Ignorar las acusaciones de corrupción, sello de la comisión electoral del PAN

La descarnada lucha por la dirigencia del PAN entre Manuel Gómez Morin y Marko Cortés ya puso en duda la imparcialidad de la comisión organizadora que encabeza Cecilia Romero. En el centro de la polémica está la acusación de Gómez Morin contra Cortés, de haber recibido 70 millones de pesos de parte de empresarios, lo que según su rival lo descalifica para representar al partido. Sin embargo Romero, el árbitro, dice que la corrupción no es tema de este proceso interno… 

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Cecilia Romero, la primera presidenta del Partido Acción Nacional (PAN) en su historia de 79 años y cabeza de la Comisión Organizadora de la Elección del CEN (Conecen), estaba molesta: “¡No entiende Manuel!”.

Era el 10 de septiembre y la comisión revisaba si Manuel Gómez Morin y Marko Cortés reunían las 28 mil 33 firmas válidas de militantes para ser registrados como candidatos a presidir su partido. Cuando se verificaba las del primero, Romero formuló una propuesta interpretada como un intento de “extorsión”.

Sólo le otorgaría el registro a Gómez Morin como candidato, condicionó, si se desistía de su doble exigencia contra Cortés: no darle el registro de candidato por haber recibido 70 millones de pesos de empresarios y someterlo a un proceso de expulsión del PAN por la misma razón.

“¡Intentó extorsionarnos! Quería obligarnos a desistirnos para aprobar la candidatura”, revela a Proceso el coordinador de la campaña de Gómez Morin, Manuel Ovalle Araiza, quien logró evitar esa maniobra que, como otras, afirma, representan un “abuso de poder” de Romero por extralimitarse en sus funciones de árbitro.

Pero también han incurrido en “abuso de poder” otras instancias del PAN que actúan de manera parcial a favor de Cortés, asegura Ovalle, como la Comisión de Justicia, encabezada por Aníbal Cañez, cercano a Santiago Creel, el estratega detrás de Marko.

Apenas el jueves 25 esta comisión le notificó a Gómez Morin que debe retirar de sus redes sociales el comunicado que emitió el lunes 8, titulado Hasta en el PRI harían renunciar a Cortés, tras una queja que promovió éste.

La resolución ordena a Gómez Morin y Mirelle Montes Agredano, candidata a secretaria general, “se abstengan de difundir o manifestar propaganda que pudiera considerarse calumniosa en perjuicio de cualquier persona o candidato en el proceso de renovación del CEN del PAN”.

Amenaza: “Apercibidos que de no hacerlo serán turnados a la Comisión de Orden y Disciplina del Consejo Nacional del PAN, de acuerdo a los estatutos”.

“Todas estas señales son abuso de poder”, ratifica Ovalle, quien advierte que el mismo día en que la Comisión de Justicia le dio la razón a Cortés, Romero emitió un regaño público a Gómez Morin, cuyas expresiones, dijo, “son causa de grave daño al partido”, que implicaría “medidas estatutarias que en su caso le pudiéramos iniciar”.

El miércoles 17, el equipo de Gómez Morin acusó a Romero de censurar un spot que se transmitiría en los tiempos oficiales del PAN, que aludía a los 70 millones de pesos que Cortés recibió de empresarios, en 2011, cuando buscaba ser candidato a gobernador de Michoacán.

Este episodio fue revelado a Proceso por Juan José Rodríguez Prats, presidente de la Comisión de Doctrina, quien ese año fue delegado del CEN del PAN en Michaoacán, y Cortés le confió personalmente que recibió el dinero porque “todos lo hacen”.

En el spot, donde aparece una fotografía de Gómez Morin con Andrés Manuel López Obrador que se tomó en 2014, una voz en off contrasta: “A Gómez Morin lo critican por aparecer en una foto con ya sabes quién. A Marko Cortés se le acusa de haber recibido 70 millones por favorecer a quién sabe quién”. 

Y con las imágenes de Cortés y el excandidato presidencial Ricardo Anaya tras las rejas, el spot añade: “Un buen líder siempre deberá estar dispuesto al diálogo donde quiera que esté. Los corruptos no deberían estar en el PAN, sino ya sabes dónde. De esto se trata esta elección interna en el PAN: De unidad, no de impunidad”.

Al día siguiente, Mirelle Montes, candidata a secretaria general de la fórmula de Gómez Morin, criticó la decisión y, al igual que Carlos Arce y Jesús Galván, se colocó en la boca una cinta con la palabra “censura”:

“Sigue sin existir un piso parejo en esta contienda. El órgano encargado de que el proceso se lleve de manera imparcial, muestra una evidente parcialidad a favor del candidato de la continuidad”, afirmó.

La tensión subió en el debate del miércoles. La señal de televisión se interrumpió cuando cerraba su participación Gómez Morin, por lo que éste exigió al día siguiente que se repita ese ejercicio para compensar el daño causado, un episodio que fue minimizado como un “error técnico” por Romero.

No hay censura

“¡No censuré el spot, lo digo con toda claridad!”, responde Cecilia Romero, y reconoce que se opuso a difundir el mensaje pero dice que la decisión la tomó Gómez Morin.

El martes 9, al igual que en el caso de Cortés, el equipo de Gómez Morin envió el spot al representante del PAN ante el Instituto Nacional Electoral (INE), Ignacio Labra, quien se lo hizo llegar a ella. 

“Yo veo el spot y me doy cuenta que trasgrede de manera flagrante los términos de la convocatoria, específicamente el artí­culo 23, número 4, el artículo 26 y el artículo 27 inciso s, donde dice que los candidatos tienen obligación de llevar a cabo una campaña propositiva, que exalte las virtudes, propuestas, etcétera, y que tienen prohibido emitir calumnias y difamaciones contra otro candidato, dirigente, militante, entendiendo que una campaña es contraste”.

Decidió comunicarse con Gómez Morin, sobre todo porque a las 15 horas vencía el plazo para notificarle al INE cambios en las pautas de televisión.

–Oye, Manuel, el spot que tú pasaste para que se paute está muy negativo. No estás atendiendo al deber ser.

–¿Por qué?

–A ver, velo. El artículo fulano dice esto y lo que estás diciendo no son cuestiones verdaderamente sustentadas. ¿Qué hacemos? Yo no puedo pautar esto, Manuel, en tiempos oficiales del partido.

–Ahorita lo veo.

Según Romero, poco antes de las 15 horas se comunicó con ella Labra para decirle que recibió un mensaje, vía WhatsApp, de la representante de Gómez Morin ante la Conecen, Heidi Storberg, para pedirle bajar el spot motivo del problema y pautar el que estaba al aire.

“Entonces me informan esto y dije: ¡Qué bueno, funcionó la política! Muy bien, gracias, y se acabó el tema”, recuerda la panista, pero al día siguiente Montes, Arce y Galán denuncian censura. “Sí, esos son los hechos. Así de fácil. Muy mal, pero ¿yo qué hago?” .

–¿No hubo censura entonces?

–¡Por supuesto que no! Hubo un diálogo entre militantes de un partido, uno de los cuales es un candidato y la otra es el árbitro que tiene que velar por que las cosas caminen adecuadamente. Y él me dijo: “Lo reviso”. Lo revisó, le pidió a su representante que retirara el spot ante nuestro representante en el INE, a mí me avisaron y yo dije: ¡Qué bueno! Es algo que podemos hacer sin tener que recurrir a lo legal.

–¿Fue decisión del equipo de Gómez Morin no pautarlo?

–Sí. Exactamente.

–¿Y a qué atribuye que los integrantes del equipo denuncien censura?

–Yo lo atribuyo a una estrategia de campaña. No la voy a calificar.

La entrevista de Romero con el reportero es el mediodía del viernes 19, el mismo día en que por la tarde Gómez Morin dijo en Baja California, refiriéndose a Ricardo Anaya:

“Cómo no íbamos a perder las elecciones del 1 de julio si caímos tan bajo, una alianza contranatura, una alianza contra nuestra esencia, contra nuestros principios, por el simple hecho de querer ganar una elección con un muchacho estúpido”.

Estas expresiones de Gómez Morin ofendieron a los seguidores de Cortés, apoyado en el grupo de Anaya y los gobernadores del PAN, de por sí ofuscados por los señalamientos a Cortés de Rodríguez Prats, a quien ese mismo día respaldó el consejo de Plumas Azules.

Firmada entre otros por Elena Álvarez de Vicencio y Salvador Abascal, la carta recuerda que Rodríguez Prats había revelado a ese grupo lo que habló con Cortés, en 2011, “y en ese entonces no tenía ninguna carga electoral como ahora puede tenerla”.

Añade: “Como Juan José ha sido desmentido por el candidato Marko Cortés, en este Consejo respaldamos la integridad moral de Juan José, demostrada a saciedad a través de los años de su militancia en Acción Nacional. Buenas razones tenemos para no dudar que lo dicho por Juan José se ajusta a la verdad. De hecho, el tema de dicha conversación entre Marko y Juan José, se presentó en reunión del Comité Ejecutivo Nacional en el mismo 2011. No es asunto nuevo ni desconocido”.

Romero confirma que Rodríguez Prats expuso ante el CEN del PAN, que presidía Gustavo Madero y del que ella era secretaria general, que Cortés confesó haber recibido 70 millones de pesos de empresarios: “Lo recuerdo muy bien y no voy a explayarme sobre el asunto, porque, como dicen los buenos abogados, en el momento procesal oportuno haré todo lo que tenga que hacer. 

“Dicho esto, no es mi posición como presidenta de la Conecen, no es lícito, no es válido ahondar sobre un tema que, sin minimizar la posible importancia, veracidad que pueda tener, de ninguna manera debe ser el meollo de la contienda. Es un episodio que, según una persona, se dio hace siete años y, según otra persona, la inculpada, no se dio. Entonces ese tema no puede, no debe convertirse en el meollo de una contienda por la presidencia de un partido de la importancia de Acción Nacional. ¡No voy a hablar de ese tema y ya hablé más de lo que había aceptado hasta hoy!”

Según ella, si el tema denunciado por Rodríguez Prats “fuera de la importancia que se le está dando como para definir una elección, por supuesto que estaría hablando de él”. 

–Es un tema de corrupción.

–De ninguna manera considero, estoy segura, que eso tenga que ver con la calificación de corrupto o con la calificación de mentiroso. De ninguna manera.

–Es un asunto de corrupción, como otros que existen en el PAN, y que han llevado a una posición como la actual.

–Sí, pero no este tema. ¡No, no! 

Tomás Trueba Gracián, secretario general adjunto con Romero, asegura que el tema fue abordado en el CEN por Rodríguez Prats frente al propio Cortés, pero finalmente Madero nada hizo.

“En una sesión del CEN, estando Marko ahí, (Rodríguez Prats) lo encara y le dice de ese dinero. Marko dice que es normal que los empresarios apuesten a un candidato, que incluso luego a lo mejor pueden recibir algo a cambio”, evoca exdirector de la revista Palabra.

–¿No lo negó Marko?

–No, no, (respondió) que eso era normal, que eran apoyos que le daba la gente para su candidatura. Así fue la respuesta. Eso fue en una sesión del CEN. Marko no lo niega, ahí en el CEN, y pasó lo que desgraciadamente pasaba muchas veces en ese entonces en el partido: impunidad. 

Hacia el fin del PAN

Como secretario general adjunto del CEN del PAN, Trueba acompañó a Rodríguez Prats cuando fue designado delegado en Michoacán para el proceso interno para definir la candidatura al gobierno estatal, que recayó en Luisa María Calderón, y Cortés fue candidato a alcalde de Morelia.

Recuerda que, pasadas las elecciones, se señaló a Cortés de haber apoyado al candidato priista a gobernador, Fausto Vallejo, y no a Cocoa Calderón.

“El problema que veíamos otros y yo es: uno, la duda de que le jugó en contra a Cocoa, que no la apoyó en su campaña de gobernadora, y la otra esto, lo del dinero”, subraya Trueba.

Dice conocer bien a Cortés: “Fui diputado con él y conozco su trayectoria. ¿Tiene capacidad para dirigir el PAN? ¡No! Marko es un grillo nada más. ¿Qué trabajo hizo como diputado en la 59 y en la última Legislatura? Nada. ¡Todo era grillar y grillar y grillar! Es un buen grillo y sabe moverse, pero capacidad de dirigir al PAN no la tiene”.

Menciona que Cortés fue enviado como delegado a Veracruz a una elección interna en la que hubo numerosas irregularidades. “Cuando llegamos a la sesión del CEN donde se iba a ratificar ese proceso de Veracruz, me dice Marko: ‘Todo en Veracruz bien, ¿no?’. ‘¡Qué bien, Marko, hubo una serie de pilladas y tú te quedaste callado!’. Se dio la media vuelta y se fue”.

Añade: “El PAN está en total descomposición, el de hoy no es el partido que fue fundado en 1939. Hoy el PAN, como ese partido humanista, doctrinario, ético, que busca en la política ciudadana hacer el bien común, no existe. Hoy el PAN es un grupo de caciques, de vándalos, de caudillos”.

–¿Con Marko Cortés puede darse el cambio en el PAN?

–¡No! Él representa lo mismo que tanto se critica.

–¿A dónde conduciría al PAN?

–A la desaparición total.

Hasta Romero, “optimista irredenta”, admite que el PAN “podría seguir existiendo, como siguen existiendo Copei en Venezuela y la Democracia Cristiana en Chile”.  

Este reportaje se publicó el 28 de octubre de 2018 en la edición 2191 de la revista Proceso.

Acerca del autor

Reportero de Proceso desde 1994, Premio Nacional de Periodismo en periodismo de investigación y autor de tres libros.

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