Patrulla Fronteriza realiza cierre parcial en cruce de San Ysidro y genera caos (Videos)

TIJUANA, BC. (apro).- En la madrugada de este lunes, la Patrulla Fronteriza estadunidense (CBP) cerró de manera repentina y durante cinco horas el cruce vehicular de San Ysidro, en Tijuana, como represalia a la presencia de dos mil 500 migrantes centroamericanos en esta ciudad fronteriza.

La garita fue clausurada de las 2:00 hasta las 7 :00 de la mañana, lo que generó un tapón de tráfico del lado mexicano e impidió a la gente llegar al trabajo.

A pesar de la apertura, cinco carriles vehiculares permanecieron cerrados –los estadunidenses los taparon con pesados bloques de concreto y un muro de alambres de púas de más de dos metros– mientras militares del vecino país del Norte anduvieron en la zona, uniformados, pero sin armas.

Si bien los agentes de la Policía Federal mexicana presentes en la garita afirmaron que desconocían la razón del cierre, un agente de la CBP confirmó a Apro que realizaron esta operación inusual debido a la estancia del llamado éxodo centroamericano en Tijuana.

Desde que salió de la ciudad hondureña de San Pedro Sula, el pasado 12 de octubre, el grupo de centroamericanos desató la ira del presidente estadunidense Donald Trump, quien amenazó a los gobiernos de la región para que no lo dejen avanzar, y repitió que no lo dejaría entrar a Estados Unidos.

El cierre de cinco carriles ocurrió dos días después de que el gobierno federal mexicano colocara vallas metálicas en las inmediaciones de la garita, con las que cerraría el acceso peatonal y vehicular a San Ysidro en el caso –poco probable– de que los centroamericanos intenten una acción en la frontera.

Unos agentes mexicanos, quiénes terminaban su turno de guardia a las 7:00 de la mañana, dijeron a esta agencia que los estadunidenses cerraron la frontera entre las 2:00 y las 2:30 de la madrugada. “Deben ser medidas cautelares por los migrantes”, dijo uno de ellos.

El cierre del cruce vehicular –el puente peatonal operó con normalidad– impidió a cientos de tijuanenses llegar a tiempo a su trabajo, del otro lado de la frontera.

Algunos, entrevistados por Apro cuando se abrió el paso, estuvieron varados más de tres horas, sin que los agentes les informaran sobre lo que sucedía.

Ésta es la señal de hostilidad más reciente contra los centroamericanos, enviada por el gobierno estadunidense apenas un día después que más de 200 tijuanenses manifestaran su rechazo –con mensajes de odio y violencia– hacia su presencia en la ciudad.

Este lunes se espera en Tijuana la llegada de otros cientos de integrantes del éxodo, provenientes de Mexicali.

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