Los “Cuentos Antinavideños” de La Capilla

Teatro La Capilla. Últimas funciones Teatro La Capilla. Últimas funciones

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Cada vez salen más grinchs en las navidades, pero el teatro La Capilla fue de los pioneros. Su tradición antinavideña cumple ya 14 años.

Regresan los Cuentos Antinavideños, en esta ocasión bajo el título: El padre, el hijo, el chichifo y la transpíritu santa. Cuatro monólogos y un afortunado pilón son el refugio de aquellos a los que la Navidad no les ha dejado tan buen sabor de boca.

La selección se hace por medio de una convocatoria. En esta edición fueron recibidos 51 textos, de los cuales se seleccionaron cuatro, y uno más con una particularidad: estaba escrito y actuado por un chico de 12 años.

El primero, Un buen padre, obra de José Carlos Illanes y dirigido por Mario Alberto Monroy, cuestiona el mito de Santa Clos, que puede ser una ilusión, una mentira o una conspiración. Todo depende del cristal con el que se le mire. Actuado por el amargado Mauricio Llera, quien se irá animando conforme su obsesión por recrear año con año la Navidad perfecta, a cualquier precio, se va cumpliendo.

Le sigue Intercambio, de Zoé Méndez Ortiz, dirigido por Gabriela Guraieb. La desintegración progresiva de una familia desde la inocente mirada de un niño –interpretado por Meraqui Pradis–, hace de éste un cuento agridulce.

Me c… chingué al Santa Clos, de Gustavo A. Ambrosio, es una historia tan guarra como conmovedora. El prostituto espera en una esquina en la fría noche de Navidad algún cliente que detenga su auto y lo suba. Y llegan por él, y se lo llevan, pero lo que sigue no tiene nada que ver con lo que él imaginaba. Desconcertante y divertidísima de principio a fin. El texto, acompañado de la impecable actuación de Guillermo Villegas y la dirección de Boris Schoemann, consiguen que el cuento cristalice como bomba de emociones.

Cierra Navitrans, escrita por Martín Quetzal. Una adulta “trans” cuenta la frustración que sentía en la infancia cuando su familia la consideraba un niño. Año con año los Reyes Magos le traían algo distinto a lo que pedía, pero que “correspondía con su género”. La actriz Maya Pérez, bajo la dirección de Luis Rodríguez, construye el encierro de una niña en el cuerpo de un niño y la falta de comprensión de quienes la rodean. Una historia emotiva que invita a la reflexión sobre las imposiciones, la falta de empatía y los estereotipos.

La cereza del pastel es El ser del árbol, creada y protagonizada por David Sebastián Ortiz Gutiérrez. Situada en lo que parece ser su cotidiano, el autor va elaborando suspenso con elementos que empujan al espectador hasta un final inesperado. El joven cuenta su historia con naturalidad, guiado por la dirección de Boris Schoemann.

Los Cuentos Antinavideños son el mejor refugio que cualquier amargado –o animado con humor negro– podría pedir. Y unas mini-vacaciones del cotidiano para cualquiera que se haya quedado en la Ciudad-monstruo.

Las obras se presentan en corta temporada, de martes a viernes a las 20:00 horas, sábado a las 19:00 horas y domingo a las 18:00 horas. Hasta este 30 de diciembre en el Teatro La Capilla (Madrid 13, Col. Del Carmen, Coyoacán).

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