La resistencia microbiana, problema a futuro para atenderse ya

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Según especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la resistencia a microbios y bacterias es un problema de salud grave a nivel mundial y sin prevención, que además de incrementar el costo de la atención médica, acarrearía en tres décadas 10 millones de muertes anuales.

Por ello, la máxima casa de estudios estableció un Plan Universitario de Control de la Resistencia Antimicrobiana (PUCRA), que busca unir esfuerzos con algunas de sus facultades para elaborar una propuesta de política pública encaminada al control de antibióticos en la práctica médica, veterinaria, odontológica y agroindustrial.

El PUCRA, encabezado por el Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS), coordinado por el infectólogo Samuel Ponce de León, estableció el Laboratorio de Vigilancia de la Resistencia Antimicrobiana, red conformada por 16 hospitales e institutos nacionales de salud que informarán del estado de la sensibilidad y resistencia a los antibióticos.

“Implementaremos programas de educación para la utilización correcta de antibióticos a nivel pregrado y posgrado. Ya estamos organizando a los profesores. También haremos propuestas concretas de cómo se tiene que regular su uso industrial”, precisó el especialista en un comunicado de la UNAM.

Otra de las líneas de trabajo será impulsar esa investigación como prioridad nacional financiada por instancias federales.

De no atenderse este problema, estadísticas de la universidad vaticinan un promedio anual de 10 millones de muertes de aquí a 2050, por el alto costo en atención médica por lo que además habría un impacto en la economía mundial calculado en hasta 100 trillones de dólares.

En su discurso de recepción, Alexander Fleming, ganador del Premio Nobel de Medicina por haber descubierto la penicilina, señaló que utilizar antibióticos facilitaba la selección de cepas de bacterias resistentes, por lo que su uso debía ser juicioso. “Ése es el escenario. Los antibióticos han evitado cientos de millones de muertes, pero se tienen que utilizar juiciosamente”, explicó Ponce de León.

Según el infectólogo, el mayor consumo de antibióticos se da a partir de la industria agropecuaria, pues de cada 100 toneladas de antibióticos, cerca del 70% se utiliza para engordar con mayor rapidez al ganado o para evitar que enfermen y mueran peces en las granjas acuícolas. El 30% restante se usa para atender problemas de salud humana o animal.

“La agroindustria considera que si no utiliza estos ‘promotores del crecimiento’ podrían disminuir sus ganancias; no obstante, hay alternativas para mantener el ritmo de producción, pero requiere inversiones”, comentó.

Una vez desechados los “promotores del crecimiento”, los antibióticos llegan a los mantos freáticos y caudales de agua en donde entran en contacto con bacterias, mismas que desarrollan resistencias. Es a partir de esto que en las siguientes décadas podría incrementarse el costo de la atención médica, pues muchos procedimientos perderán efectividad y tendrán más posibilidad de ocasionar complicaciones.

“Si no se toman acciones ahora, las consecuencias serán graves e impactarán en mayor medida en las economías de los países más débiles”, finalizó el especialista.

Acerca del autor

Licenciada en Ciencias de la Comunicación (2005) con Diplomado en Relaciones Públicas (2014), habla inglés y francés, amante del cine y los idiomas. Se inició como reportera de deportes en su natal Veracruz, y luego en publicaciones de la Editorial Vía Satélite de la Ciudad de México. Forma parte de la Sección de Cultura y Espectáculos de Proceso desde 2007.

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