Cuauhtémoc Blanco revive el libramiento norponiente en Morelos

CUERNAVACA, Mor. (apro).- La polémica obra del libramiento norponiente, que pretende convertirse en una especie de periférico que cruce todo el poniente de la capital del estado, pese a que afectaría el llamado bosque de agua del Ajusco Chichinautzin, fue revivida por uno de sus principales impulsores, el exdelegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y actual secretario de Obras Públicas de Cuauhtémoc Blanco, Fidel Giménez.

La obra fue planeada por los gobiernos panistas de Sergio Estrada Cajigal Ramírez (2000-2006) y Marco Antonio Adame Castillo (2006-2012), y luego cancelada por Graco Ramírez, quien en su lugar propuso una obra sobre el libramiento de la autopista México-Acapulco.

Primero se exploró un segundo piso y luego el llamado Paso Exprés, que finalmente se construyó con enormes fallas técnicas que han ocasionado decenas de muertes, entre ellas de dos hombres –padre e hijo– cuyo automóvil cayó en un socavón en julio de 2017.

Como delegado de la SCT en Morelos durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón, Fidel Giménez Valdés fue uno de los principales impulsores de la vía norponiente. Sin embargo, fue cancelada en el siguiente sexenio como un gesto de Graco Ramírez hacia las organizaciones civiles y académicos que se oponían a ella, dadas las afectaciones al bosque de agua, zona de captación del líquido que abastece una buena parte del norte y centro del estado.

Luego de que se determinó resucitar la obra, autoridades federales y locales sostuvieron esta semana una reunión donde se acordó, entre otras cosas, que el próximo lunes 12 se presente el dictamen técnico del proyecto que contempla retirar las barreras que dividen los carriles centrales de los laterales en el Paso Exprés.

Fue el propio Giménez Valdés quien informó que el Paso Exprés se transferirá a la operación del estado, y que Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (Capufe) será el organismo responsable de quitar las barreras de contención.

Además, mencionó que se ha iniciado el diálogo para reactivar el libramiento norponiente que “fue enlatado por un capricho del exgobernador Graco Ramírez”.

De igual manera, explicó que la obra consiste en 42 kilómetros de carpeta asfáltica que servirá para “desahogar” el tránsito de largo itinerario que viene desde la Ciudad de México y que va hacia Guerrero y al sur de Morelos sin pasar por Cuernavaca.

Según el funcionario estatal, el proyecto ya está terminado y la liberación de los derechos de vía es de 80%. Sería una obra concesionada y tendría un ramal al Aeropuerto Mariano Matamoros, abundó.

Su costo sería de 100 millones de pesos por kilómetro, por lo que el monto ascendería a 4 mil 300 millones de pesos, incluidos algunos túneles para no impactar las zonas boscosas. Es una obra “que detonará la economía, va a generar empleos directos e indirectos y a futuro va a generar acceso rápido al aeropuerto, a la autopista del Sol y destinos como Xochicalco”, apuntó.

La super vía iniciaría en el poblado de Chamilpa, a la altura de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, pasaría por los poblados Santa María y Tetela del Monte, en Cuernavaca; Tetlama y Cuentepec, en Temixco; algunas zonas de Xochitepec, y Xochicalco en Miacatlán, entre otros.

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