“El día de la unión”, la solidaridad tras los sismos

Harto del desaliento en el que México ha estado sumido en los últimos años, sobre todo por la corrupción y la violencia, el afamado Kuno Becker pensó en abordar la esperanza en un largometraje que empezó a idear hace 15 años. El resultado es la ficción y el drama histórico El día de la unión, sobre el terremoto de 1985, que él mismo escribió, dirigió, produjo e incluso intervino en la edición.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- “Ya no quiero ver un país peligroso, ni que duela y sin salida. Entonces, me pregunté qué suceso detonó la esperanza y la unión, y recordé, mucho tiempo antes de que pasara lo de los sismos en septiembre de 2017, en el terremoto de 1985”, destaca el cineasta Kuno Becker, nacido el 14 de enero de 1978 en la Ciudad de México.

En entrevista, el director de El día de la unión recalca:

“Por desesperanza, frustración y no saber hacia dónde jalar para aportar algo mejor al país, me acordé que el sismo de 1985 fue doloroso, pero despertó la solidaridad de la sociedad civil. El día de la unión es un tributo a las personas que participaron en el rescate de víctimas del terremoto de 1985 y también de las de los sismos de año pasado.

“Igual me di cuenta que la gente no posee memoria histórica, no recordaba a las víctimas, ni a la gente que ayudó en 1985, como a los rescatistas llamados Los Topos. Me pregunté: ‘¿En dónde paramos de recordar?’ Entonces escribí una película con ese afán, con toda la intención de inspirar, recordar y hablar de lo que detonaron los sismos del año pasado. Y filmé el largometraje hace más de dos años.”

Vieja ciudad de hierro

El día de la unión, a estrenarse en los cines mexicanos el viernes 14, se enfoca en Javier, un taxista, quien deja a una pasajera frente al Hotel Regis el 19 de septiembre de 1985, un poco antes de las 7:19 de la mañana de aquel jueves negro, y ve cómo se derrumba esa construcción de Avenida Juárez por un temblor. 

También se observa a un periodista que antes de dejar a su hijo a la escuela, pasa a su trabajo, y le toca el sismo. El desastre en la Ciudad de México es terrible y poco a poco surgen brigadas de rescate.

–En tantos años invertidos para este proyecto, ¿fue complicado lograr empezar y terminarlo?

–Fue muy difícil –responde Kuno Becker–. No soy el mejor, ni el más talentoso, ni el más chingón, ni el galán, ¡pero sí soy el más necio! Sabía que debía rodar esta película y pensaba que era para inspirar, conmover, entretener y recordar. 

Lo más problemático, apunta, fue conseguir el financiamiento y El día de la unión costó 53 millones de pesos:

“Nunca hay dinero suficientemente para crear cine.” 

Destacan los efectos especiales creados por Ricardo Arvizu, y junto con Rafael Mandujano y Luisa Guala, escenógrafo y decoradora, reprodujeron los movimientos del terremoto y las ruinas de aquel edificio caído del Regis. La fotografía es de Rodrigo Mariña.

“Esta producción, hecha con los recursos óptimos y con todo el talento, toda la dedicación y toda la tecnología moderna, no le pide nada a las superproducciones hollywoodenses; además, la nuestra nunca pierde el espíritu de lo nuestro, de lo entrañable, de lo mexicano”, enfatiza Becker.

–¿Siempre pensó combinar imágenes reales del sismo de 1985 y la ficción? 

–Ya realicé un documental, que no he sacado, de las ambulancias, del 312, que es la clave de una base con el comandante Águila de la Cruz Roja Mexicana y me dejaron filmar los paramédicos, y realicé Pánico cinco bravo, de suspenso, que relata las vicisitudes de los paramédicos. 

“¿Y por qué material documental? Pues porque puedo recordarle a la gente que ese hecho fue realidad, que en efecto sí sucedió.” 

Además de Becker, actúan Armando Hernández, Aurora Papile, Sandra Echeverría, Ximena Ayala, Harold Torres, Ramiro Cid, Gustavo Sánchez Parra, Mario Zaragoza, Álvaro Guerrero y Jorge Félix, “en orden de importancia”, aclara:

“Me siento afortunado porque aceptaron en participar todos estos actores. Confiaron en mí. Eso lo agradezco con toda el alma.”

Por lo delicado del tema sobre los temblores, Becker está preparado para las reacciones positivas y negativas:

“¡Claro!… Me he formado con base a fracasos, me han preparado los madrazos. Estoy acá, listo para lo peor y para seguir adelante. Para mí el éxito no es una película, para mí el éxito se define en seguir y punto. Alguien me dijo por ahí que cuando estaba creando la película del sismo de 1985, no se me vio mucho ayudando a las víctimas del sismo de septiembre del 2017. ¡Yo no me tomé la selfie o el video, porque antes de que temblara en 2017, estaba preocupado del olvido de las víctimas y los rescatistas!”

Luego de lo ocurrido en septiembre pasado, decidió incluir esa solidaridad de la sociedad, pero 32 años después de la tragedia. 

“Pleito” con Armando Hernández

Quien recién interpretó al boxeador Julio César Chávez en la serie televisiva El César, Armando Hernández, narra a Proceso que llegó a El día de la unión por invitación hace un poco más de dos años. 

“Sabía que este suceso había marcado mucho al país y queríamos resaltar esa solidaridad que existió entre la sociedad. En 1985 contaba yo con tres años de edad, no tengo recuerdo alguno de aquellos temblores. Lo que no contábamos, después de rodar las escenas de la película, es lo ocurrido en los terremotos de 2017, ¡y fue un doble impacto!”

(Wikipedia afirma que el actor nació el 27 de septiembre de 1984 en la Ciudad de México). Acentúa:

“El día de la unión es un largometraje que a lo mejor no será fácil de digerir para mucha gente; pero a final de cuentas creo que en esta cinta está muy bien plasmado en reconocimiento a todos estos héroes anónimos que ayudaron a salvar personas.” 

En torno a la mezcla de ficción con imágenes reales, explica:

“Para preparar mi personaje, Becker me envió todas las imágenes reales en video, las cuales fueron muy impactantes también para mí. Al integrar imágenes inéditas a la historia, le dan valor de producción a la película. 

–¿Qué sentió al ver la película ya terminada?

–Por ahora tengo mis sentimientos encontrados. Por un lado abrigo una gran satisfacción, un orgullo, estoy contento y feliz con lo que hicimos. Del otro lado, viene esta cuestión de decir: “¡No puede ser que el año pasado estábamos viviendo esto!”

–El mismo día, 19 de septiembre… 

–¡El mismo día! Son como muchos sentimientos los que tengo ahora, pero también debo de rescatar el trabajo bien realizado de todos los departamentos responsables del filme. Me sorprendió que nos trasladaran a 1985, cuando yo tengo más presente, obviamente, el sismo del año pasado, pero de repente regresar, ver, todos los que estuvieron involucrados, fue ¡uf!…

“Es una película que tiene una gran manufactura, me refiero a la fotografía, al vestuario, el maquillaje, los efectos especiales y todos los sets que se construyeron, etcétera.”

En días pasados en los medios se difundió que Hernández y Becker se habían peleado a golpes por el tráiler de El día de la unión. El primero aclara:

“Me he mantenido al margen con este tema. La verdad es que se hizo un escándalo más allá de lo que fue realmente. Existe un audio en el cual sí hay una conversación con Kuno respecto al tráiler del largometraje que salió, en donde yo sólo externé mi punto de vista de que no me gustaba la idea de que en ese material se incluyeran imágenes del terremoto  del 2017, pero sólo fue eso, no sé quien filtró un video que ni al caso… Es uno de los ensayos de la cinta, ya Kuno lo aclaró a los medios pero, bueno, a veces se mal informa. 

“No fue más allá de una diferencia y no hubo golpes, hay que hacer caso omiso a todo este mal entendido, lo importante es centrarnos en la difusión de El día de la unión que se estrenará el 14 de septiembre.”

La experimentada Anna Roth

Con 45 años de carrera también como actriz y asistente de dirección en el séptimo arte, Anna Roth, productora de El día de la unión, recalca que “este es un largometraje muy bien hecho, bien narrado y no es una historia densa”. Añade a este semanario:

“He hecho mucho cine en Hollywood y estos rodajes que efectúo en México son un respiro para mí.  Digo: ‘¡Esta película sí que la hago de todo corazón, porque el mensaje es importante, porque es importante que la gente se vea reflejada!’”

También esta película de 107 minutos contó con la producción de Juan Aura Boullosa, en tanto que los productores ejecutivos fueron Pablo Boullosa y Lise Vives, para la compañía Teté Films. Las locaciones se ambientaron en Estudios Churubusco, calles de la gran Ciudad de México, y se construyeron lugares al sur de la capital, en Acoxpa. La filmación abarcó 11 semanas.

–¿Cómo se integró usted Anna a este proyecto fílmico?

–Aunque parezca que tiene que ver con la actualidad, es una idea de Kuno Becker que lleva 15 años. Es importante contar cómo en 1985, en un momento de una tragedia, las autoridades no se encontraban preparadas. El gobierno se paralizó y no supo cómo reaccionar; pero la sociedad civil, sin pensarlo siquiera, se volcó a las ruinas de los cientos de edificios derruidos, con la obsesión de salvar las vidas de sus vecinos, amigos, familiares y desconocidos que quedaron atrapados entre los escombros. En septiembre pasado vimos a muchas personas de nuevo dispuestas a ayudar.

“Kuno y yo llevamos una trayectoria juntos de conocernos. Fui una de las productoras de Cinco de mayo. La batalla, de Rafa Lara, donde él actuó, y ahí nos hicimos muy amigos. Entonces, cuando Kuno finalmente decidió que llegó el momento de hacer esta película, me invitó y me encantó. Esto fue mucho antes del temblor del 2017 y también recalco que la película se terminó de filmar antes del sismo de hace un año. Fue muy interesante que habiendo pasado una generación completa, donde nuestros jóvenes no vivieron el de 1985, la reacción fue la misma. Todos se hicieron uno para ayudar a las víctimas. ¡Muy bonito!” 

Destaca Anna Roth, quien participó en Mecánica nacional (1972), de Luis Alcoriza; Desaparecido (1982), de Costa-Gavras; Under Fire (1983), de Roger Spottiswoode; Voces inocentes, de Luis Mandoki, y Hombre en llamas, de Tony Scott (2004):

“Primero, tuvimos una gran suerte de conseguir a los actores que intervienen. Creo que contamos con un ramillete de actores de primera haciendo papeles pequeños. Todo en el cine es complicado, pero fue una película muy bien preparada, muy bien producida, así que nuestros obstáculos en el camino se minimizaron. El reto era realmente transmitir ese mensaje, que nuestra narrativa hablara de esa gente anónima, era muy importante. Además, era fundamental no perder al público haciéndole creer que es un documental, entonces estamos contando una historia de un amor infinito.”

Se le comenta que Jeanette Russ, directora y productora del proyecto 1985: Héroes entre ruinas, desmiente que El día de la unión haya surgido hace 15 años y que existe una serie de amparos; pero Becker no asistió a la avenencia. Russ creó en Internet la página www-1985lapelicula.com y Roth explica:

“Russ hace mucho tenía un guión titulado 1985, pero nunca lo levantó. Yo lo leí y no tiene nada que ver con nuestra historia.” 

Al final, Anna Roth convoca al público cinéfilo mexicano:

“Se estrena este 14 de septiembre y creo que es obligado verla. ¡No se van a arrepentir!… Les va a dejar algo profundo muy dentro del corazón.”   

Esta reseña se publicó el 2 de septiembre de 2018 en la edición 2183 de la revista Proceso.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

Comentarios