Robbie Williams “coronó” la noche besando a una tapatía

Robbie Williams cerró el primer día del Corona Capital. Foto: Carlos Enciso Robbie Williams cerró el primer día del Corona Capital. Foto: Carlos Enciso

CUIDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- ¡Hasta el frío se olvida con Robbie Williams!…

Luego de que en días recientes la ola gélida calaba duro en la ciudad, anoche se olvidó por completo cuando apareció el cantante británico para ofrecer un show candente, radiante y con buena vibra, como parte del festival Corona Capital 2018.

¿Su fórmula? Carisma natural y sentido del humor desbordante, que hicieron desconectarse del mundo a 85 mil fans para cobijarlos con su locuaz y cotorrona forma de ser, a partir de las 11 de la noche cuando salió al escenario principal, nombrado “Corona” en la curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez.

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Saltó como pugilista, vestido con calzoncillos largos de color negro casi cual faldón escocés y debajo portando una tanga con un tigre cubriendo sus genitales. Fue anunciado como si fuese una batalla en el cuadrilátero
escuchándose una voz en off en inglés:

“Damas y caballeros, ¡sean bienvenidos al espectáculo de entretenimiento grueso! Por favor, pongámonos de pie para escuchar el himno nacional de Robbie!”.

Los aplausos estallaron al unísono para oírse “Heavy Entertainment Show” y “Let Me Entertain You”. Respondió el sonriente Williams

“¡Aquí está su papi. Mi nombre es Robbie Fucking Williams. Ésta es mi banda, este mi trasero y esta noche ustedes son míos”.

Inmediatamente se escucharon “Monsoon” y la vetusta rola jazz deCab Calloway, “Minnie the Moocher” (algo así como “La raterilla Minnie”, de 1931),  misma que corearon frenéticamente sus seguidores a la par del
acompañamiento de su magistral orquesta en cada frase.

Rindió tributo a George Michael con el cover “Freedom ‘90” y endulzando con “Love My Life” a la que se sumaban los cánticos generales:

“I love my life, I am powerful, I am beautiful, I am free. I love my life, I am wonderful, I am magical, I am me. **I love my life…”

Williams homenajeó a su modo a George Michael. Foto: Carlos Enciso
Williams homenajeó a su modo a George Michael. Foto: Carlos Enciso

Entre las chavas asistentes se escuchaban susurros:

“¡Ay!, ¿a poco es hermoso? ¡Es un maravilloso ser humano!, ¡Mira qué gracioso es, qué lindo, qué guapo! ¡Guau!”.

Venía así un conciso popurrí con cortes entre los que destacaron “Livin’ on a Prayer” para honrar a Bon Jovi, “Take On Me” para recordar a A-Ha y “Don’t You Want Me” añorando a The Human League. Continuó con “Come Undone” y su agrupación le dio duro a “Millennium”, para después coronar laprimer noche del festival:

El de Straffordshire subió a una chica tapatía llamada Nicole, a quien sentó en un sofá. En una charla desenfadada y frente a miles, Williams cotorreó en el entablado llevando a la alegre muchacha hasta la
intimidad, para darle un beso fugaz en la boca y dedicarle “Somethin’ Stupid”, su versión a la baladita de Nancy Sinatra con su célebre papá de Hoboken (1967).

A otra afortunada, de nombre Estefanía, quien se hallaba hasta enfrente le brindó “She’s the One”, mientras se le veía contenta y ansiosa en las pantallas monumentales de la poderosa producción. Con la memorable
“Feel” se presentía el adiós con una salida en falso; pero retornó portando la casaca de la selección mexicana de fútbol en color verde, para interpretar “Better Man”, junto a su señor padre Pete Williams, enfundado
en elegante traje oscuro y a quien presentó diciendo:

“¡Él es mi padre, él es mi héroe!”.

Un emocionado Pete Williams subió al escenario. Foto: Carlos Enciso
Un emocionado Pete Williams subió al escenario. Foto: Carlos Enciso

Finalmente sonaron “Angels” y “My Way”, la reconocida balada “A mi manera” de Paul Anka, famosa por interpretaciones de Frank Sinatra y El rey Elvis Presley, cuya letra a manera de karaoke desfilaba en las
pantallas para unirse en voces entre sus adeptos.

“And now the end is near

So I face the final curtain…”

La emotiva partida llegaba antes de la una de la madrugada en la que salieron corriendo los presentes, en tanto Robbie Williams se despidió junto a su banda, con un espectáculo de hora y media que transcurrió ágilmente.

El astro vino a México en el otoño de 2006, y según crónica de Roberto Ponce en Proceso, “de personalidad camaleónica, showman completo, talentoso y carismático”, el boca floja del rock pop inglés estaba en su mejor momento; ahora, con mayor madurez tras varias visitas a hospitales de rehabilitación por abuso de drogas a lo largo de sus 44 años, Williams regaló una infinita sencillez y delirante contacto directo con su público, para demostrar que al saberse querido, también sabe querer.

Desde tempranas horas, el Corona Capital en su primer jornada del sábado relució por su calidad de proyectos en los distintos escenarios; ya lo había calentando con éxito de vigorosa presentación de arte digital y sonidos electrónicos The Chemical Brothers, así como una larga lista de propuestas de las que destacaron Lorde, Panic! at the Disco, The Kooks y The Jesus and The Mary Chain.

Hoy domingo estarán New Order y Nine Inch Nails.

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