Hallan más de 200 fosas comunes con miles de cadáveres en Irak

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un informe de la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos reveló el hallazgo de al menos 202 fosas clandestinas con restos de miles de cadáveres en zonas de Irak que fueron controladas por el grupo terrorista Estado Islámico entre 2014 y 2017.

Según el informe basado en información que reunió la misión de la ONU en Irak, es difícil determinar el número total de personas que hay en estas fosas.

Sin embargo, refirió que, en la fosa más pequeña, hallada en el oeste de Mosul, tenía los restos de ocho cuerpos, mientras que en la más grande hallada en Jasfa, al sur de Mosul, se cree que puede contener miles.

La misión ha documentado la existencia de 202 fosas comunes en las provincias de Nínive, Kirkuk, Saladino y Al Anbar, en el norte y en el oeste del país, “aunque puede haber muchas más”, advirtió la ONU.

“Las pruebas reunidas en estos sitios serán fundamentales para garantizar las investigaciones creíbles, procesos y condenas de acuerdo con las normas internacionales”, señala en el informe.

Para ello, abunda el documento, serán fundamentales la “preservación, excavación y exhumación de las fosas comunes, así como la identificación de los restos de las víctimas y su entrega a las familias”.

Al respecto, en un comunicado, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, indicó que el trauma de las familias por los crímenes del EI “perduran”, ya que “estas tumbas contienen los restos de aquellos asesinados sin piedad por no seguir la ideología y normas retorcidas del EI, incluidos las minorías étnicas y religiosas.

“Las fosas comunes documentadas en nuestro informe son un testimonio de la pérdida humana, el sufrimiento sustancial y la sorprendente crueldad” del grupo yihadista, dijo por su parte el representante especial de la ONU para Irak, Jan Kubis.

El Estado Islámico ocupó entre junio de 2014 y diciembre de 2017 grandes áreas en Irak y llevó a cabo “una campaña de violencia generalizada y de violaciones sistemáticas de los derechos humanos, actos que pueden equivaler a crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y un posible genocidio”, denunció la ONU.

Abu Bakr al Baghdadi, líder del EI proclamó el “califato” a finales de junio de 2014 en la ciudad de Mosul, considerada para los extremistas como la “capital” del grupo en Irak.

Dicha ciudad fue liberada por las fuerzas iraquíes, con el apoyo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, en julio de 2017, tras casi nueve meses de una cruenta ofensiva que dejó la urbe totalmente en ruinas.

En diciembre de 2017, el entonces primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, proclamó la “derrota” del grupo yihadista en el territorio iraquí. Sin embargo, continúan los ataques de los terroristas que se encuentran apostados en zonas desérticas ubicadas en el este de Siria, fronterizas con Irak, incluida la capital Bagdad.

Con información de EFE

 

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