La gráfica de Arturo García Bustos, libro-homenaje

La presentación de "Obra gráfica. Arturo García Bustos". Foto: Armando Ponce La presentación de "Obra gráfica. Arturo García Bustos". Foto: Armando Ponce

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Este jueves 8 de noviembre, en el Palacio de Bellas Artes, se presentó el libro que contiene la trayectoria y una soberbia selección de tesoros de 110 gráficas del maestro Arturo García Bustos (1926-2017), uno de los cuatro alumnos favoritos de Frida Kahlo, “Los Fridos”.

Además de grabador, fue muralista, pintor y escultor (una de sus facetas poco conocidas), y el volumen recoge obras de calidad única.

Ante un foro lleno, el de la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, y con la presencia de Rina Lazo, la mujer que acompañó a García Bustos toda la vida -y madre de Rina, su única hija, Rina Lazo Wasem-, también destacada pintora y muralista, alumna y colaboradora a su vez de Diego Rivera, se habló de una vida de entrega al arte y a la lucha política, de la inspiración de García Bustos generada por Frida y sustentada en la admiración por el gran grabador Leopoldo Méndez.

El volumen Obra gráfica. Arturo García Bustos, de 157 páginas (si bien, como se dijo en la mesa, no cabe en él toda la obra gráfica de García Bustos) –con el subtítulo “Pasión creativa, arte militante”– contiene en su portada uno de los grabados. Dentro, para abrir boca, una estampa a partir de un linóleo que retrata al poeta estadunidense Walt Whitman (1954), y para acompañar la presentación de María Cristina García Cepeda como secretaria de Cultura, el primero que realizó, como estudiante de La Esmeralda en 1953 bajo la supervisión de su maestro Feliciano Peña, estampa sin título a partir de un grabado en madera. El volumen recupera fotografías, una de ellas en la que  Frida Kahlo departe con sus alumnos García Bustos, Fanny Rabel, Guillermo Monroy y Arturo Estrada…

Hay, además, volantes, carteles, notas periodísticas. En un anexo se reproducen dos textos del artista, una “Meditación del arte” (1995) y su participación en una mesa redonda sobre “La gráfica en México” (1999), así como una entrevista con el Instituto de Ciencias de la URSS (1983). Además, una reseña crítica, aparecida también en Moscú en ese año, “Pintor filósofo”, obra de Natalia Schéleshneva u Stanislav Illín, y una carta de Frida al músico Carlos Chávez, a la sazón director del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), enviada por Frida con García Bustos, Estrada y Monroy en febrero 18 de 1947 desde su casa de Coyoacán.

Al final el libro entrega al lector y al vidente, como un “plus”, once grabados de colección.

La mesa, moderada por Magdalena Zavala, coordinadora de Artes Visuales del INBA, así como por Laura González Matute, investigadora del Cenidiap (Centro Nacional Investigación de Artes Plásticas), también del INBA), el historiador de la UNAM Eduardo Espíndola, y Santiago Pérez Garci, director del Museo Nacional de la Estampa (Munae) del propio instituto, pues la obra gráfica publicada fue objeto de una exposición el año anterior en ese recinto. De ahí que la coordinación del volumen corriera a cargo del director y de Magdalena Zavala.

No pudo haber mejor manera de dejar un testimonio de la vida intensa y honrar el arte de Arturo García Bustos: Su pasión creativa, presente en una obra inacabable, y que atestigua un mural iniciado en el patio de su casa y que su reciente muerte no lo dejó terminar. De su arte militante y su vida entregada a la lucha por los desposeídos, este libro cuenta todo… por ejemplo, la amistad que él y Rina compartieron en Guatemala con Ernesto Che Guevara.

Fascinantes los textos del arqueólogo Carlos Navarrete Cáceres: “Guatemala en los grabados de Arturo García Bustos”; Dina Comisareno Mirkin: “En pie de lucha: la gráfica de Arturo García Bustos”; Helga-Prignitz Poda: “Arturo García Bustos, miembro del Taller de Gráfica Popular”. Myrna Eligia Torres Rivas: “La activa vida política y social de Arturo García Bustos en Guatemala y la Cuba revolucionaria”. Y del maestro de la crítica de arte e historiador, Alberto Híjar, en “Bomba y bandera”.

Tras la presentación del libro, Rina Lazo dijo que su esposo y compañero de lucha nunca abandonó en la vida y en su arte su compromiso social, además de resaltar la grandes de su trazo dibujístico y su carácter “humilde y sencillo”.

Los aplausos resonaron también para ella, y los asistentes al evento celebraron en una de las magníficas terrazas del Palacio de Bellas Artes esta edición de homenaje del legado artístico de García Bustos, “orgullo para los mexicanos, signo de nuestra riqueza cultural y de una tradición artística que goza de reconocimiento internacional”, según el texto de García Cepeda.

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