Alto Comisionado de la ONU condenó violaciones a DH en México, pero calló en foros internacionales

El titular de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein. Foto: Benjamin Flores El titular de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein. Foto: Benjamin Flores

GINEBRA (proceso.com.mx).- El mandato del alto comisionado de la ONU para Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, destacó por su condena a serias violaciones de derechos humanos en México, pero al mismo tiempo, se caracterizó por su silencio en foros internacionales con respecto a la situación en el país.

José Antonio Guevara, director ejecutivo de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) y presidente del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, hizo un balance sobre el desempeño de Zeid con respecto a México, a propósito del fin del mandato de Al Hussein.

“La principal aportación que el alto comisionado de la ONU hizo para México en los últimos años fue el constante acompañamiento al movimiento de derechos humanos en el país, particularmente, respecto de aquellos temas que eran más difíciles”, dice Guevara, de paso por Ginebra, durante una entrevista con Apro.

Como el mismo Zeid lo dijo, recuerda Guevara, México vive una severa crisis de derechos humanos en un país en el que no se vive un conflicto armado, la cifra de muertos y desaparecidos “es simplemente escandalosa”.

El alto comisionado estuvo siempre defendiendo la causa de los derechos humanos, visibilizando los enormes problemas que los propios relatores y grupos de trabajo Naciones Unidas identificaban, considera.

“Otras de las contribuciones al país fue su visita a México, en la que todos estábamos con grandes expectativas y a la vez temerosos de que el gobierno saliera celebrado por incipientes cosas que se hubieran hecho en materia de derechos humanos en esa administración, pero el resultado fue muy distinto’’, admite.

“Zeid reconoció la dimensión de la crisis y además hizo 14 recomendaciones al país en las que se tocan los temas centrales que creemos las autoridades mexicanas deben tomar en cuenta para transformar esa gravísima situación de impunidad que vivimos’’, valora Guevara durante charla con apro a su paso por Ginebra.

Las recomendaciones

De las recomendaciones, para Guevara la más importante es la primera, que tiene que ver con la creación de un mecanismo contra la impunidad.

“El alto comisionado le llama Consejo Asesor, pero la propuesta que le hicimos más de 80 organizaciones de la sociedad civil especializadas en la defensa de víctimas a quienes se les violaron sus derechos, era un mecanismo internacional para combatir la impunidad similar al de la CICIG en Guatemala”, comenta José Antonio Guevara, director ejecutivo de la CMDPDH.

“En realidad esa era su recomendación, pero para que el gobierno no lo tomara de una manera negativa, como todo tomaban negativo, Zeid quiso matizarlo un poco y le llamó Consejo Asesor que debía estar formado por expertos nacionales y extranjeros’’, cuenta y lamenta: “pero el gobierno por supuesto no quiso cumplir ni esa recomendación matizada’’.

El experto mexicano hace un recuento de algunas otras recomendaciones extendidas al Estado, además de la del mecanismo contra impunidad como la de la adopción de leyes generales de desaparición forzada y tortura; mecanismos para proteger a víctimas y testigos; creación de instituto forense autónomo; ley sobre el uso de la fuerza y reformas al Código de Justicia Militar.

“El alto comisionado dio una serie de medidas que coinciden con la agenda de organizaciones de derechos humanos del país. Sin embargo, en lo que Zeid se quedó corto es que su oficina solamente emitió un informe, el de Ayotzinapa, que es muy valioso, pero creo que la Oficina del ACNUDH tiene una gran cantidad de información de calidad que les permitiría publicar informes temáticos más seguido’’, afirma.

Guevara habla de la posibilidad del ACNUDH de hacer informes sobre desaparición forzada, a partir de información en el terreno, tortura, impunidad, ejecuciones extrajudiciales en el contexto de la guerra contra el narco. “Tienen demasiada información en esa Oficina como para que nada más emitan esas 14 recomendaciones y un sólo informe’’, considera.

Y remarca: “Yo esperaría que la nueva alta comisionada, Michelle Bachelet, haga un trabajo más consistente y publique informes temáticos sobre México’’.

Otro punto de crítica al alto comisionado es que “nunca trajo de manera decidida la discusión sobre la situación de México al Consejo de Derechos Humanos en Ginebra’’.

A pesar de que Zeid ha hecho declaraciones sobre México en diversos foros en Ginebra, sede del ACNUDH, y ante la prensa, “en mi opinión la situación de México es la más grave de América Latina, no solamente porque es un conflicto que ha permanecido durante dos sexenios, sino porque llevamos 12 años con militares armados en las calles, deteniendo personas, torturándolas, desapareciéndolas y ejecutándolas y una delincuencia organizada que hace exactamente lo mismo’’, valora.

Récord histórico

José Antonio Guevara asegura que “no existe en México un verdadero estado de derecho que ponga en orden ni a las fuerzas de seguridad ni a la delincuencia organizada’’. Remarca que México ha batido un récord histórico de desapariciones y desapariciones forzadas con más de 38 mil personas registradas, más de nueve mil casos de tortura y más de 200 mil personas que han sido ejecutadas.

“El ejército alega que miles de esas personas murieron en enfrentamientos con el propio ejército, pero nosotros ponemos todo eso en duda porque no tienen reglas de operación, no tienen límites y además nadie ha investigado esos enfrentamientos’’, sostiene.

Para Guevara, el alto comisionado “pudo haber traído la situación de México a Ginebra de manera más agresiva, habló de otras situaciones que, por supuesto, requieren atención internacional como Venezuela, pero no podemos entender cómo mantuvo silencio y no presentó un informe ante el Consejo de Derechos Humanos sobre la situación apremiante que se vive en México’’.

En un balance, el entrevistado destaca que la gestión de Zeid fue muy positiva “porque fue muy vocal, acompañó a la sociedad civil y sobre todo nombró a un representante en México, Jan Jarab, con una calidad humana y profesionalismo como pocos hemos visto a lo largo de estos años’’.

Asimismo, recalca que el alto comisionado y algunos procedimientos especiales, han recibido críticas e intentos de desprestigio por parte del gobierno de Peña Nieto sobre algunos de los informes, conclusiones y críticas al Estado y a su manera de enfrentar los problemas más graves que tiene el país en materia de derechos humanos.

Especialmente, los informes de la ONU sobre la Tortura y Desaparición Forzada, flagelos que fueron catalogados como “prácticas generalizadas” en el país.

Aquí vale recordar lo que Zeid contestó a los ataques del gobierno en su encuentro con la prensa justo al finalizar su visita al país en 2015:

“Mi mensaje sobre esta reciente y preocupante tendencia, que se contrapone al papel constructivo de México en el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, es el siguiente: en lugar de matar al mensajero, enfoquémonos en el mensaje.

“Todos estamos de su lado. Todos queremos ayudar a México. Ignorar lo que está sucediendo en este gran país no es una opción para nosotros y no debe ser una opción para los políticos que la población mexicana ha elegido y los representantes del Estado cuya responsabilidad es proteger a los ciudadanos y las ciudadanas de este país, así como a los migrantes y refugiados en su territorio’’, dijo Zeid.

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