El futbol mexicano golea al fisco desde fuerzas básicas

Fidel Kuri, propietario de los Tiburones Rojos del Veracruz. Foto: Yahir Ceballos Fidel Kuri, propietario de los Tiburones Rojos del Veracruz. Foto: Yahir Ceballos

El reciente escándalo de los Tiburones Rojos de Veracruz por la existencia de dobles contratos, detonado tras el conflicto entre el dueño del conjunto escualo, Fidel Kuri, y su exentrenador Guillermo Vázquez, es sólo un ejemplo del esquema que algunos clubes y jugadores del balompié mexicano han aplicado desde hace unos 20 años para sacarle la vuelta a los impuestos y para evadir las demandas de pensión alimenticia en casos de divorcio. Es más, de acuerdo con exempleados del conjunto veracruzano, esa práctica –que ya está bajo la lupa del SAT– es tan común que se realiza desde divisiones inferiores. 

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El mecanismo que aprovechan los equipos del futbol mexicano para evadir impuestos bajo el esquema de dobles contratos es más común de lo que pudiera parecer. Se trata de una práctica que es propia de la mayoría de las organizaciones de la Liga MX, pero que también se emplea en divisiones inferiores.

De acuerdo con fuentes consultadas por Proceso, quienes solicitaron que se reserve su identidad por temor a represalias, un ejemplo de doble contrato en divisiones inferiores es el caso del mundialista mexicano Miguel Layún, quien impulsó su carrera deportiva en las fuerzas básicas de los Tiburones Rojos de Veracruz, tras su paso por Querétaro y Cruz Azul.

Bajo este esquema de evasión, la organización veracruzana registró ante la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) que el defensa tenía un salario mensual de mil 250 pesos cuando en realidad el jugador nacido en Córdoba, Veracruz, percibía 5 mil pesos.

Quienes conocen los casos como el de Layún denuncian que hay equipos, como Chivas, Toluca y el propio Veracruz, cuyas directivas pactan con los futbolistas –que así lo soliciten– la celebración de contratos alternos con un bajo salario para evitar pagar los montos reales por pensión alimenticia e impuestos.

En 2009, el exseleccionado nacional Aarón Galindo regresó al futbol mexicano (a Chivas) después de su paso por el balompié europeo. Ese año, el jugador se divorció de Vanessa Lissette Arzate, quien lo denunció para exigirle la pensión alimenticia que le corresponde por ley, así como la custodia de la menor de edad que procrearon juntos.

En pleno litigio, Arzate descubrió que el club Guadalajara registró a Galindo ante la Femexfut con un salario mensual equivalente a 400 mil pesos. Sin embargo, ella conservó los comprobantes de pago en los que se detalla que el futbolista percibía 1.8 millones de pesos al mes (Proceso No. 2089).

Durante el proceso, el 14 de abril de 2008 la apoderada legal de la Femexfut, Laura Pérez Puente, expuso ante el juez segundo de lo Familiar de Tlalnepantla que el contrato entre el futbolista y el club Guadalajara fue registrado con el folio número 16486 y con un sueldo de 400 mil pesos.

Como parte de la querella, también se comprobó que el equipo, propiedad del empresario Jorge Vergara, no realizó las retenciones y transferencias a las que por ley estaba obligado y que reportó salarios menores a los reales.

El problema encontró un alivio cuando Galindo fue transferido a Santos Laguna. Sin embargo, el conflicto se reactivó en el momento en que el jugador fichó con el Deportivo Toluca, cuya directiva se rehusó a retener la parte correspondiente de la pensión alimenticia del salario del futbolista y a descontar el porcentaje sobre percepciones extraordinarias.

Entrevistada por Proceso en noviembre de 2016, Arzate denunció al club Toluca por no retener 40% del salario real de Aarón Galindo, de acuerdo con la sentencia definitiva que emitió el juez noveno Familiar de Primera Instancia, el 21 de octubre de 2014.

Los reyes del “outsourcing”

El esquema para la evasión de impuestos ya tiene años establecido en el balompié nacional. Antes de que el enfrentamiento entre Guillermo Vázquez junior, exentrenador de Veracruz, y Fidel Kuri Grajales, dueño del conjunto escualo, reavivara el caso de los dobles contratos, el futbol mexicano ya había sido noticia mundial:

El 21 de abril de 2010 el Servicio de Administración Tributaria (SAT), órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), apoyados por la Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de Seguridad Pública federal, ejecutó una orden de fiscalización contra el despacho Álvarez Puga y Asociados en siete ciudades del país, señalado por fraude y evasión fiscal.

De acuerdo con las investigaciones que se realizaron en su momento, entre los clientes del despacho había equipos de futbol a los que asesoraba en materia de subcontratación para evadir o enterar menos impuestos, reparto de utilidades, aguinaldos y pagos al IMSS, entre otras responsabilidades.

La investigación contra el despacho se hizo en sus oficinas en Chiapas, Chihuahua, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Yucatán y en la Ciudad de México. En abril de ese año, el SAT dio a conocer en un comunicado que los probables responsables de incurrir en ese tipo de conductas “podrían llegar a ser sujetos de acciones penales en su contra”.

De lo anterior se desprende que las autoridades fiscales y del balompié nacional conocen dicho juego sucio de los equipos de futbol desde –al menos– hace ocho años.

Según la página de Álvarez Puga y Asociados, son “una firma líder en consultoría jurídica y fiscal, contando con una gran presencia, tanto en Europa como en los Estados Unidos y Centroamérica (…) Nuestro principal objetivo es dar a nuestros clientes soluciones rápidas y eficaces”.

Este despacho fue fundado por los hermanos Víctor y Alejandro Álvarez Puga en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Ambos son considerados por el SAT como “Los reyes del outsourcing”.  De acuerdo con reportes periodísticos, al despacho están ligados hijos de políticos como el expresidente Ernesto Zedillo (PRI) y Santiago Creel Miranda (PAN).

El 28 de abril de 2010, el abogado Gabriel Reyes Orona reveló al diario La Jornada que el despacho en cuestión en realidad es propiedad del exmandatario priista en sociedad con los panistas Creel Miranda y Marcelo de los Santos.

En dicha edición, el diario también dio a conocer que entre los “gerentes estatales” figuran los hijos de Emilio Gamboa Patrón y de los exgobernadores Fidel Herrera Beltrán (Veracruz) y Ulises Ruiz Ortiz (Oaxaca).

“Desde el lugar privilegiado, estos cachorros percibían salarios millonarios (…) El hijo de Creel Miranda recibía un salario cada mes de 2 millones y medio de pesos de Álvarez Puga y Asociados”, expuso la publicación.

En tanto, el diario La Crónica publicó que entre los copropietarios de Álvarez Puga y Asociados se encuentran José Antonio Aguilar Bodegas y el exgobernador chiapaneco Pablo Salazar Mendiguchía, “encargados de ‘enganchar’ a los clientes para el despacho”.

Este diario detalló que los Álvarez Puga pasaron de ayudar a sus padres en un puesto de comida rápida –donde apenas cabían tres mesas– en la terminal de autobuses de Tuxtla Gutiérrez, en los noventa, a ser dueños y socios de negocios entre los que destaca Grupo A Volar. También, según el periódico, entre sus propiedades hay inmuebles en Estados Unidos, aviones y vehículos de lujo.

Encontronazo 

En marzo de 2011, el SAT confirmó que el equipo Cruz Azul y la Cooperativa La Cruz Azul, que preside Guillermo Billy Álvarez; los clubes Indios de Ciudad Juárez, de Francisco Ibarra Molina, y Puebla, de Ricardo Henaine, eran investigados por valerse de operaciones para evitar el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

La autoridad federal también emprendió acciones contra Álvarez Puga y Asociados, firma con la que finalmente alcanzó un acuerdo.

En febrero de 2012, el amigo, exsocio y exrepresentante legal de Jorge Vergara, Héctor Romero Fierro, reconoció en una entrevista con este semanario que la empresaria Angélica Fuentes, en aquel entonces esposa del dueño de Chivas, contrató al despacho Álvarez Puga y Asociados.

Años después, cuando Guillermo Vázquez decidió romper relaciones laborales con los Tiburones, poniendo nuevamente el tema de los dobles contratos ante la opinión pública, quedó expuesto el entorno de la Federación Mexicana de Futbol, ahora al mando de Yon de Luisa, exdirectivo de Grupo Televisa.

El martes 14, Guillermo Vázquez denunció públicamente que no tenía contrato en Veracruz y que pasó meses sin cobrar en el equipo de Kuri por lo que buscaría en tribunales recuperar “algo de lo perdido”.

En respuesta, el dueño del Veracruz tildó de “mandilón” y “traumado” a quien fuera su entrenador. “No le debo nada a Memo, que supere sus traumas”, dijo. Además, en una entrevista con la cadena deportiva ESPN, el empresario y político admitió que en realidad nunca ha firmado contratos con ninguno de sus entrenadores “porque yo les decía que teníamos que jugárnosla”.

Más tarde, el presidente de la Liga MX, Enrique Bonilla, desmintió al dueño de los Tiburones. El directivo explicó que sí hay un contrato federativo vigente hasta el término del Torneo Clausura 2019. De lo contrario, aclaró, Guillermo Vázquez no hubiera sido registrado en el organismo.

Bonilla también reconoció que hay equipos que operan bajo el esquema de dobles contratos. Dijo que se trata de acuerdos entre particulares que están fuera de las normas de la Liga MX y de la Federación Mexicana de Futbol. “En estos casos, para resolver las inconformidades, los particulares deberán acudir a los tribunales ordinarios”, agregó.

Así, el conflicto Vázquez-Kuri prendió las alarmas de la SHCP, dependencia federal que expuso que se enteró de dicha situación a través de los medios de comunicación.

El jueves 16, Hacienda anunció –vía el SAT– que revisará los contratos de todos los equipos de la Liga MX y que, “en caso de encontrar hechos que puedan configurar evasión fiscal, o algún otro delito relacionado, procederá conforme a sus facultades”.

Pese a que el Servicio de Administración Tributaria emprendió acciones contra Álvarez Puga y Asociados desde abril de 2010, la autoridad fiscal ahora dice que “desconoce los dobles contratos referidos en el ámbito deportivo”.

En respuesta a los anuncios del SAT, la Liga MX tomó la decisión el viernes 17 de auditar al club del puerto. El jueves 23, el organismo del balompié dio a conocer que la consultora Ernst & Young inició la evaluación de la situación financiera de los Tiburones Rojos y de otros requerimientos que pudieran afectar los requisitos de afiliación del equipo.

Un día antes, el director Deportivo de los escualos, Mario Trejo, informó que la autoridad federal intervino las cuentas del equipo. “Ya trabaja (el SAT) y no hay ningún problema para nosotros. Si hay fallas, ellos no los dirán y lo corregiremos”.

“Acuerdo” entre particulares

Entrevistados por Proceso, exempleados del Veracruz explican las prácticas que han realizado las diferentes administraciones del equipo para darle la vuelta al SAT desde los tiempos del gobernador Fidel Herrera, cuando el club era propiedad del estado.

De acuerdo con la información obtenida, el esquema de dobles contratos comenzó a utilizarse con todos los jóvenes de las fuerzas básicas del conjunto escualo. Como en el convenio que se suscribe con el jugador ante la Femexfut no se puede poner cero pesos, en ese entonces se reportaba un sueldo simulado de mil 250 pesos, que era el mínimo requerido, aunque el futbolista ganara más.

Así, denuncian los testimonios, estuvieron registrados todos los jóvenes del equipo: los que juegan, los que no alinean y los recomendados. En particular, destacan los entrevistados, uno de los jugadores que les tocó inscribir con mil 250 pesos mensuales simulados fue a Miguel Layún, quien era representado por el comunicador Hussein Forzán, cuando su padre, Godofredo Forzán, era el vicepresidente Deportivo del equipo. Godofredo también fue director de Fuerzas Básicas de Veracruz.

Para los exempleados de los Tiburones Rojos que hablaron bajo la condición de no ser identificados en esta publicación, Fidel Kuri habló de más en el conflicto contra Guillermo Vázquez.

Los dobles contratos es un acuerdo entre particulares que le ha redituado a todos los involucrados: equipo, futbolista, promotores y representantes, y por eso la Femexfut se deslinda, consideran.

Al respecto, Hussein Forzán explica que cuando su padre fue directivo del Cruz Azul estaba Miguel Layún “de jovencito”. Sin embargo, recuerda que dejó la institución por una lesión y se fue a la segunda división con el Querétaro.

Luego, “tuve la oportunidad de llevarlo a Veracruz, donde lo debutó Aníbal Ruiz en la primera división, en un juego contra Necaxa. Para la siguiente temporada ya fue titular. Empecé a trabajar con Layún tras su debut”.

Hussein explica que con Layún trabajó en materia de publicidad e imagen, como también lo hizo con Cesáreo Victorino y Sebastián González Chamagol.

“Trabajé con los Tiburones Rojos y con los Halcones Rojos de Veracruz (equipo de baloncesto), pero no tuve que ver con el tema contractual de los jugadores. Te soy sincero: de los contratos que firmé con estos jugadores nunca el equipo me dio un doble convenio. No viví esa práctica, pero existe y lo hacen desde hace 20 años, mínimo. Los jugadores lo piden, pero con ellos tres no hubo esa experiencia”.

Especializado en mercadotecnia deportiva, Hussein reitera: “Son los propios jugadores los que solicitan firmar dobles contratos. Hay muchos que lo hacen por el hecho de que pueden estar divorciados y, por ello, no quieren declarar todos los ingresos. Pero no le llamaría dobles contratos sino: uno que se firma ante la federación y uno de manera privada con el club. Entre ambos convenios se suma la totalidad del sueldo del futbolista”.

Consultado por este semanario, Godofredo Forzán dijo que no tiene conocimiento de esos contratos en fuerzas básicas, como sí lo denuncian los exempleados de los Tiburones.

–¿La Femexfut sabe de la existencia de los dobles contratos?

–¿Y si el jugador está de acuerdo? Es parte del juego y ellos lo saben. Cuando uno como empleado lo acepta, no es ideal hacerse la víctima después. Siento que se victimiza mucho al jugador cuando ellos son parte de la industria –responde Hussein.

Los exempleados de los Tiburones dan cuenta que cuando ocurrió el problema de Mohamed Morales, quien se ostentó como propietario del Veracruz en los tiempos del gobernador Fidel Herrera, el gobierno del Estado, vía el secretario de Finanzas, Javier Duarte de Ochoa, intentó la desaparición de toda la documentación del equipo.

Quisieron acabar con todo el problema de una administración a otra, denuncian.

En su edición del miércoles 22, el diario deportivo Récord publicó el fallo del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) contra el club Tigres por un caso de doble contrato y posterior rescisión de fichaje del jugador africano Ikechukwu Uche.

De acuerdo con el caso, Uche fue obligado a firmar un “Contrato Individual de Trabajo” que implicaba un salario anual de 300 mil euros, pero en otro denominado “Contrato de Prestación de Derechos de Imagen”, celebrado entre el jugador y ADETSA –en representación del equipo– con fecha del 10 de junio de 2015, se estipulaba que el futbolista cobraba 1.4 millones de euros.

Este reportaje se publicó el 26 de agosto de 2018 en la edición 2182 de la revista Proceso.

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Reportero con 30 años de experiencia en temas deportivos, egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha cubierto Copas del Mundo de Futbol, Gran Premio de Fórmula Uno, peleas de boxeo de título mundial, mundiales de ciclismo, Juegos Panamericanos y Juegos Centroamericanos.

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