Fitch revisó a negativo calificación crediticia de México por cancelación del NAIM

CIUDAD DE MÉXICO (apro). —La tormenta derivada de la consulta no ha terminado, la agencia calificadora Fitch Ratings revisó su perspectiva de calificación del país de “estable” a “negativa”.

“La revisión refleja el detrimento en el balance de los riesgos que enfrenta el perfil crediticio de México, asociados a un posible ambiente de incertidumbre y deterioro en las políticas bajo la próxima administración, así como a riesgos crecientes de pasivos contingentes para el soberano provenientes de Petróleos Mexicanos (Pemex)”, señaló la firma con sede en Nueva York.

Sobre la decisión de cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, Fitch consideró que el gobierno entrante “manda una señal negativa a los inversionistas”.

Actualmente, la agencia mantiene las notas del país en “BBB+” y se apoyan en la base económica diversificada del país y su historial de políticas económicas disciplinadas que han mantenido la estabilidad macroeconómica y han limitado los desequilibrios.

Sin embargo, Fitch recordó que “estas fortalezas contrarrestan las limitantes de calificación de México, que incluyen un crecimiento económico moderado, debilidad estructural en sus finanzas públicas (una base de ingresos baja en comparación con la de pares), penetración crediticia poco profunda y debilidades institucionales acentuadas por la incidencia alta de violencia relacionada con el narcotráfico y corrupción”.

En este contexto, Fitch Ratings espera que la próxima administración continúe apoyando los aspectos fundamentales del marco de política macroeconómica –disciplina presupuestaria y autonomía del Banco de México (Banxico)–.

Eso sí, enfatizó que persisten los riesgos relacionados con la postura fiscal del gobierno entrante. Además, existe el riesgo de que el seguimiento de reformas aprobadas previamente, por ejemplo, del sector energético, se estanque y que otras propuestas den como resultado una inversión y crecimiento menores que los estimados por Fitch.

Incertidumbre fiscal

En el presupuesto 2019 que será aprobado a mediados de diciembre próximo contempla un requerimiento de endeudamiento del sector público de 2.5% del PIB y un déficit del gobierno federal de 2.0% del PIB en 2018 y espera que el crecimiento y pequeños superávits primarios continuos produzcan un indicador de deuda en general estable a partir de 2019.

Sin embargo, los riesgos para esta proyección se mantienen dada la incertidumbre en materia de política fiscal, proveniente de la próxima administración, y un posible desempeño débil si la incertidumbre política prevalece.

En una declaración reciente, el equipo de transición informó que el presupuesto de 2019 buscaría un superávit primario del sector público no financiero de 0.8% del PIB en dicho año. Además, el equipo de transición del AMLO también prometió no aumentar impuestos durante los primeros tres años de gestión.

Para la calificadora podría resultar difícil incorporar en el marco presupuestario algunas promesas señaladas y que han sido discutidas por el equipo de transición, por ejemplo, incrementar las transferencias sociales y las pensiones.

Y con incertidumbre en energía

En el marco energético, a la calificadora no le gusta la idea de que Petróleos Mexicanos invierta en refinerías porque podría implicar un endeudamiento más alto y mayores pasivos contingentes para el gobierno.

El reporte señaló que la producción petrolera, ha venido a pique durante el 2018.

Aún más, alertó que el equipo de transición ha estado revisando los contratos firmados con compañías petroleras privadas y ha dado mensajes contradictorios acerca de la reforma energética,
“Una subasta de licitaciones para sociedades conjuntas (joint ventures) con Pemex fue pospuesta para febrero de 2019 y será una prueba del apetito de los inversionistas. Fitch opina que existen riesgos en torno a la estabilización prevista en la producción petrolera que el gobierno supone para 2019, la cual apoyaría el crecimiento”, abundó;

Destaca solidez macro

A pesar de lo anterior, para Fitch Ratings la economía ha demostrado ser resistente, aunque con un desempeño más débil. El crecimiento real del PIB alcanzó 2.6% en el tercer trimestre de 2018, de acuerdo con estimaciones preliminares, y la tasa de desempleo está cerca de sus mínimos históricos. Fitch estima un crecimiento de alrededor de 2% en 2019-2020.

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

Comentarios