CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Fueron seis horas de rocanrol… ¡y las que faltan!

Alex Lora celebró anoche 50 años de estar rocanroleando con una intensa fiesta de seis horas, para lo cual se acompañó de su banda El Tri y un amplio desfile de músicos invitados, pero sobre todo, de su fiel y ferviente “raza”.

Cerca de 20 mil fans asistieron a la maratónica tocada en el Palacio de los Deportes que contó con una amplia variedad de invitados como el maestro Armando Manzanero, los veteranos de La Sonora Santanera, El brujo Javier Bátiz, los barbones Panteón Rococó más el pampero Andrés Calamaro.

A medio siglo de la fundación del grupo original Three Souls in my Mind (“Tres almas en mi coco”, los llamaba Rockdrigo), el líder mostró su inagotable energía pasando las ocho de la noche cuando empezó el festejo que logró un lleno a reventar en el olímpico Domo de Cobre.

Alex Lora y El TRI, en sus 50 años de carrera musical, en el Palacio de los Deportes. Foto: Carlos Enciso.

Con “Nostalgia” emprendió El Tri un extenso recorrido de éxitos arengado por un irreverente y carismático Lora, quien mantuvo a sus adeptos entregados a su rock y colorido vocabulario.

“Hasta que el cuerpo aguante”, así como “Perro negro y callejero”, calentaron la reunión multitudinaria en la que vocalista apareció vestido de pantalón rojo a rayas y un chaleco de mezclilla con estoperoles y parches alusivos al legendario conjunto de Alex y su “domadora” Chela.

“Metro Balderas” tuvo la participación de Animal de Ciudad, desde la andina Bolivia, siguiendo con “Epidemia” al tiempo que “el gritante mayor” decía:

El Tri en el Palacio de los Deportes. Foto: Carlos Enciso

El Tri en el Palacio de los Deportes. Foto: Carlos Enciso

“Esta va dedicada a nuestros gobernantes”.

Enumeró así a Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría y (¡claro!) Enrique Peña Nieto. Las rechiflas y mentadas no se dejaron esperar, continuando con “Mente Rockera” junto al intérprete español llamado Cirilo y prosiguieron las clásicas “Abuso de Autoridad”, “San Juanico” y “El niño sin amor”.

Y aquí me tienes en el rocanrol…

Momentos especiales se vivieron cuando arribó don Armando Manzanero, deleitando a piano una versión de “Quién da un peso por mis sueños” y “Triste Canción”.

Y en la eternidad los dos

unieron sus almas para darle vida

a esta triste canción de amor

“Un aplauso al compositor más chingón romántico de México y el mundo”, berreaba Alex, oportunidad que aprovechó el yucateco para otorgarle un reconocimiento de la Sociedad de Autores y Compositores de México que dirige el autor de “Adoro” y “Esta tarde vi llover”, a la par del Sindicato Único de Trabajadores de la Música.

Armando Manzanero hace entrega de reconocimiento a Alex Lora. Foto: Carlos Enciso

Armando Manzanero hace entrega de reconocimiento a Alex Lora. Foto: Carlos Enciso

La pachanga agarró fuerza con “El rock nunca muere” al lado de Luciano Napolitano, quien llegó desde tierras sudamericanas para darle después a “Pobre soñador”. Inmediatamente se subieron al foro los Panteón Rococó, quienes juntos a su vocal Dr. Shenka dieron una dosis de ska a “Chavo de Onda”.

Yo soy un chavo de onda y me pasa el rocanrol…

Otros de los instantes que aclamaron los congregados fue cuando el ídolo tijuanense Javier Bátiz se apoderó del escenario con su inseparable guitarra Fender para rasgar “Oye cantinero” y “Lucila” (de Ricardito), mismas a las que José Luis Cordero Pocholo se adhirió con la armónica.

Este manicomio no tiene servicio de bar

y no soy cantinero, soy el loquero de este hospital…

La gente mantenía el éxtasis de la buena vibra y un toque de actitud insana para disfrutar del largo espectáculo, armando el baile al centro del “Palacio de los Rebotes” así como círculos de slam, además de que no paraba de cantar cada corte.

Y aunque al filo de la media noche algunos se retiraban quizá porque les cerrarían el Metro, las mayorías decidieron quedarse para apapachar al rockero poblano de 65 años de edad. Un set acústico caló al oírse especialmente “Amor del 2 de Octubre”, lamentando Alex lo ocurrido en Tlatelolco y recordando el nacimiento del Three Souls in my Mind en 1968, dando paso a “Viejas de vecindad”.

Alex Lora y El TRI, en sus 50 años de carrera musical, en el Palacio de los Deportes. Foto: Carlos Enciso.

C-Kan le imprimió rap a “Difícil” y el vocero del Tri extendió el recital con “María Sabina”, recibiendo a la par a sus amigos motociclistas, cantando “Nacimos para rodar”.

Si quieres salir con tu chava

pero no tienes pa’ comprarle nada,

la veo difícil, difícil que la puedas hacer

Toño Lira (Lira N’ Roll) se sumó a “Esclavo del rocanrol” y el porteño Andrés Calamaro insertó “Alta Suciedad”, del mismo modo que La Tremenda Korte le dio a “Presta”.

Tú dices que no eres macizo

pero estabas ya muy grifo

cuando yo te vi…

Sorprendió también la Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca y el Coro de la Basílica en la sincera interpretación de “Virgen Morena” y “Todo me sale mal”, las cuales tuvieron arreglos entre violines y chelos. Los sonidos tropicales se integraron con La Auténtica Sonora Santanera de Gildardo Zárate, quienes otorgaron los toques tropicosos de “El Rey” y “La Boa”, mismas que tuvieron la voz aguardientosa de Lora que clamaba el típico:

Alex Lora y El TRI, en sus 50 años de carrera musical, en el Palacio de los Deportes. Foto: Carlos Enciso.

Alex Lora y El TRI, en sus 50 años de carrera musical, en el Palacio de los Deportes. Foto: Carlos Enciso.

“¿Estamos siendo felices? ¡El chiste es echar desmadre como en la secundaria!”.

Y los periodistas, lo saben, lo saben…

Su esposa y “domadora” Chela Lora llegó al entablado para “Contigo me conformo” y “Otra muerta más”, canción con lo que ella reclamó a las autoridades dar presta solución a los feminicidios en todo el país y con la esperanza de que el próximo gobierno haga lo propio. Tras de una serie de consignas la pareja rocanrolera continuó con “Todo sea por el Rocanrol”, “Me vale Madres” y “Vicioso”.

Mi colección es más de cien mil discos

y cada día que pasa, me compro más…

Ya pasaban las 2 de la madrugada cuando los Lora cuestionaban:

“Niños, ¿quieren seguir escuchando este desmadre, esta música de mariguanos?”. Al unísono les respondían con un pronunciado:

“¡Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!”.

Regaló “Las piedras rodantes” hermanado por todos los músicos participantes con una lluvia de serpentinas tricolores en verde, blanco y rojo, finiquitando sin más con la excelsa “ADO”.

Quiero que me lleve muy lejos y a la chingada de aquí…

Alex pasaba al frente del escenario congraciado y aplaudido, satisfecho de su celebración y rugidos que le recordaban alegremente a su mamá. Aunque pretendía despedirse, un mariachi jalisciense llegó desde Garibaldi para regalarle “Las mañanitas”, junto a un pastel conmemorativo al aniversario del jefe máximo del rock nacional.

La partida definitiva se concretó cuando aulló:

“Recuerden niños el rocanrol es un deporte, practíquenlo. ¡Y que viva el rocanrooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooool!”.

Amén.