Force Fest, maratónica fiesta fangosa en Teotihuacán

Alice in Chains fue una de las bandas que estremeció a los asistentes. Foto: Bernardo Améndolla Alice in Chains fue una de las bandas que estremeció a los asistentes. Foto: Bernardo Améndolla

SAN JUAN TEOTIHUACÁN, Edo. de México, (proceso.com.mx).- Las deidades de Teotihuacán fueron testigos ayer de un explosivo derroche de música metal como parte del primer día del Force Fest, al tener como esterales a System of a Down, Alice in Chains, Stone Temple Pilots y Carcass.

El Club de Golf de la zona fue la sede de este encuentro de rock pesado en las cercanías al complejo arqueológico de la llamada Ciudad donde nacieron los dioses, en un lugar a campo abierto para disfrutar de un maratónico y demoledor espectáculo de más de doce horas.

Después del medio día desfilaron gran cantidad de bandas y propuestas tanto nacionales como extranjeras, en tanto arribaban miles de metaleros; algunos se les veía caminar desde la autopista como trotamundos, otros más en autobuses, autos, motocicletas Harley-Davidson e Indian.

Toda la actitud dispuesta en un espacio para la libertad; sin embargo, a eso de las cuatro de la tarde Tláloc enfureció y bañó con tremendo aguacero las instalaciones al aire libre, y empapó a las multitudes. Sin embargo, los ánimos en ningún momento menguaron, al contrario, las pasiones se encendieron para que iniciaran las agrupaciones acordes a los horarios establecidos en los diversos templetes.

Tal fue el caso del escenario Monster Stage, donde ansiosos aguardaban a la agrupación mexicano-estadounidense bautizada Asesino, la cual luego de unos minutos de demora desató el slam de su fanaticada en pleno lodazal. Su vocalista Tony Campos, Maldito X, hizo de las suyas junto al guitarrista Dino Cazares (Asesino), impulsando a que se batieran sus adeptos en el barro tras oírse “Regresando Odio”, “Carnicero” y “Rey de la Selva”.

Fueron seis entarimados montados, siendo los principales colocados en paralelo espectáculo continuo, admirándose las propuestas más fuertes, en tanto el resto se distribuyó por la planicie que se transformó en fangosa fiesta de rock pesado. Entre los charcos compartió gente de todas edades sin mayor inconveniente; incluso se podía ver a padres de familia ilustrando a sus pequeños y jóvenes metaleros cómo ser verdaderamente un rocker “rudo”.

El diluvio se extendió intermitente, dando turno a los londinenses Bush que destacaron por “Glycerine” y el cover “Come Together” (The Beatles), La estafeta pasó a los estadunidenses Stone Temple Pilots con su clásica “Plush”, siguiendo los también gabachos de Alice In Chains para rasgar “Check My Brain” y “Down in a Hole”.

Gavin Rossdale, de Bush. Foto cortesía: Bernardo Améndolla.
William Duvall, vocalista de la banda de Seattle (EU) Alice in chains. Foto cortesía: Bernando Améndolla.
Stone Temple Pilots. Foto cortesía: Bernardo Améndolla.

La tregua del cielo despejado apareció poco después del cierre estelar con los espectaculares System Of A Down de Gringolandia, cuando eran las 23:30 horas, ante un público totalmente entregado y sin mostrar cansancio alguno.

System Of A Down, otra de las bandas que acudió al festival. Foto: Bernardo Améndolla
System Of A Down, otra de las bandas que acudió al festival. Foto: Bernardo Améndolla

El vocal Serj Tankian mostró inmediatamente su carisma y aceptación, al igual que el resto de sus integrantes, en especial su guitarrista y segunda voz, Daron Malakian. En casi una hora de entrega calaron los oídos “Innervision” y “Prison Song”, además de “I-E-A-I-A-I-O”.

A Tankian se le vio contento por la respuesta de sus adoradores mexicanos que coreaban cada rola y simpatizaban con su locuaz cántico, entre estridentes guitarrazos, bajeos acelerados y poderosa batería. “Mr. Jack” y “Deer Dance” mantuvieron la energía en alto y el slam no menguaba su algarabía en la primera velada de esta pachanga rockera entre sudores, calor humano y terreno pantanoso.

El extenso repertorio sació a la banda, teniendo a su vez una producción colorida que al fondo dibujaba una figura romboide en donde se distinguían historias caóticas propias del estilo de System Of A Down. “Psycho”, “Chop Suey!” y “Lonely Day” con las voces de Malakian, lograron congraciarlo de aplausos y berridos. “Toxicity” y “Sugar” daban sentencia definitiva cuando pasaba la hora inicial de la madrugada, con una audiencia complacida en absolutas sonrisas y sano enloquecimiento aún en ebullición.

Serj Tankian, vocalista de System of a Down, en el Force Fest 2018. Foto cortesía: Bernardo Améndolla.

El ambiente ya bajaba con un Tláloc húmedo y el viento frío del dios Ehécatl; pero el corazón de los mortales reunidos batía candente, pues la mayoría deseó quedarse para seguir la parranda en el espacio destinado a acampar y ser cobijada en su pernoctar no muy lejos de los monumentos al Sol y la Luna.

Hoy, a los asistentes les espera la segunda jornada con Slayer y Rob Zombie.

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