Scotland Yard: Más poderes “discriminatorios” de detención y registro

Theresa May propuso cambios para dotar a la Policía británica de más poderes “discriminatorios” de detención y registro. Foto AP Matt Dunham Theresa May propuso cambios para dotar a la Policía británica de más poderes “discriminatorios” de detención y registro. Foto AP Matt Dunham

LONDRES (apro).Oraine Johnson estaba parado fuera del Centro de Arte de Bridport, en el condado inglés de Dorset, cuando varios agentes policiales lo detuvieron el pasado 7 de mayo.

De acuerdo con su testimonio, un policía que pasaba por el lugar se detuvo cerca de la entrada del centro, y tres agentes armados bajaron a toda prisa de una patrulla señalándolo a gritos como un traficante de drogas.

Johnson, de 32 años, es un actor y productor que días antes estaba por protagonizar la obra teatral ¡Sorry! No Coloureds, No Irish, No Dogs (Lo siento: No se aceptan personas de color, irlandeses ni perros), una producción que hablaba sobre el racismo institucionalizado en Gran Bretaña.

Los agentes sometieron a Johnson, lo esposaron y se lo llevaron.

Las fuerzas de seguridad en Dorset con frecuencia sospechan que los jóvenes negros como Johnson son traficantes de drogas o delincuentes a punto de atacar con cuchillos o armas de fuego.

De hecho, las personas negras que viven en Dorset (un condado inglés con poca mezcla racial entre su población), tienen 26 veces más posibilidades de ser detenidas que las personas blancas por sospechas de tenencia o venta de drogas.

El incidente ocurrido a Johnson se produjo tres años después que la por entonces ministra del Interior y actual jefa del Gobierno británico, la conservadora Theresa May, se mostró a favor de reducir las facultades policiales de detención de personas en la vía pública. Las consideraba “innecesarias y discriminatorias”.

Sin embargo y tras polémicos cambios propuestos por la misma May y su ministro del Interior Sajid Javid, la Policía británica obtendrá nuevos poderes para detener y registrar a personas en la vía pública sin necesidad de tener sospechas fehacientes de que han cometido un delito. De acuerdo con organismos de derechos humanos y civiles esta medida aumentará aún más la discriminación de la policía contra minorías étnicas, y reducirá las libertades de los británicos.

La ciudad de los cuchillos

Las fuerzas de seguridad del Reino Unido pidieron al gobierno más facultades para frenar una oleada de ataques con armas blancas y con ácido entre adolescentes, además de reducir la amenaza del terrorismo islámico.

El ministro Javid quiere que los nuevos poderes policiales aceleren la detención de sospechosos, desde potenciales atacantes terroristas hasta personas que utilizan drones o punteros láser para atacar aviones.

La decisión del gobierno conservador, que deberá ser aprobada por la Cámara de los Comunes, se dio a conocer cuando la Policía de Inglaterra y Gales decidió revertir una tendencia a la baja de la controvertida práctica de detención y registro de personas, luego de una oleada de apuñalamientos y ataques con armas de fuego y ácido en la capital británica, que han provocado más de un centenar de víctimas.

Excluyendo aquellos muertos en los atentados terroristas de London Bridge, Westminster y Manchester ocurridos en 2017, se registró un aumento del 12% en asesinatos, con las cifras más elevadas en la última década.

El número total de incidentes que involucraron apuñalamientos hasta marzo de 2018 creció a 40 mil 147, la cifra más alta en siete años. Sólo en Londres hubo mil 300 apuñalamientos hasta abril. La Policía cree que el número de incidentes con armas blancas ha crecido debido a un fuerte aumento del consumo y distribución de cocaína en el país.

En febrero pasado, más de 250 cuchillos y machetes fueron incautados en redadas en Londres, y ese mismo mes 283 jóvenes, en su mayoría adolescentes, fueron arrestados por portar armas blancas.

Por su parte, la alta comisionada para Scotland Yard, Cressida Dick, afirmó que el éxito de la facultad de detención y registro de personas “abarca a todas las razas y etnias, y no sólo a jóvenes negros”.

“En cerca de un tercio de esos cacheados en Londres la Policía encontró armas”, dijo la jefa policial.

Según Dick, las nuevas facultades para la policía “son esenciales para incautar no sólo armas, sino también drogas y otros elementos peligrosos”.

“Por ahora sustancias ácidas (utilizadas en recientes ataques) no están clasificadas como sustancias peligrosas, así que esta extensión de poderes policiales será muy útil para nosotros y yo estoy muy a favor”, agregó Dick a la radio LBC de Londres.

La jefa de Scotland Yard dijo además estar a favor de que las nuevas facultades abarquen también la incautación de drones y punteros laser, que se están volviendo más frecuentes en hechos delictivos.

Tras ser consultada acerca de las últimas estadísticas que indican que los jóvenes negros y de minorías étnicas tienen cuatro veces más posibilidades de ser detenidos y ser registrados en la vía pública que personas blancas, Dick sostuvo que los nuevos poderes policiales “serán utilizados de forma inteligente contra aquellos que delinquen”.

“Con estas medidas estamos tratando de proteger a los más vulnerables y entre ellos están los jóvenes negros”, aclaró.

De acuerdo con Dick, los adolescentes negros tienen mucha más probabilidad de ser tanto víctimas como atacantes en incidentes con armas blancas.

La policía disminuyó el uso de sus facultades de detención y registro de personas en Inglaterra y Gales: de un máximo de 1.5 millones de casos en 2008 bajó a 304 mil en 2017, la cifra más baja en los últimos 16 años.

En tanto, el jefe de la Policía de Merseyside, Andy Cooke, afirmó que existe un vínculo entre la caída de la práctica de detención y registro de personas en la vía pública y un aumento de los delitos como apuñalamientos y tiroteos.

“Debido a que hay menos agentes policiales en la calle, y sabiendo que ellos son más reacios a detener y cachear a personas en la vía pública, los delincuentes se sienten más empoderados para portar cuchillos y armas de fuego”, sostuvo el inspector policial al periódico inglés The Independent.

“Tenemos que volver a hacer que los delincuentes nos teman; y por otro lado quitar el miedo a la población”, continuó.

En el caso de la Policía de Merseyside, el año pasado hubo un aumento del 50% en el uso de las facultades para detener y registrar a sospechosos.

Por su parte, Simon Kempton, portavoz de la Federación de la Policía británica, se mostró a favor de los nuevos poderes, pero admitió que tras las medidas de austeridad del gobierno “tendrán poco efecto ya que no hay suficientes policías en la calle para ponerlos en práctica”.

“El hecho es que, como resultado directo de las políticas de austeridad, en este país, a la Policía se la ha reducido mucho en número hasta el punto que ahora sólo puede ofrecer un servicio de reacción y no de acción”, afirmó Kempton.

Lo cierto es que en el período de 2016 a 2017, jóvenes de minorías étnicas, incluidos negros y asiáticos, tuvieron cuatro veces más posibilidades de ser detenidos y palpados en la vía pública en comparación con personas blancas, aunque un ente público de inspección policial concluyó que en 94% de esos casos la Policía contó con una “justificación fehaciente” para llevar a cabo esas detenciones.

Esos arrestos llevaron a la incautación de drogas, armas, objetos robados o material para perpetrar otros delitos.

A pesar de ello, la Inspección de Comisarías británicas publicó en diciembre pasado un informe en el que concluyó que las detenciones y cacheos por parte de la Policía de jóvenes negros, asiáticos y de otras minorías étnicas “son aún muy desproporcionadas y amenazan la confianza pública en las fuerzas policiales”.

Dicha entidad destacó además que los jóvenes negros tienen al menos ocho veces más probabilidades de ser detenidos y registrados que personas blancas, a pesar de que estadísticamente tienen menos posibilidades de portar drogas.

“El uso de la facultad policial para detener y registrar a jóvenes negros está basado en justificaciones y sospechas débiles comparado con personas blancas”, agregó el informe.

“Sin evidencias fehacientes”

En 2014, May había implementado una serie de reformas a la Policía para reducir la desconfianza de la población en las fuerzas de seguridad y erradicar la discriminación y el racismo entre los agentes. Sin embargo, su sucesora Amber Rudd, quien renunció el año pasado a su cargo, se mostró a favor de un aumento de las detenciones y registros en la vía pública para combatir el aumento de la delincuencia.

Ahora el actual ministro del Interior quiere modificar la actual ley de evidencia policial y criminal de 1984, con el fin de actualizarla y darle más poderes a la Policía.

Una vez aprobada por el Parlamento, le dará a las fuerzas de seguridad facultades para detener y registrar personas y confiscar vehículos “sin evidencias fehacientes”.

Dicha legislación recibió el beneplácito de Adrian Hanstock, vicejefe de la Policía del Transporte británico.

Bajo las nuevas facultades, que se harán efectivas en Inglaterra y Gales, pero no en Escocia o Irlanda del Norte, aquellos detenidos que estén en posesión de armas blancas serán obligados a someterse a un programa de educación, en lugar de enfrentar a la justicia e ir a prisión.

Hanstock admitió que los nuevos planes son muy polémicos y generarán mucha controversia entre grupos defensores de derechos civiles, ya que podrían llevar a más discriminación policial contra personas de color o de minorías étnicas.

Al respecto, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, indicó que es importante frenar las detenciones y registros en la vía pública que sean injustificadas, ya que estas provocarán mucha desconfianza de la población hacia la Policía.

Sostuvo que llevará al menos una década combatir las causas del gran número de delitos violentos cometidos en la capital británica, un flagelo que cobró la vida de más de 120 personas. “Tenemos que enfrentar de lleno este problema porque de otro modo empeorará”, dijo el edil londinense.

Por su parte, Katrina French, directora del Stopwatch, organización que hace campaña para frenar la facultad policial para realizar detenciones y registros arbitrarios en la vía pública, dijo que toda la evidencia actual “apunta a que las justificaciones ‘razonables’ de la policía para detener y registrar a personas, no son suficientes para impedir su mal uso”.

“Es muy preocupante que ahora la Policía vaya a obtener incluso más poderes al respecto, debilitándose la ley vigente”, afirmó la experta.

No podemos permitir que las fuerzas de seguridad tengan la facultad de detener y registrar a quién quieran. Este tipo de poder es demasiado amplio y queda expuesto a los abusos. Cualquier modificación a la ley actual será un paso atrás y llevará a una mayor discriminación”, continuó.

Según French, el uso de esas facultades “aumentará aún más la desconfianza de la población hacia las fuerzas que deben protegerla”.

A pesar de las críticas, Javid dijo que las detenciones y requisas policiales en la vía pública serán claves para reducir el número de delitos en el país.

“Mi objetivo será facilitar que la Policía pueda utilizar esta herramienta, y haré todo lo posible para reducir la burocracia al respecto”, sostuvo el ministro del Interior, quien dijo tener “plena confianza” en el accionar policial.

El número de operativos policiales con detenciones y cacheos en la calle se redujo tras presiones del gobierno, pero volvió a aumentar en los últimos meses en Londres, al tiempo que la Policía indicó que dichos operativos “son más dirigidos y realizados a partir de evidencia aportada por los servicios de Inteligencia”.

 

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