Estados Unidos dobla al beisbol de México

Tras seis meses de veto la Liga Mexicana de Beisbol podrá vender jugadores a las Grandes Ligas de Estados Unidos. El convenio está previsto para que se firme en enero. Sin embargo, expertos en el tema y agentes de peloteros consultados por Proceso consideran que los términos del acuerdo amenazan la producción de talento mexicano.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La Major League Baseball (MLB) y la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) firmarán por primera vez un convenio para la transferencia de peloteros mexicanos, en el cual el jugador menor de 25 años recibirá 100% del bono de la firma y su equipo mexicano, a manera de compensación, 35% del valor de la transacción. 

El nuevo sistema, idéntico al que la MLB firmó recientemente con las ligas de Japón y de Corea del Sur, tendrá dos años de vigencia. También estipula que recibirán su bono completo los peloteros mexicanos mayores de 25 años y con seis años de experiencia en la LMB que sean negociados con los clubes estadunidenses. En estos casos el porcentaje de la compensación para sus equipos dependerá del monto del bono de la firma. 

El acuerdo entre ambas partes está listo, pero se firmará en enero cuando sea aprobado en la asamblea de dueños que está integrada por 30 equipos mexicanos. 

Así, los clubes comenzarán a negociar a sus peloteros prospectos luego de que desde el 20 de junio último la Oficina del Comisionado de las Grandes Ligas, Robert Manfred, prohibió a sus afiliados negociar con la LMB. 

El veto se extendió durante seis meses en buena medida porque la liga mexicana y los dueños de los equipos, quienes invierten en el desarrollo de los peloteros, se resistieron a que las Grandes Ligas les impusiera condiciones que consideraron desventajosas: el 35% de compensación de una transacción no repone la inversión que realizaron. 

La molestia de los dueños se exacerbó cuando se enteraron de que en el memorándum del veto de la MLB se culpó a la liga mexicana de cometer actos de corrupción, de eludir las reglas del Sistema de Talento Internacional Amateur de las Grandes Ligas y de obstaculizar el desarrollo de los peloteros.

El venezolano Arturo Marcano, abogado y especialista en la firma de peloteros internacionales con equipos de Grandes Ligas, explica que la LMB no tuvo margen para negociar el convenio. 

El director jurídico de MLB, Dan Halem, fue muy claro en establecer que si no se aceptaban las condiciones, ya no comprarían peloteros mexicanos. Sobre dicho amago, Marcano aclara: tampoco los estadunidenses tenían la intención de dejar de ser socios de los mexicanos.

El experto en contrataciones de peloteros explica que el mejor beisbol del mundo, que genera ganancias superiores a los 10 mil millones de dólares anuales, no tiene prisa por adquirir al talento que hay en México porque firmó en los dos últimos años a mil 200 peloteros de la República Dominicana y de Venezuela, los cuales ya no caben en su estructura y por lo tanto no saben qué hacer con ellos. 

Marcano califica como “absurdo” los dichos de los estadunidenses de que el acuerdo incentivará la producción del talento mexicano y explica por qué: “La MLB no va a montar en México las academias de peloteros como las que existieron en la República Dominicana y en Venezuela. Las academias ya no existen desde que los ‘buscones’ se dieron cuenta de que les convenía más rastrear y vender prospectos. 

“Quienes pueden generar talento son los equipos de la liga mexicana o la Academia González, pero si las Grandes Ligas restringen las ganancias de estas academias, éstas van a reducir los montos de inversión. Nadie quiere invertir 1 millón de dólares para obtener 1 millón 100 mil dólares. No vale la pena. No es negocio. Es algo loco que la MLB diga que hace esto para ayudar a los peloteros o a México”, agrega. 

Los buscones, un cáncer

El otro lado de la moneda del convenio es que al negociar el traspaso de los peloteros mediante una institución bien establecida se evita que en México exista la retahíla de problemas que República Dominicana y Venezuela están padeciendo con los buscones y con el sistema de casi mil 500 academias de beisbol en las que hasta particulares desarrollan peloteros desde los ocho y nueve años de edad.

En estos países se han generalizado las prácticas poco éticas que son toleradas por la MLB: el uso de sustancias prohibidas que ayudan a mejorar el rendimiento, la alteración de la edad de los peloteros, los acuerdos de palabra para firmar anticipadamente a jugadores que aún no tienen la edad para ser negociados, niños que son peloteros profesionales desde los 10 u 11 años y que no saben leer ni escribir porque no asisten a la escuela. Cuando estos menores de edad fracasan se convierten en una carga social para sus gobiernos. 

“Es un tema que nadie quiere hablar. Todos se enfocan en los Sammy Sosa o en los Adrián Beltré, pero nadie habla de los miles que no llegaron a la MLB y que se tuvieron que regresar fracasados, que eran la esperanza de su familia y ya no los quieren; 99% de esos mil 200 prospectos no sabe leer ni escribir. Ese es el perfil del pelotero que están firmando para la MLB”, lamenta Marcano.

El experto revela situaciones extremas causadas por los buscones en esos países: casos de abuso sexual contra menores y jugadores enfermos por el uso de sustancias dopantes a corta edad. También alerta que el crimen organizado opera en esas academias.

“A la MLB le conviene firmar este acuerdo con la LMB porque no quieren que México se convierta en Dominicana o en Venezuela con cientos de buscones que tendrían que regular. Si no han podido controlarlos en una isla, imagínate en México con el narcotráfico y el lavado de dinero”, añade Marcano.

Regulación

La compra de los jugadores latinoamericanos por parte de los clubes estadunidenses quedó regulada desde 2012 mediante el Anexo 46 del Contrato Colectivo de Trabajo (CBA, por sus siglas en inglés) que el Sindicato de Peloteros de Grandes Ligas (MLBPA) firma con la MLB. 

En ese documento quedó asentado que cada equipo tiene un presupuesto para adquirir talento de América Latina y si lo rebasaba, paga un impuesto. La MLB intentó imponer un draft internacional para la compra de peloteros de Dominicana y de Venezuela, pero los buscones y quienes operan las academias en esos países no aceptaron.

Para subsanar esto, cuando se negoció el actual CBA vigente de 2016 a 2021, el sistema de compra de peloteros quedó ­vinculado con las variables más importantes del beisbol, como la agencia libre y el otrora impuesto de lujo (hoy Competitive Balance Tax o CBT) que los equipos deben pagar cuando rebasan la cantidad de dinero que pueden cubrir en sus nóminas. Es decir, si un club gasta millones de dólares en exceso en la compra de un pelotero vía la agencia libre, se reducirá su presupuesto para la adquisición de prospectos latinoamericanos.

Esta maraña de negociaciones, en la que están mezclados los acuerdos para peloteros de Grandes Ligas con la compra de promesas latinas, generó una serie de abusos por parte de los equipos de la MLB para adquirir jugadores jóvenes sin rebasar el presupuesto de entre 4 y 6 millones de dólares que tienen asignado por año. 

El poder del sindicato

Félix Luzón es un agente de peloteros que hasta hace poco también desarrollaba talento en una academia en Venezuela. Es autor del libro Cómo se juega beisbol fuera del terreno. Él y su hijo explican en dicha obra que el haber vinculado las transacciones de los peloteros de Grandes Ligas con el Anexo 46 causó una serie de consecuencias nefastas que se salieron de control. 

De hecho, gerentes y scouts de varios equipos, entre ellos los de los Bravos de Atlanta y Medias Rojas de Boston, fueron suspendidos por la MLB, acusados de malas prácticas en la compra de talento internacional. 

“Entre 80 y 90% de los peloteros latinos en la MLB son dominicanos y venezolanos; 99% de ellos salió de estas academias o del sistema de buscones y tienen mucho peso en el sindicato. Ellos son los que se opusieron al draft. Si se hubieran quedado callados, el draft se hubiera aceptado, pero cuando un grupo tan importante de jugadores le dice al sindicato ‘esta es mi postura’ el sindicato la defiende. Ellos tienen el poder de la negociación y están defendiendo a quienes les ayudaron a lograr su sueño de llegar a las Grandes Ligas”, explica Luzón. 

Arturo Marcano refiere que en una entrevista que le hizo a Manfred, el comisionado le confesó que estaba imposibilitado para regular a los buscones porque él sólo puede ejercer autoridad sobre los actores que forman parte del CBA, es decir, sobre quienes son empleados de la MLB. 

–Entonces, ¿es un pretexto el memorándum en el que se instruye a los clubes que no compren jugadores a los equipos de la LMB porque cometieron actos de corrupción?

–Totalmente. Los clubes de Grandes Ligas son los únicos que pueden incurrir en actos de corrupción. Ellos son los que compran a los equipos mexicanos. 

“No hay corrupción de los equipos de la LMB; hay corrupción en los de las Grandes Ligas. ¿Que ha habido equipos de la MLB que han hecho acuerdos con equipos de la LMB para violar el CBA? Posiblemente. Pero eso no es culpa de los mexicanos.”

Los abusos y excesos de los buscones ocasionaron que la MLB interviniera para regularlos. Desde hace cuatro meses arrancó en República Dominicana y en Venezuela un programa piloto llamado Partnership, que consiste en implementar reglamentaciones para la realización de controles antidopaje y evitar que firmen jugadores de manera anticipada. 

“El problema le reventó en la cara a la MLB y no tuvo más remedio que actuar. Le doy todo el crédito, pero siempre diré ‘por qué no lo hiciste antes’. Debimos ser regulados desde hace mucho tiempo porque generó vicios y corruptelas. En ambos países hay asociaciones de agentes debidamente registrados y la MLB le firma jugadores a todos, tanto a los que están en el Partnership como a los que no. 

“La situación económica de Venezuela ha llevado a que los padres vendan a sus hijos a los ocho o nueve años para salir de la pobreza y de la mendicidad. En Venezuela hay un boom de ‘academias’. A un simple programita donde hay una persona con cinco niños bateando ya lo llaman academia”, revela Luzón. 

Pero no sólo en la República Dominicana y en Venezuela la MLB ha pasado por alto la comisión de delitos para la contratación de peloteros latinos. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció en octubre pasado una investigación contra equipos de Grandes Ligas, como los Dodgers de Los Ángeles, que incurrieron en anomalías para contratar a peloteros cubanos. 

“Es un sistema tan abierto donde los equipos y la MLB saben que hay criminales desarrollando peloteros. Saben que hay gente lavando dólares. Les están comprando peloteros a los delincuentes a sabiendas de que son delincuentes. La MLB se tardó en despertar o quizá no quería despertar porque el negocio funcionaba: firmaban buen talento y no estaban invirtiendo en producirlo”, denuncia Marcano. 

A México, lo que EU desecha

El boricua Carlos Ríos es un agente y dueño del proyecto de tres academias que desarrollan peloteros en Venezuela. Conoce perfectamente cómo funciona el sistema en el que ha estado involucrado durante 42 años en el beisbol organizado. 

Durante tres años trabajó para Scott Boras, el agente que ha conseguido los mejores contratos para peloteros ligamayoristas.

Ríos dice que en el programa Partnership están afiliadas apenas 50 de las mil 500 academias que hay en ambos países. Calcula que desarrollar prospectos cuesta entre 400 y 600 dólares mensuales por jugador, sin incluir los gastos de viajes internacionales. También explica que los buscones o agentes cobran entre 25% y 40% del bono de la firma que obtienen para los prospectos, cantidad que, considera, es un acuerdo entre particulares y la MLB no tiene que inmiscuirse. 

“Nosotros mantenemos a los muchachos durante cuatro o cinco años antes de que los firmen. En muchos casos tenemos que ayudar económicamente a la familia. La diferencia entre la LMB y nosotros es muy grande. Al equipo le tocaba hasta 75% del bono. Si el club invierte, tiene derecho a cobrar ese 35%, pero ellos no invierten tanto como nosotros que comenzamos con ellos desde los 11 años”, expone. 

A Ríos se le plantea que los buscones venden a los jugadores y si éstos fracasan no tienen la capacidad de emplearlos. Sólo 2% de los prospectos que firman debutan en la MLB y un porcentaje menor logra consolidar una carrera. 

Reconoce que a la liga mexicana van a recalar todos los jugadores latinos que son desechados del sistema de Estados Unidos porque sólo México tiene un torneo de verano “con patrocinadores, muchos fanáticos y donde se pagan buenos salarios”.

En el primer torneo de la campaña 2018 de la LMB jugaron 36 dominicanos, 22 venezolanos, 13 cubanos, tres boricuas, tres panameños, dos nicaragüenses y un brasileño. 

“Nosotros no tenemos el privilegio que tiene México. El pelotero mexicano no tiene esa presión porque si no llega a la MLB, o cuando ya no lo quieren allá, tiene una liga de verano donde jugar y le van a pagar bien. 

“Inclusive en ligas más chicas (Liga Norte de México, Veracruzana) hay una gran representación de estos jugadores porque necesitan talento. Un pelotero juega cinco años en ligas menores y nunca sube a las Grandes Ligas. Allá no es útil, pero en la LMB sí. Al final, todos los que no consoliden su carrera van a terminar jugando en México”, remata Ríos. 

Este reportaje se publicó el 16 de diciembre de 2018 en la edición 2198 de la revista Proceso.

Acerca del autor

Estudió Ciencias de la Comunicación y Letras y Literatura Hispánica en la UNAM. Fue reportera de información general en los noticieros Monitor de InfoRed. Desde 2000 ha sido reportera y conductora de deportes en distintos medios radiofónicos y televisivos. Estudió la Maestría en Periodismo y Asuntos Públicos en el CIDE.

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