Trabajadoras con estudios universitarios ganan 34% menos que hombres en México: OCDE

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En México, las mujeres que tienen un empleo de tiempo completo y egresaron de la universidad perciben un salario 34% inferior al de los hombres, planteó un informe publicado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La desigualdad en materia de ingresos es importante en todos los niveles educativos –las mujeres mexicanas que no terminaron la secundaria reciben un 26% menos que sus pares masculinos, y las que acabaron la secundaria ganan 22% menos-, pero resulta especialmente grave para las mujeres diplomadas: entre las mujeres que viven en países miembros de la OCDE, sólo las chilenas padecen una situación similar a la de las mexicanas.

“Las razones que explican estas brechas entre géneros se encuentran en los estereotipos sexistas, las convenciones sociales y la discriminación hacia las mujeres”, indicó la OCDE. Añadió que las carreras también influyen sobre los ingresos: “los hombres son más numerosos que las mujeres en optar por sectores de estudio con mayor remuneración como ingeniería, las industrias de la transformación y la producción o las ciencias”.

De acuerdo con el amplio informe, la brecha de género se fomenta desde el propio sistema educativo mexicano: nueve de cada 10 mujeres que no pasaron la secundaria están en el desempleo, contra 40% de los hombres en esta situación.

Y, si bien este fenómeno se reduce a medida que las personas avancen en sus estudios, la brecha permanece: en 2017, el 88% de los hombres con título universitario tenía empleo, contra el 74% de las mujeres.

Además, 35% de las mexicanas de entre 18 y 24 años son “ninis”, contra menos del 10% de los varones, lo que coloca a México como el país con mayor brecha de género en la materia, junto con Turquía.

Ello se explica en parte porque México es el segundo país con mayores tasas de deserción escolar, apenas por delante de Colombia: el 70% de los jóvenes mexicanos de entre 15 y 19 años siguen en la escuela, contra el 90% en promedio en la OCDE.

Según el informe, el abandono del sistema educativo se produce en la secundaria: a los 15 años, ocho de cada 10 jóvenes asisten a la escuela; el año siguiente, solo hay siete de cada 10, y a los 17 años sólo permanecen seis de cada 10.

Y sin embargo, en México, alcanzar la universidad confiere una ventaja significativa: un egresado del sistema académico gana más del doble que las personas que no pudieron integrarlo, y ocho de cada 10 titulares de un diploma perciben un ingreso superior al salario promedio, contra el 30% de os que no terminaron la secundaria.

La brecha de género se reduce hasta llegar a la última etapa del sistema educativo; en 2016, por ejemplo, un número similar de mujeres y de hombres se inscribió a la universidad y a un doctorado, mientras que un 53% de las personas egresadas del sistema académico eran mujeres –una tasa un poco menor a la de la OCDE, donde las mujeres representan el 57% de los diplomas otorgados–.

Escasa inversión en alumnos y maestros

A pesar de que absorbe poco más de 5% del PIB y 16% del gasto público del país, el sistema educativo mexicano es el que menos invierte en sus jóvenes y cuerpo docente: menos de 40 mil dólares por alumno para el periodo que abarca sus 6 a 15 años –menos de la mitad del promedio de la OCDE– y menos de mil dólares mensuales para sus profesores de primaria.

Por si fuera poco, su presupuesto público sufrió un recorte de 3% en los últimos 10 años.

Para medir la desigualdad en el acceso a una educación de calidad, la OCDE tomó como indicador el nivel 2 en la escala PISA de matemáticas, que solamente 43% de los mexicanos de 15 años alcanza –la tasa más baja de la organización–.

México se encuentra entre los seis países de la OCDE –todos forman parte del subcontinente latinoamericano– con la mayor brecha de género y social en materia escolar: por 100 niños que alcanzan el nivel 2 en la escala PISA de matemáticas hay apenas 80 niñas.

Asimismo, un alumno –niña o niño- que forma parte de la clase más privilegiada del país tiene 60% más probabilidades de alcanzar dicho nivel 2 en matemáticas que los niños que integran la parte más vulnerable de la población.

Según el informe, las aulas de las escuelas públicas en México tienen un número de alumnos dos veces mayor al de las escuelas privadas, y de nuevo el país forma parte del grupo con las aulas más saturadas de la organización internacional: más de 27 alumnos por profesor en primaria y hasta 34 en secundaria.

México también destaca en la clasificación de la OCDE como uno de los países con las mayores tasas de jóvenes de entre 25 y 34 años que no terminaron la secundaria: alrededor de 57% de esa población –sin diferencia según el género– se encuentra en dicha situación, contra menos de 20% en el promedio de la organización internacional.

En el otro lado del espectro, la situación se invierte: menos de dos de cada 10 adultos mexicanos menores a 34 años cuenta con un título universitario y apenas 1% cuenta con una maestría. En cambio, más de 40% de los jóvenes que viven en los países de la OCDE tienen una carrera académica, una octava parte de ellos con maestría.

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