Carta a “La Nacha” de su hija Tania Mercedes

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Esta es la misiva que Tania Mercedes Campos, hija de Ana Ignacia Rodríguez Márquez, La Nacha, exlíder del movimiento estudiantil de 1968 –quien junto con Roberta Avendaño La Tita destacó como representante estudiantil de la Facultad de Derecho de la UNAM en el Consejo Nacional de Huelga, ambas encarceladas en Santa Martha Acatitla–, recibió para la presentación de su libro Cartas en libertad, compilado por Citlali Esparza González y publicado en Ediciones Quinto Sol.

Tania radica en Puerto Rico. El texto, inédito, se reproduce a continuación:

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Buenas noches a todos los aquí presentes en este importante día para mí, como hija, admiradora y compañera de vida de mi madre Ana Ignacia Rodríguez Márquez, La Nacha.

Estoy muy feliz de que por medio de este libro ella pueda compartir  parte de sus vivencias con todos ustedes y que de una u otra forma siga moviendo conciencias y llenando corazones con sentimientos de esperanza de que sí se puede vivir en un mundo mejor y que las pruebas que le han tocado vivir la han hecho una mejor persona en todos los sentidos.

Hoy quiero compartir algunas de sus enseñanzas para que conozcan más de La Nacha como madre y amiga, una mujer sencilla, luchadora, perseverante y de convicciones firmes.

Desde niña me enseñó a amar la vida y a respetar al prójimo si quería ser respetada también.  Ya en mi adolescencia y con los primeros amores de juventud me enseñó que una mujer debe ser fuerte y hacer valer sus derechos, que el amor no es sinónimo de dejar de ser tú para agradar a otro. Como mujer adulta y profesionista, me enseñó que podía hacer el cambio para vivir en un mundo mejor, haciendo la diferencia, poniendo mi  grano de arena desde mi entorno, con hechos y no con palabras.

Quiero decirte mami que Te Amo y que siempre he sido tu admiradora número uno y que dos gracias a Dios por ti, por tu vida y por permitirme ser tu hija. Gracias le doy también porque saliste con vida aquel 2 de octubre de 1968 y que aunque estuviste presa dos años tus alas siguieron en movimiento preparándose para el día de tu libertad física, porque tus pensamientos e ideales jamás los lograron apresar.

Gracias Titi Cristina por llevar mi mensaje a través de ti a la cual eres un ser de luz que llegó a nuestras vidas para seguir aprendiendo.

Las amo a las dos con todo mi corazón y gracias a Dios por siempre estar ahí.

Tania Mercedes Campos Rodríguez.

 

Acerca del autor

Hizo estudios de filosofía en la UNAM donde ha impartido clases. Reportero de las Secciones Culturales de Excélsior (entre 1967 y 1976) y de Proceso de la cual es editor.

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