“Se manda obedeciendo al pueblo”, recuerdan a AMLO en ritual de purificación y entrega del bastón

El ritual prehispánico en el Zócalo. Foto: Octavio Gómez El ritual prehispánico en el Zócalo. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un ritual prehispánico de purificación recibió a Andrés Manuel Lopez Obrador como nuevo presidente de México, en su celebración en el Zócalo capitalino marcado por un programa artístico y cultural.

Tras llegar caminando desde Palacio Nacional pasadas las 17 horas, AMLO subió al escenario dispuesto para él, y comenzó un ritual de purificación con la presencia de representantes de 68 pueblos indígenas y afromexicanos en el país.

El olor a copal y los sonidos de las raíces de México calaron en los corazones de los reunidos, previo a la entrega del bastón sagrado de mando, el mismo que, acorde a lo expuesto, se purificó este mismo día por la madrugada en un centro ceremonial.

Primero, una emotiva evocación a los cuatro puntos cardinales, que hizo que tanto el presidente y los 200 mil mexicanos reunidos en la plancha del Zócalo se movieran saludando con la mano y en señal de respeto a cada “punto cardinal”.

Entre misticismo y silencio hubo lágrimas discretas entre los reunidos en la Plaza Mayor.

Un líder en el escenario obsequió una cruz con flores amarillas, en lengua indígena le ofreció apoyo y respeto a López Obrador y se soltó sollozando mientras se hincaba, ante lo cual, el mandatario también se hincó en señal de igualdad. El momento desató aplausos y consignas de apoyo como “¡es un honor estar con Obrador!”.

Foto: Octavio Gómez
Foto: Octavio Gómez

Después se procedió a la entrega del bastón. Ahí una mujer líder le dijo:

“Tenemos mucha esperanza en que México vivirá una transformación en el que los pueblos indígenas y afromexicanos estarán presentes. Aquí está el bastón de mando, aquí está el símbolo con el que conducirá a nuestro pueblo (…) recuerde que usted manda, pero se manda obedeciendo al pueblo”.

Foto: Octavio Gómez
Foto: Octavio Gómez

Tras esta última frase, López Obrador asintió con la cabeza en diversas ocasiones en señal de acuerdo, al tiempo que el pueblo mexicano, representado en la Plaza Mayor, aplaudió y vitoreó.

Luego de la entrega del bastón, las comunidades de los pueblos originarios en el escenario lo custodiaron en una colorida ofrenda con flores y frutos.

Se le entregaron tres bastones en total, diversos collares y una bandera en representación de las 500 comunidades indígenas en Norteamérica, cuyo líder, brevemente y en inglés, dijo confiar en el nuevo presidente, pero sobre todo dejó en claro que no hay límites entre los pueblos del norte, centro y sur de América, ni fronteras que los separen, en claro discurso opuesto a lo señalado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su política antimigratoria.

Finalmente, López Obrador tomó el micrófono, acordó respetar el proceso de purificación que se le hizo, y que, dijo, fue también una purificación para México. Tras ello, dio un discurso de hora y media sobre los 100 puntos que trabajará durante su gobierno.

Foto: Octavio Gómez
Foto: Octavio Gómez

Comentarios

Load More