Gobernador electo de Tabasco desmiente que obras en Dos Bocas para refinería estén detenidas

El puerto de Dos Bocas, en Tabasco. Foto: Tomada de Twitter El puerto de Dos Bocas, en Tabasco. Foto: Tomada de Twitter

VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- El gobernador electo de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, desmintió que se hayan detenido los trabajos en el terreno donde se construirá la nueva refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex), en el puerto de Dos Bocas del municipio de Paraíso, Tabasco.

Dijo que lo que hay es “mucho ruido” sobre el tema y que todo se ha hecho conforme a derecho, ya que se cuentan con los estudios de impacto ambiental y cambio de uso de suelo.

Mencionó incluso que, hasta donde sabe, esos estudios ya están en manos de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) que, supuestamente, ordenó parar las obras por el desmonte de alrededor de 300 hectáreas, luego de una denuncia del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).

“Ya los tienen ellos hasta donde yo sé. Hay mucho ruido, no he visto ese dictamen de la ASEA (de suspensión de obras), pero si ustedes van hoy a Dos Bocas verán que se continúan los trabajos de compactación (del terreno), no se han detenido”, respondió a la prensa.

Denunció que hay “muchísimos intereses” de gentes, empresas y entidades que se ven perjudicados por la construcción de la refinería, “pues le afecta y no quieren que Tabasco sea la capital energética del país”.

Reiteró que esos terrenos son propiedad de Pemex desde hace muchos años, ahí no hay selva como aseguran ambientalistas y que la ASEA, “no tiene la verdad absoluta”.

El pasado 16 de noviembre, el Cemda presentó demanda ante la ASEA contra Pemex, la compañía SCCA y quienes resulten responsables, por el desmonte del terreno para la refinería, por no contar, denunció, con permiso de cambio de uso de suelo forestal ni de impacto ambiental.

“Lo único que se conoce hasta el momento, a través del Sistema de Trámites de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), es la existencia de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que data del año 2011, la cual se elaboró por parte de Pemex para solicitar la autorización de un cambio de uso de suelo forestal en tres hectáreas para construcción de un hospital, mismo que no se llevó a cabo, ya que Pemex se desistió de la MIA presentada en su momento a Semarnat”, argumentó el grupo ecologista.

“Cabe señalar que dicha Manifestación no tenía relación alguna con el proyecto de la refinería, puesto que, de acuerdo con la Ley, Pemex tiene que presentar una solicitud específica para la obra referida. Es decir, el proyecto de la refinería que como tal ni siquiera existe, es el que se debió de haber sometido al procedimiento de evaluación de impacto ambiental antes de iniciar con el desmonte del predio, situación que no sucedió”, añadió.

El pasado 7 de diciembre, la ASEA informó que inició “el deslinde de responsabilidades” por el desmonte del terreno y emplazó a la empresa que realizó los trabajos, “luego de la visita de inspección conducida por inspectores adscritos a este ente regulador”.

Anunció que trabajaría de manera conjunta con organismos de la sociedad civil quienes, “por primera vez en un proceso de inspección y vigilancia, podrán participar ofreciendo pruebas durante el desarrollo del mismo”.

“La Agencia garantizará el cumplimiento de las distintas etapas y plazos de acuerdo al procedimiento previsto en las leyes aplicables y en su caso sancionará posibles irregularidades”, agregó.

De acuerdo a información de la Secretaría de Energía (Sener), la nueva refinería costará alrededor de 150 mil millones de pesos e iniciará operaciones en tres años.

Se proyecta que procesará 240 mil barriles de crudo al día para obtener 170 mil barriles de gasolina y 120 mil de diésel de ultra bajo azufre.
Contará con 17 plantas de proceso, 93 tanques y esferas y un sistema de generación de energía autosuficiente.

En el pico de su construcción se crearán 23 mil empleos directos y 112 mil indirectos para un total de 135 mil.

Producirá el equivalente a casi 30 por ciento de las gasolinas que actualmente importa el país y permitirá la cobertura a la zona centro-occidente del país, la península de Yucatán y el Pacífico Sur.

Asimismo, contará con tecnología de punta en todas sus plantas para procesar con eficiencia los crudos del litoral de Tabasco y la sonda de Campeche, donde se extrae el 80% de los hidrocarburos del país, a fin de lograr altos rendimientos de refinados, lo cual mejorará su disponibilidad y precio.

Será autosustentable, con eficiencia energética y se apegará a los estándares internacionales en la preservación del medio ambiente.

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