro”) de la Orquesta Infantil de Salterios Makochi Dulcemelos (niños de 7 a 19 años, desde 2009), y el Coro Gracias a la Vida (conjuntado por septiembre del 2000 con adultos mayores de 60 a 97 años) del municipio de Querétaro. Asimismo:

El Coro de la Secundaria General 2001 (septiembre 1998), con niños de 12 a 15 años, y la Orquesta Típica Constitución de 1917, de la Secundaria General Número 1 (2002), donde estudió Héctor Larios. Taller de Lectura y Música en la Escuela Primaria Centenario (desde 2009). El Grupo de Educación Musical en San Pedro Huimilpan (enero de 2015), con niños de 7 a 12 años, y el programa ¡Que Viva el Salterio! en Radio Querétaro.

Recursos inhumanos

Durante su visita a Proceso, ambos músicos y profesores mostraron el oficio enviado el 24 de abril de 2017 a Paulina Aguado Romero, a la cabeza de la Secretaría de Cultura del gobierno panista en Querétaro, donde piden “de la manera más atenta” apoyo económico para el ¡Viva el salterio! 2018, así:

Se llevará a cabo en el mes de septiembre con nuestro invitado de Eslovaquia, maestro Mykhaylo Zakariya, por lo que solicitamos a usted la cantidad de $330,000.00 (Trescientos treinta mil pesos 00/100) IVA incluido para realizar conciertos, concierto sinfónico, obras de teatro, conciertos didácticos, y presentación del libro-disco con música de salterio Querétaro. El salterio del siglo XVI a comienzos del siglo XXI…

El documento enumera a los músicos participantes (además del educador Zakariya, concertista de cimbalóm): el pianista Rodolfo Ritter Arenas, de la Ciudad de México; el clavecinista chileno Gastón Lafourcade Valdenegro, radicado en Querétaro; la Orquesta Típica Infantil del Estado de México (Ciudad Neza), y los niños del proyecto educativo Makochi Dulcemelos. También, la Compañía de Teatro Infantil de Ana Bertha Cortés (UAQ), la Orquesta Típica Constitución de 1917, el guitarrista Benedicto Becker, el cantante Joaquín Ledesma Marquina, los jóvenes salteristas Osvaldo Ramírez y Javier Adalid Schmidt, y el propio Dueto Dulcemelos.

La respuesta del 14 de mayo pasado (en poder de Proceso) denegó a ¡Viva el salterio! su petición, esgrimiendo un argumento “derivado de la necesidad de diversificación de los recursos públicos destinados al apoyo de actividades artísticas y culturales del estado”, y por añadidura:

“Lo anterior, ya que nos llegan a esta dependencia una gran cantidad de solicitudes para apoyar actividades de gran calidad como lo es el festival ¡Que viva el Salterio!, sin embargo no se ha podido apoyar a la mayoría de ellos porque los recursos resultan insuficientes para cubrir toda la demanda, es por ello que, en una nueva política de diversificación se apoyará aquellas actividades que históricamente no se les ha otorgado ningún tipo de apoyo, dentro de las que no se encuentra el festival ¡Que viva el salterio!”

Quien firmó esta negativa no fue la secretaria de cultura local, Paulina Aguado Romero, sino el secretario técnico de la dependencia, licenciado Francisco Alejandro Reséndiz Venegas, quien a continuación trató de reforzar el rechazo al apoyo del festival 2018 arrogándose a la actual gestión panista “históricamente” cantidades federales previas y otorgadas a través de gobiernos queretanos diferentes (específicamente los dineros relativos al festival ¡Que viva el salterio 2014, en el mandato del priista José Calzada Rovirosa), durante los años cuando la Secretaría de Cultura se llamaba Instituto Queretano de Cultura y las Artes.

Hace una semana, el notable compositor michoacano radicado en Querétaro, Francisco Núñez Montes (autor de la obra para salterio, piano y orquesta dedicada exprofeso a Alejandra y Héctor, Ilusión y Remembranza), salió en defensa del festival y exigió la renuncia de Aguado Romero.

“Es una estupidez –declaró Núñez Montes–, si (la secretaria de Cultura) no puede encontrar espacios mejor que renuncie, es obligación del estado porque así está en la Constitución buscar que el desarrollo de la educación sea armónico e integral.”

Por tercera vez la secretaria de Cultura Paulina Aguado Romero negó los apoyos, pues ya van dos años igual desde que en 2016 asumió el cargo. En sendas ocasiones (2016 y 2017), Pro Educación Musical A. C. concursó para ganarse el derecho a obtener los soportes económicos que ahora aparentemente se arroga la presente administración (vía federal en ProFest), en su respuesta.

Cada una de las nueve ediciones “¡Viva el salterio!” ha convocado alrededor de 10 mil personas de forma gratuita. Según el compositor Eduardo Soto Millán, “la del Dueto Dulcemelos es una labor notable por cuanto al continuo, intenso, apasionado y cada vez más amplio trabajo que comprende estrategias diversas con el fin único y complejo de impulsar un instrumento, acaso de los más antiguos de que se tiene conocimiento: el salterio y sus variantes” (www.dulcemelos.org.mx).

Este texto se publicó el 26 de agosto de 2018 en la edición 2182 de la revista Proceso.

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