Miles marchan en los estados y exigen justicia por los masacrados del 68… hasta llegar a los 43

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Miles de estudiantes marcharon este 2 de octubre para conmemorar el 50 aniversario de la masacre de Tlatelolco, ordenada por el entonces presidente de la República Gustavo Díaz Ordaz, cuya figura fue “eliminada de la historia” con el retiro de placas que contenían su nombre y, en algunos casos, el derribo de estatuas.

En Nuevo León, los contingentes marcharon por calles del centro de Monterrey, convocados por el Partido del Trabajo. Los manifestantes salieron a las 18:30 de la plaza del centro cultural Colegio Civil hasta la Explanada de los Héroes, en la Macroplaza.

“2 de octubre ¡no se olvida!”, fue la frase que se repitió en las mantas y cartulinas que portaban los estudiantes y personas de la sociedad civil que recordaron a las víctimas.

La marcha, que transcurrió sin incidentes, estuvo vigilada por agentes de policía y vialidad de Monterrey, así como integrantes de Fuerza Civil. En el evento también participó personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

En Jalisco, aproximadamente 200 personas, entre estudiantes, profesores y ciudadanos de diferentes edades, se sumaron a la conmemoración. El grupo se dio cita en el cruce de las avenidas Federalismo y Maestros, cerca del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y partieron al edificio de la Rectoría general.

En el trayecto gritaron consignas contra el Estado y el líder moral de la UdeG, Raúl Padilla.

Al llegar al edificio de Rectoría, localizado en avenida Juárez y Enrique Díaz de León, colocaron en la escalinata diversas mantas y cartulinas, y una bocina que uno de los guardias de seguridad privada pretendió desconectar, pero reculó en su acción ante la protesta de los asistentes a la marcha.

“De Tlatelolco a Ayotzinapa, fue el Estado. Asamblea Popular y Solidaria de Jalisco”, se leía en una de las mantas que se extendió a lo largo del escalón. Otra, que por su tamaño tuvo que ser sostenida por varias personas, decía: “Desgraciados los pueblos donde la juventud no haga temblar al mundo y lo estudiantes sean sumisos ante el tirano. 2 de octubre, ni perdón, ni olvido”.

Y, al unísono, decenas de personas gritaban: “2 de octubre no se olvida”; “Ni FEU, ni FEG, fuera los porros de la UdeG”; “Fuera Padilla y toda su pandilla”; “Frente a la represión, organización; “No más pensión para el acosador”. Esta última consigna hacía referencia a Horacio Hernández Casillas, acusado por alumnas y una profesora de acoso sexual.

Estudiantes del CUCSH y de la escuela Normal Rural de Atequiza Miguel Hidalgo, así como integrantes del Colectivo Reflexión Universitaria, expresaron su repudio por la matanza del 68, pero también por la desaparición de los alumnos de la escuela Normal de Ayotzinapa y de los tres estudiantes de cine. También demandaron la salida de Raúl Padilla a quien calificaron de opresor.

Entre cada intervención, dos estudiantes de Atequiza coreaban varias frases que eran replicadas por un grupo que se colocó a la mitad de la avenida Juárez:

“Vestido de verde olivo, políticamente vivo, no has muerto camarada, tu muerte será vengada”; “Que cosa más bonita, la juventud se une a la lucha socialista”; “2 de octubre no se olvida, es de lucha combativa”; “Cuando el pueblo se levante por pan, libertad y tierra, temblarán los poderosos desde la costa a la sierra”.

Luego de que los asistentes guardaron un minuto de silencio empuñando la mano hacia arriba, dos jóvenes leyeron ‘Conmemorantes’, pieza dramatúrgica del escritor Emilio Carballido, en la que inquiere por los desaparecidos y rinde homenaje a los estudiantes del 68.

“Estado asesino”

Con marchas, mítines y pintas en las oficinas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), bancos y edificios del centro histórico, maestros, normalistas y universitarios conmemoraron los 50 años de la matanza de Tlatelolco en la capital de Oaxaca y la región del Istmo de Tehuantepec.

“¡Ni perdón ni olvido!” y “2 de octubre no se olvida”, fueron las frases más coreadas, mientras grupos de jóvenes cubiertos del rostro plasmaban en las paredes imágenes de policías reprimiendo o gritaban: “Estado asesino”.

Una marcha de normalistas salió del crucero de Viguera al Zócalo capitalino. Durante su trayecto, los participantes realizaron pintas en las oficinas del PRI. Posteriormente, los maestros y organizaciones sociales salieron de la Fuente de las Ocho Regiones al Palacio de Gobierno y concluyeron con un mitin.

El magisterio resaltó que salió a las calles para exigir justicia, porque no ha habido castigo para los culpables materiales y los autores intelectuales de la matanza en la Plaza de las Tres Culturas, hace 50 años. Y coreaban: “Se ve, se siente, la CNTE está presente”, “Aquí y ahora con la coordinadora”.

Por otra parte, estudiantes de las normales tomaron la caseta de Huitzo en la carretera Oaxaca-México y dieron paso libre a los automovilistas, a cambio de una cuota voluntaria.

En Chiapas también marcharon miles de maestros, estudiantes universitarios y normalistas para exigir justicia por los sucesos ocurridos el 2 de octubre de 1968, y recriminaron a las autoridades porque a 50 años de esos hechos los jóvenes siguen siendo perseguidos y criminalizados por protestar, hasta el grado de desaparecerlos, como ocurrió a los 43 de Ayotzinapa.

Maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) encabezaron la marcha en la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, pero también se movilizaron en otras regiones de la entidad.

A ellos se sumaron contingentes de estudiantes de la Universidad Autónoma de Chiapas, de la Escuela Normal Rural Mactumatzá y de la Coordinación de Estudiantes Normalistas del Estado de Chiapas (CENECH).

Marcharon desde el Parque de la Juventud hasta la plaza central de Tuxtla, portando cartulinas y gritando consignas para exigir justicia por los masacrados y desaparecidos.

Víctor López Puerto, secretario de organización de la región centro del CNTE, dijo que, si bien todos los responsables directos han ido falleciendo, el Estado es el responsable de la masacre que ha quedado en la impunidad.

En la plaza central, uno a uno los oradores tomaron la palabra para exigir justicia por los masacrados del 68, pero también por los del 10 de junio de 1971 –en el jueves de Corpus Christi–, hasta llegar a los de Ayotzinapa, y muchos otros estudiantes desaparecidos “en ese fuego cruzado de la fallida guerra contra el crimen organizado”.

(Con información de Luciano Campos Garza, Gloria Reza, Pedro Matías e Isaín Mandujano)

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