Noche de “Fronteras”, con División Minúscula

División Minúscula en el Teatro Metropólitan. Foto: Twitter @DivisionOficial División Minúscula en el Teatro Metropólitan. Foto: Twitter @DivisionOficial

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con lleno total, la noche del sábado se presentó en el Teatro Metropólitan Fronteras, primer disco en directo de División Minúscula, con versiones acústicas de todas las etapas de la banda.

Además de cantar los temas que representan la evolución a lo largo de su trayectoria, también tocaron Sin nombre, una canción que hace alusión a las desapariciones que suceden cotidianamente en nuestro país, con la presentación previa de Javier Blake: “Es increíble que la gente desaparezca; padres, hijos, novios.”

…soy un recuerdo tapado con tierra y papel / un testimonio que nadie va a reconocer / si estoy perdido que alguien me vaya a buscar, pues siento que existo, pero no existo.

Las luces se apagaron en punto de las 20:30. Y la agrupación integrada por Kiko Blake (batería), Alejandro Luque (bajo), Efrén Barón (guitarra) y Richie Pérez (guitarra) subió al escenario acompañada de músicos que son parte de este proyecto: Rodrigo Montfort (piano), Luis Fara de Quiero Club (teclados), Carla Sariñana de Ruido Rosa (coros) y Pipe Ceballos (percusiones).

Una vez que todos se encontraban en su lugar, desde la guitarra roja de Javier Blake salieron los acordes iniciales de la primera canción de la noche, Un beso al aire, un tiro al pecho.

Cada martes fue la segunda interpretación del show, y el Metropólitan se llenó de melancolía cuando la armónica partícipe en los arreglos de esta versión sonó al final.

Y despiertas cada martes / cuando tus errores logran alcanzarte…

Se escuchaba cantar a los asistentes, quienes acompañaban con palmas el ritmo de la batería de Alejandro Blake. Antes del tercer tema de la velada, Javier saludó al público:

“¡Muchísimas gracias por venir a ‘Fronteras‘, se siente bonito regresar al Metropólitan!”.

Acto seguido se escuchó el intro de Humanos como tú, tema que despertó la euforia de los presentes. El concierto continuó con Frenesí y Juego, después la acordeonista Lola Barajas subió al escenario para interpretar junto a la banda Casa de Cristal. Luego de cantar Maquillaje y Altamar, el vocalista de la agrupación originaria de Matamoros dedicó unas palabras a los presentes y una canción para aquellos que los siguen desde su inicio.

“Gracias a todos los que han escuchado y comprado ‘Fronteras’ y siempre de alguna forma han formado parte de División Minúscula”.

Y dieron paso a Cursi. Hasta ese momento del concierto, Blake había estado sentado en una silla…

“Ya me cansé de estar sentado”, dijo; se puso de pie, tomó la guitarra y entonces el público se convirtió en una sola voz, con una de las canciones más esperadas del concierto: Las luces de la ciudad.

Préstame tu piel estuvo acompañada por violinistas dirigidos por Odilón Chávez. Después siguió un tema que ninguna sombra de las que se encontraban en las butacas del teatro dudó en cantar, a la par de Javier “Sognare”, y la noche se quebró en pedacitos.

Me tomé una pastilla fue la parte previa a la presentación de los integrantes de la banda. Uno a uno fueron aplaudidos por todos los asistentes, siguiendo Año Nuevo. Luego de un set instrumental que duró alrededor de dos minutos, abandonaron el escenario: Nos vemos la próxima.

Parecía que la noche había llegado al final; sin embargo, luego de los gritos del público de ¡Sismo, Sismo, Sismo!, como petición de interpretación de la canción, Javier volvió.

“Gracias por venir a cerrar el año con nosotros. Esta canción quiero dedicarla para la gente que ya no está aquí. La gente puede morir, pero la gente no se va.”

E interpretó Sin nombre.

“Ustedes saben que División Minúscula nunca ha sido una banda política; pero hoy en día es difícil no serlo. Hace días tenemos un nuevo presidente, a algunos les gusta, a otros no, pero es una esperanza de que puedan cambiar las cosas”.

Dichas palabras fueron la presentación de entrada para la canción final La última y me voy. En punto de las 22: 20, las luces del Metropólitan se encendieron en señal del final de show. División Minúscula logró algo que es inusual en nuestro país: mantener al público sentado y atento a cada una de sus interpretaciones.

Sólo hasta el minuto final, a petición de Javier Blake, todo el teatro se puso de pie para ser parte de Fronteras y del cierre de año de la banda. División Minúscula no quedó a deber nada la noche del sábado, sólo… “Sismo”. La banda no tiene más fechas anunciadas por ahora en la Ciudad de México y volverá hasta la celebración de los 20 años del Vive Latino en 2019.

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