Sindicalizados toman la Secretaría de Cultura por cambio de sede y demandas contractuales

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El pasado 2 de octubre, el Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura (SNDTSC) convocó a los agremiados a una marcha- mitin de la Secretaría de Cultura a la casa de transición del presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Solamente iban a entregar un pliego petitorio, pero de última hora decidieron permanecer ahí hasta el viernes 12 de octubre, el Día de la Raza.

La intención original era “obligar al establecimiento de una mesa de diálogo inmediata, para exponer al equipo de transición lo que está sucediendo con los trabajadores de la Secretaría de Cultura” que agrupa a los empleados del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el sector central.

De pronto, los planes cambiaron y los trabajadores se dividieron. Unos se apostaron afuera de la Secretaría de Cultura, sobre avenida Reforma, para negociar sus condiciones generales de trabajo y otros se quedaron afuera de la casa de transición, con el argumento de un supuesto desacuerdo con el planteamiento de López Obrador de trasladar a Tlaxcala a esa dependencia, por lo que se tendrían que mudar los trabajadores administrativos.

Trabajadores de la Secretaría de Cultura votan el paro. Foto: Alejandro Saldívar

Trabajadores de la Secretaría de Cultura votan el paro. Foto: Alejandro Saldívar

Entrevistados por Apro, Juan Manuel Hernández Melchor y María de los Ángeles Medina aclararon que el plantón en la casa de transición se debe a que no han sido consultados sobre la decisión de trasladar la sede de Cultura al estado de Tlaxcala, pero también para exigir a la titular de la dependencia, María Cristina García Cepeda, que mejore sus condiciones laborales.

“Nosotros como trabajadores y como sindicato no estamos de acuerdo, no porque nos opongamos, sino por las formas; no hay una relación laboral estable para los trabajadores, no ha habido ningún acercamiento, no nos han notificado qué direcciones se van a trasladar junto con la Secretaría de Cultura en Tlaxcala y aquí, en la Ciudad de México, muchos compañeros han hecho su vida y tienen su patrimonio y es muy difícil arrancarse de sus raíces”, añadió Melchor. El mismo argumento lo dio Medina.

La protesta en la dependencia tiene otro motivo: están replanteando las condiciones laborales en el INBA, el INAH y el sector central, pues las autoridades no han cumplido con el pago de prestaciones, pese a las minutas firmadas por el gobierno saliente y eso les preocupa, que se vayan sin cumplirles.

“Esto no se va a levantar hasta el viernes. Hay acercamientos por parte de Alejandra Fraustro, la futura titular de Cultura, me habló por teléfono y que está en la disposición de platicar con nosotros la próxima semana, para poder llegar a acuerdos en qué condiciones va a ser este traslado de la Secretaría de Cultura”, añadió.

Por lo pronto, ayer se reunieron los representantes del INAH y la Secretaría de Cultura y con el Oficial Mayor, para analizar su problemática. El jueves 11, lo harán la directora del INBA y el oficial mayor de la dependencia, “para poder firmar las mejoras a nuestras condiciones de trabajo”. El viernes 12 tendrán una reunión con la actual secretaria de Cultura.

Destacó que, en el sector central, desde hace dos años, no se han incrementado las prestaciones a las que tienen derecho, argumentando carencia de recursos y que dicho sector ha sufrido recortes del orden de 30%. Además, dijo que no ha pasado nada con los más de 2 mil monumentos y sitios arqueológicos que resultaron afectados por los sismos del 7 y 19 de septiembre del año pasado.

“Y si le dejan esta problemática a la nueva administración, eso nos deja a los trabajadores indefensos y afectados a nuestros derechos laborales”, mencionó.

Sin embargo, la problemática sindical es tan compleja que no todos los sindicatos del sector cultural están manifestándose ni están de acuerdo en el plantón, de acuerdo con Rubén Darío, representaste de otro sindicato del INBA, quien afirmó, en entrevista, que no participan los trabajadores de Bellas Artes, ni del Centro Nacional de las Artes ni del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de la Ciudad de México.

“Eso es lo que queremos, negociar unas condiciones dignas para los trabajadores, por eso estamos demandando y otra cosa que estamos exigiendo es la defensa del patrimonio cultural” y quieren que se cancelen los eventos artísticos o políticos, en ruinas arqueológicas, donde tienen participación los tres niveles de gobierno y la iniciativa privada.

La idea inicial de la protesta era solo entregar un pliego petitorio en la Casa de Transición, pero, trascendió que la idea de plantarse salió de los funcionarios de la dependencia, Antonio Hernández Brito, quien también maneja un sindicato y Francisco Conejo, para ejercer presión tanto al gobierno saliente, como al entrante, en el cumplimiento de sus demandas.

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