El INAH establece medidas de prevención en la Catedral por fiestas patrias

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A casi un año del sismo del 19 de septiembre que provocó daños en la Catedral Metropolitana, como el desplome y ruptura de la escultura “Esperanza”, y luego de concluir los trabajos emergentes, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció que la restauración concluirá a finales de este año o inicios de 2019.

Mediante un comunicado también informó que ante las fiestas patrias del 15 y 16 de septiembre, en las que se conmemorará el 208 aniversario del inicio de la Independencia, se han establecido medidas de prevención para proteger la integridad del monumento histórico.

Para ello se acordó con la Presidencia de la República, la Secretaría de la Defensa Nacional y las autoridades eclesiásticas que, durante la ceremonia del Grito, el tradicional tañido que acompaña el repique de la Campana de Dolores en Palacio Nacional se haga solamente con las campanas menores de la Catedral.

De la misma manera se convino que durante el desfile militar de la mañana del domingo 16, la salva que se dispara en honor del presidente en turno tenga lugar a una distancia mayor con respecto a la Catedral y con una cantidad reducida de pólvora, explicó el arquitecto Arturo Balandrano, coordinador nacional de Monumentos Históricos del INAH.

Este viernes, el director de la Comisión de Arte Sacro de la Arquidiócesis de México, José de Jesús Aguilar Valdés, expresó su rechazo al uso de fuegos artificiales, dado que el edificio aún está en restauración por los daños del sismo del año pasado, que afectó la escultura “Esperanza”, que formaba un conjunto escultórico con Fe y Caridad, del artista valenciano Manuel Tolsá.

Incluso solicitó un informe a la Secretaría de Cultura sobre la repercusión de la pirotecnia, pero “al día de hoy (sic) aún no se ha recibido dicho informe y ya está en el atrio toda la pólvora que se utilizará en la ceremonia”.

Balandrano descartó que los fuegos, “cuya explosión tiene lugar a más de 100 metros de altura, produzcan vibraciones que puedan propagarse hacia el subsuelo”, destacó el comunicado del INAH.

Por ahora, se señala que lo principal será la restauración de los daños tras el sismo del 19 de septiembre, entre ellos el desfasamiento de los sillares de la cantería en los vanos de las dos torres-campanario, el agrietamiento de bóvedas y muros en los costados oriente, poniente y sur, y la recuperación del conjunto escultórico de Tolsá, que fue retirado de su sitio en noviembre de 2017 como una medida preventiva.

El arquitecto precisó que se cuenta con un presupuesto de 54 millones de pesos autorizados por el Fondo Nacional de Desastres Naturales, y que se espera que los trabajos de intervención concluyan entre los últimos meses de este año y los primeros de 2019.

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