Al presidente le “llovieron” libros: “La Sagrada Biblia”, “El fin del poder”, “La Casa Blanca de Peña Nieto”…

Citlali Salas Juárez, niña escritora, le regala un libro a Peña Nieto en 2012. Foto: Miguel Dimayuga Citlali Salas Juárez, niña escritora, le regala un libro a Peña Nieto en 2012. Foto: Miguel Dimayuga

CAMPECHE, Camp. (apro).- En 2011, cuando Enrique Peña Nieto era precandidato del PRI a la presidencia de México, tuvo una bochornosa participación en la FIL de Guadalajara al olvidar nombres de libros y autores que “lo marcaron”.

Más de seis años después, en la recta final de su sexenio, paradógicamente el presidente llenó sus libreros con cientos de títulos que llegaron a Los Pinos como obsequios, entre los cuales están La Sagrada Biblia, La Casa Blanca de Peña Nieto y El fin del poder.

Según la relación proporcionada por la Oficina de la Presidencia en respuesta a una solicitud de información, hasta el 30 de junio de 2017 la Secretaría Particular del Ejecutivo recibió mil 508 obsequios: viandas, artesanías, cristalería, cuadros, artículos de ornato, imágenes religiosas, prendas y accesorios de vestir, equipos deportivos, muebles y bebidas alcohólicas, pero sobre todo libros.

Por ejemplo, su antecesor, Felipe Calderón Hinojosa, le regaló Los retos que enfrentamos con motivo del éxito obtenido en la aprobación de las recientes reformas, mientras que su primo Alfredo del Mazo Maza, gobernador del Estado de México, le hizo llegar Steve Jobs, lecciones de liderazgo; su secretario de Turismo, Enrique de la Madrid Cordero, El ejercicio de las facultades presidenciales, y Emilio Gamboa Patrón, Miguel de la Madrid, cambio de rumbo.

La divina proporción y Gabriel García Márquez, de la letra a la memoria, le llegaron de Emilio Chuayffet Chemor, y Ramón Sosamontes le envió Un gigante bajo el candil y Presidentes y guerreros. Por su lado, Agustín Carstens le mandó Odisea metafísica hacia la Revolución Mexicana.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, le regaló el título Figthing terrorism; el expresidente estadunidense George W. Bush, Decisions points; el exmandatario cubano Raúl Castro Ruz, Raúl Castro, un hombre en revolución, y el expresidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado, Sobrevivir la huella nefasta de Texaco.

Por su parte, el connotado criminólogo Luis Rodríguez Manzanera le obsequió a Peña Nieto libros cuyos títulos no se identifican en el listado.

Entre los libros enviados al despacho presidencial llama también la atención obras como Método de escritura y lectura, que le obsequió Héctor Montoya Fernández; Enciclopedia de conocimientos fundamentales, Malaquías López Cervantes; Creyendo en ti, Antonia Rodríguez Castruita; El futuro chatarra y sus efectos y El tonto de la colina, Julio Zamora Bátis; El fin del poder, Moisés Naim; El liderazgo que México necesita, Alfonso Siliceo, y El arte de la prudencia, Francisco González Sánchez.

O estos otros: Why nations falls, regalo de Juan Pablo González López; El amor hace, de Bob Goff; La ciudad podrida, candados, cerrojos, cárceles y penales se abren a mordidas, de Francisco Medina; Matrimonio blindado y Nada que perder 2, de Virginia Jiménez Villarreal; Homenaje a Roberto Gómez Bolaños, de José Uriel Rosas Martínez, y La extensión de la palabra, enviado por Jorge Meade Ocaranza.

Además de la colección de libros editados por el Museo Soumaya, el magnate Carlos Slim Helú obsequió a Peña Nieto el libro La puerta del infierno.

El libro que Layda Sansores San Román –ahora alcaldesa de Álvaro Obregón– le regaló en noviembre de 2015, La Casa Blanca de Peña Nieto, fue aproximadamente el número 420 de los que hasta entonces había recibido el presidente, cuya gestión concluye este 30 de noviembre.

Los primeros títulos los obtuvo durante sus primeras fiestas decembrinas en Los Pinos. Abrieron la lista El Gallo Pitagórico y Hombre y mujeres de la casa 2012, que el 6 de diciembre de 2012 le enviaron Raúl Plascencia Villanueva y Luis Maccise Uribe.

El más entusiasta “regalador” de libros fue José Carreño Carlón, presidente del Fondo de Cultura Económica del gabinete de Peña Nieto, quien se los enviaba en paquetes.

Algunos de los diversos títulos que seleccionó para el mandatario son: Ciudad y arquitectura, Chichén Itzá, Chávez, El trimestre económico, Martín y la llegada de la primavera, Las Musas de Darwin.

Peña Nieto recibió de Gabino Cué Monteagudo el libro Santuario de la Tortuga Golfina; de Paloma Ibáñez, La Independencia y la Revolución en los muros de la Ciudad de México; de Arturo Zorrilla, Imágenes 2012 Ultra.com.mx; de José Morales Orozco, Una visión estereoscópica de México, y Dos presidentes y un gobernador, sin remitente.

También Un avance a paso firme, enviado por Wu Yongheng; Envases métalicos en México, por Abel Coello Quintanilla; Migración humana y cambio climático, por Ignacio Deschamps González; Colección de libros editados de la UNAM, por José Narro Robles; Emisores y Destinatarios, por Fernando Chico Pardo; Funciones Matemáticas, por Raúl López García.

De Pedro Aspe Armella recibió La civilización del espectáculo; de Rafael Zaga Kalach, Judíos por herencia, mexicanos por florecer; de Luis Tellez Kuenzler, Finance and the good society y Mi palabra es mi compromiso; de Eduardo Vázquez Marín, El agua. Origen de la vida en la Tierra, y de César Coll Carabias, El ahogado.

Asimismo, Imágenes de la tradición viva de Carlos Monsiváis, regalado por Gerardo Sánchez García; Pemex. 75 años, por Emilio Lozoya Austin; Fundamentos de la política económica en México 1910-2010, por Jesús Alberto Cano Vélez; La reconstrucción de un país que nos permita vivir como seres humanos, por María Guadalupe Gómez Mont Urueta.

La Sagrada Biblia no podía faltar, ni la Santa Biblia para compartir o Secuencia de los acontecimientos de la Biblia. Se los enviaron Felipe Ramírez Mote, María Eugenia Morales y Jaime Bernstein, respectivamente. También tuvo en sus manos El ingenioso hidalgo. Don Quijote de la Mancha, del que le fueron enviadas varias versiones, además de Toda Mafalda, regalo de Joaquín Salvador Lavado Tejón.

De igual manera recibió Flora y fauna de Celaya, enviado por Ismael Pérez Ordaz; Grandes maestros del arte popular, edición Banamex, por Manuel Medina Mora; México en tiempos salvajes, por Javier Benítez Gómez; Agave, por German Larrea Mota Velasco; Chihuahua milenario, por Federico Terrazas Torres; Un buen presidente, por Antonio Ortega Figueroa.

El Poder Judicial en Michoacán, por Alejandro González Gómez; Manual del poder ciudadano, por Carlos Peralta Quintero; Cazadores mexicanos por el mundo, por Federico Sada González, y tomos de la revista Macroeconomía, regalados por Mauro Jiménez Lazcano.

En la biblioteca que acumuló en los años siguientes figuran títulos como: La seguridad pública en Veracruz. Un reto alcanzable, enviado por Ricardo García Guzmán; Reformas estructurales. ¿A quién benefician?, por Luis Pazos; Génesis de la Sección 49 del S.N.T.E. 58 años de lucha sindical, por Rogelio Rosas Figueroa; La corrupción administrativa en México, por Mauricio Miguel Ángel Valdés Rodríguez; Tenochtitlan. La última batalla de los aztecas y el DVD La isla de los hombres solos, regalado por José León Sánchez.

Sin derecho a la ley se lo obsequió Gloria Bejarano de Calderón; Reflexiones de vida, Arturo González de Aragón Ortiz; Anatomía de la banca central en México, Agustín Cartens; Sucesión presidencial 2012. Enrique Peña Nieto será presidente, Salvador López García; El camino a la felicidad, Rosalba Fosado Cortés, y Pensamiento y voz de mujeres indígenas, Carmen Moreno García Ordóñez.

O Entrevista a Sor Juana Inés de la Cruz en el Siglo XXI, enviado por Yolanda Sentíes Echeverría; Efemérides, acontecimientos de México, por Cándida Mejía Martínez; How to run a country, por Emilio Rabasa Gamboa; Andares México, por Lily Margolis; La embajada indoblegable. Asilo mexicano en Montevideo durante la dictadura, por Rodolfo Camarosano Bersani, y Sinagogas de México, un presente de Rafael Zaga Kalach.

Por su parte, Abel Pérez le entregó Provocaciones al impulso y la razón; Javier Quiroz Macías, El santuario de Cacaxtla; Ramón Moreno Robles, Administración por caso y situación.

Libro en chino le fue enviado por Guo Weincheng, y Libro de gastronomía, por Ruchaevsky, en tanto que Federico Sada le hizo llegar Rumi the book of love, y José Luis Ruiz Esparza, El cartel negro.

Como México sí hay dos fue un regalo de Juan Carlos Domenzain; No existen imposibles, de Mauricio Porraz; Isidro Fabela Alfaro, pensamiento y obra a 100 de la revolución, título obsequiado por al menos dos remitentes, Constancio Miranda Weckmann y Jesús Blas Hernández.

Derecho procesal electoral mexicano fue un presente de Flavio Galván Rivera; Delitos procesales en la legislación mexicana, de Federico Ponce Rojas; Palafox, de Jorge Nobel; El desafío de México, una aproximación al futuro mexicano y La llegada del nuevo trato, de Luis Octavio Porte Petit; Una nueva visión. México 2042, futuro para todos, de Rogelio Tinoco García; La senda de los justos, de Moisés Pérez Montejano.

Raúl Cremoux López le obsequió Isabel; Book of five rings y Bushido, Suichiro Megata; El embajador, José Antonio González Fernández; Inferno, de Dan Brown, se lo envió Mercedes Juan López; Espíritu de vencedores, Manuel Mondragón y Kalb, y La verdad del petróleo en México, Miguel Alemán Velasco.

También le fue obsequiado Los derechos humanos. Ley más ambiciosa, por Luis de la Berrera Solórzano; La historia de los judíos y Start-up nation, la historia del milagro económico de Israel, por Rafael Zaga Kalach; Activos intangibles, por Michel Nacer Ramos; Chonito compra un traje, por Ignacio Salazar Delgado; Causas y efectos de la expropiación petrolera y Defensa del petróleo mexicano, por Marcela Lombardo Otero.

Y más libros: Cuadernos para pensar y decidir, obsequiado por Alfredo Álvarez Cárdenas; El pueblo tiene derecho a la democracia; por Abelardo de la Peña González; Recetas para enfermos con cáncer, por Isabelle Alloi-Timeus Salvato; Aníbal y Escipión, por Antonio Velasco Piña.

Abel García López le regaló el libro Doce guitarras, caudal sonoro de maderas mexicanas; Jorge Dávila Flores, México, una mirada; Jorge Arturo Maciel Flores, Análisis y aplicaciones de circuitos electrónicos y 160 años de las telecomunicaciones en México; Ignacio Galán, La huella de España y de la cultura hispana en los Estados Unidos y México y España, la mirada compartida.

George Cohen le envió Tributo a Mandela; Gloria Melinda Mendoza Lara, El camino de la autodependencia; Luz Carolina Gudiño Corro, 60 años institución de la superación ciudadana de Veracruz y Vida y obra de Díaz Mirón; Héctor Montoya Fernández, Método de escritura y lectura; Tarsicio Navarrete Montes de Oca, Democracia sin canibalismos; Cielito Bolívar Galindo, Apuntes sobre ética judicial; Guadalupe Loaeza Tovar, Los secretos de las niñas bien.

Perdidos entre tamales, flores, tequila, champaña, bufandas, chamarras, mancuernillas, retratos, “cd’s”, panes… la lista de libros sigue y sigue.

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