“Los hambrientos”: Una carrera contra la violencia y el canibalismo

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los hambientos (Les Affamés, Canadá-2018) es una impactante cinta de zombis cuya fuerza se basa en la violencia vertiginosa y en una narrativa un tanto críptica que, desgraciadamente, no alcanza a llegar a alguna conclusión eficaz.

La historia, dirigida por Robin Aubert, se desarrolla en Quebec (Canadá), en donde un apocalipsis zombi azota la región. En medio de este escenario desolador, un grupo de seres humanos deberá encontrar la forma de escapar de esas feroces criaturas. En un principio tenemos tres líneas narrativas con personajes de los cuales se tiene poca información, aunque en varios casos es prácticamente nula.

Por un lado, tenemos a un sujeto llamado Bonin (Marc-André Grondin), una chica llamada Tania (Monia Chokri), que fue mordida por un perro en la mano -aunque se sospecha que fue un zombi-, y una niña llamada Zoe. De lo poco que sabemos de estos personajes es lo siguiente: Bonin es una especie de nerd, Tania sabe tocar el acordeón, y Zoe (Charlotte St-Martin) fue encontrada sola en una cabaña.

Por otro lado, están Pauline y Thérèse, dos mujeres mayores que al parecer viven juntas, y Celine (Brigitte Poupart), una madre que perdió a su hijo (o hija… no sabemos) en medio de la crisis, y que es capaz de blandir un machete con el cual enfrenta a cualquier zombi que se le ponga enfrente.

Y por último están Réal (Luc Proulx), un vendedor de seguros, y un joven llamado Tic-Cul (Édouard Tremblay-Grenier), dueño de un rifle que maneja muy bien.

A lo largo de la historia, el camino de estos sobrevivientes se cruzará… y quizá, con un poco de suerte puedan salir avante.

Los zombis a los que se enfrentan no son como los de la serie de televisión The Walking Dead, sino rápidos, y parecen tener algún tipo de instinto o conciencia primaria que los convierte en buenos cazadores. Cuando se topan con algún humano parecen estar congelados, pero de pronto, a la menor provocación, salen disparados a comerse a su presa; en algún momento, una zombi parece sonreírle al humano que va a devorar.

Los zombis parecen estar en manada, al menos algunos de ellos; en más de un par de ocasiones vemos a varios reunirse alrededor de un montón de sillas apiladas –que ellos mismos llevaron–, y permanecer en una especie de estado contemplativo.

Los hambrientos posee una buena dosis de acción y violencia sin abusar tanto del elemento gore; en algunos momentos, la matanza de zombis con machete es algo que no vemos de manera directa. Lo anterior, aunado al misterio que rodea a todos los personajes y al desconocimiento de las causas y naturaleza de los zombis, nos mantiene pegados al asiento durante casi toda la cinta.

Sin embargo, existe un gran problema, la historia termina siendo un poco críptica y acaba sin darnos respuestas satisfactorias sobre este apocalipsis; con personajes carentes de un arco narrativo.

Aubert parece burlarse del destino de la humanidad con sus zombis alienados y violentos, y unos seres humanos que sólo se la pasan huyendo durante toda la cinta.

Al final, todo es un poco absurdo y decepcionante. Y más si nos quedamos a ver la escena al final de los créditos.

Comentarios