Blanco enfrenta el primer obstáculo de su gestión ante mala operación política

Cuauhtémoc Blanco, gobernador de Morelos. Foto: Benjamín Flores Cuauhtémoc Blanco, gobernador de Morelos. Foto: Benjamín Flores

CUERNAVACA, Mor. (apro).- El gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo ya se topó con el primer escollo de su incipiente gestión por una mala operación política de la mayoría en el Congreso local al momento de realizar la votación de la reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública.

Y es que el domingo 30 de septiembre, 13 diputados locales de Morena, Partido del Trabajo, Partido Encuentro Social (PES), Nueva Alianza, Movimiento Ciudadano, Partido Humanista, PRI y PAN, habían aceptado votar la reforma, sin embargo, se necesitaba un voto más, que no se había asegurado. En el otro grupo estaban cinco diputados de Morena, una diputada del Partido Social Demócrata y una del PRD.

Estos siete diputados locales aseguran que no están en contra de Cuauhtémoc Blanco Bravo. Dicen que no van a obstaculizar el trabajo del nuevo gobierno. Particularmente aquellos diputados de Morena, quienes en coalición con PT y el PES, llevaron al exfutbolista al Ejecutivo estatal en las elecciones del 1º de julio pasado.

Estos legisladores aseguran que no van a impedir el buen desempeño del nuevo gobierno. El problema más bien, tiene que ver con la operación política y con el trato que han recibido del Ejecutivo. Fuentes del Legislativo aseguran que, a pesar de que hay múltiples críticas contra la Legislatura anterior por su sometimiento a Graco Ramírez, varios diputados de distintos partidos de la actual legislatura, muestran signos “preocupantes” de sumisión al Ejecutivo actual.

Una fuente en el Legislativo que pidió guardar el anonimato señala a Cipriano Sotelo detrás de las designaciones en el Congreso local. “Llegó a repartirlas, no a acordarlas con los diputados, llegó así como me oyes, a repartirlas”.

Este personaje es un abogado que fue integrante del equipo de transición de Blanco Bravo.

Además, el día de la votación del presidente de la mesa directiva del Congreso local, en la que se designó al exalcalde de Jojutla, Alfonso de Jesús Sotelo Martínez, mediante voto secreto por cédulas, por conversaciones de Whatsapp, el equipo de Cuauhtémoc Blanco Bravo solicitó a los legisladores que tomaran una foto de la cédula para asegurarse que estaban votando por el elegido.

“Este trato que nos dan no nos gusta. No somos cualquiera, representamos la voluntad popular”, señala uno de los legisladores que también pide guardar el anonimato. “Es que la verdad ya nos traen entre ojos y si publicas mi nombre me van a quitar las comisiones que me asignaron y así no se puede”, se excusa.

Hasta ahora todo iba bien para el equipo de Blanco, pues había consolidado una mayoría calificada de 14 sobre 20 diputados, sin embargo, en la última semana, la legisladora del PRD, Rosalinda Rodríguez Tinoco, esposa del líder de ese partido político en Morelos, Matías Quiroz Medina, se desprendió de esa mayoría, pues no le agradó que la reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública llegara de última hora.

Dice la misma fuente en el Congreso: “El problema es que a las comisiones llegó la reforma, que es voluminosa, el mismo día que sesionarían las comisiones para aprobarla. Algunos diputados dijeron: ‘no la vamos a aprobar, queremos revisarla y discutirla. No es que no estemos de acuerdo, porque ni la conocemos. El problema es ese, que no la conocemos’”.

Esto causó molestia en el grupo de Blanco Bravo. Desde entonces, la diputada Tania Valentina Rodríguez Ruiz, coordinadora del Partido del Trabajo y presidenta de la Junta Política y de Gobierno del Legislativo, ha intentado convencer mediante presiones o incluso ofreciendo dinero, a los diputados que se oponen a aprobar una reforma a ciegas.

“Nosotros no queremos trato especial. No queremos ser oposición a ultranza. No lo seremos, representamos al mismo proyecto. Lo que queremos es que nos traten como lo que somos, diputados representantes del pueblo. Es humillante que a cambio de comisiones o prebendas, pretendan tratarnos como sus empleados. Prometimos que no seríamos como los anteriores diputados, nos va a costar, ni modo, pero seremos representantes y no empleados”, dice uno de los aludidos.

Mientras tanto, el gobierno de Cuauhtémoc Blanco Bravo ha dicho que la reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública es fundamental y necesaria para comenzar a llevar a cabo el proyecto de gobierno.

En entrevista, el secretario de Gobierno, Pablo Ojeda Cárdenas, aseguró que las reformas “no son un capricho” sino “una necesidad” y pidió a los legisladores “ser sensibles”.

 

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