Los nuevos amos del Congreso

La oposición considera que Ebrard se apropió de la Cámara baja por encima de Morena. Foto: Proceso La oposición considera que Ebrard se apropió de la Cámara baja por encima de Morena. Foto: Proceso

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El amplio predominio de los legisladores de Morena y sus aliados del PT y PES en la Cámara de Diputados se manifestó en el reparto unilateral de las áreas administrativas, que se les asignaron a colaboradores de Marcelo Ebrard. Ante lo que califican de cerrazón del partido del presidente López Obrador, el panista Jorge Luis Preciado y la emecista Marta Tagle califican al coordinador de la bancada morenista, Mario Delgado, de simple operador político de Ebrard y coinciden en que sólo unidas en bloque las fracciones opositoras pueden forzar a Morena a negociar las reformas constitucionales.

La Cámara de Diputados tiene nuevo “jefe”: Marcelo Ebrard Casaubon, quien además de ser un hombre cercano a Andrés Manuel López Obrador y nuevo secretario de Relaciones Exteriores, posicionó a su equipo en los principales espacios de poder y decisión en San Lázaro.

Así lo ve la oposición y así lo indican los recientes nombramientos del área administrativa: la Secretaría General y la Secretaría de Servicios Administrativos y Financieros, donde se materializan los acuerdos políticos entre los diferentes grupos parlamentarios y se concreta la distribución del presupuesto, el cual para 2019 será de 6 mil 758 millones de pesos.

En los últimos 18 años, a pesar de la alternancia en la Presidencia de la República, San Lázaro quedó atrapado en los intereses de los priistas Emilio Chuayffet Chemor y Manlio Fabio Beltrones, quienes tomaron el control del inmenso aparato administrativo y político.

Hoy, la abrumadora presencia de Morena en la Cámara de Diputados (304 diputados, contando a sus aliados de PT y PES, de los 500 que la conforman), con López Obrador como líder máximo, generó la ilusión de un cambio en el quehacer legislativo. Se habló incluso de acabar con el reparto de cuotas entre los partidos en la designación de funcionarios administrativos y de ponderar el servicio civil de carrera en San Lázaro. No fue así y el grupo político de Marcelo Ebrard logró imponerse, aun sobre los diversos liderazgos de Morena.

Pero las mejores y nuevas prácticas no sólo no llegaron al área administrativa, sino que aún brillan por su ausencia en los trabajos legislativos. En las comisiones de trabajo, centrales para modificar las leyes que impulsen las promesas de López Obrador, sigue vigente la máxima del PRI: imponer, y en algunos momentos, “sólo algunos”, dejar hablar a la oposición.

Los diputados Jorge Luis Preciado, del PAN, y Martha Tagle, de Movimiento Ciudadano, señalan lo anterior y tachan de “soberbio” al “hacedor de leyes de Morena: Pablo Gómez”.
A este último y a la falta de operación política del coordinador de Morena (“alfil” de Ebrard, llaman al diputado Mario Delgado) les atribuyen el freno a la eliminación del fuero en la sesión del 27 de noviembre.

Este es un fragmento del reportaje que se publica en la edición 2196 de la revista Proceso, que ya está en circulación.

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