Conciertos 2018: los buenos, malos y feos

Roger Waters ofreció el primero de tres conciertos en el Palacio de los Deportes. Foto: Cortesía OCESA / César Vicuña Roger Waters ofreció el primero de tres conciertos en el Palacio de los Deportes. Foto: Cortesía OCESA / César Vicuña

CUIDAD DE MÉXICO (APRO).- Los recuerdos son como fotografías en la mente, y como los conciertos masivos de música no son la excepción, el 2018 transcurrió repleto de tocadas las cuales quedarán inscritas para la memoria con figurones como Roger Waters, Alan Parsons, Nick Cave, Lenny Kravitz y la banda Gorillaz.

Al igual, en el ámbito festivalero grandes postales quedaron plasmadas por los Hell and Heaven, Vive Latino y Corona Capital.

El público mexicano halló ese necesario resquicio para olvidarse de la cotidianeidad, durante un año lleno de efervescencia política. Así, pues, honor a quien honor merece, ordenando los mejores conciertos hasta aquellos menos brillantes.

Roger Waters, el número uno

Noche del 28 de noviembre. Palacio de los Deportes a reventar.

“Estoy profundamente decepcionado (de Enrique Peña Nieto), pero no me sorprende que el presidente saliente entregue la máxima condecoración (el Águila Azteca) a (Jared) Kushner ¿Pero en qué estaba yo pensando?”, rugía el cofundador de la banda Pink Floyd ante 14 mil 500 que lo aprobaron con silbidos.
También aprovechó para recriminar a la empresa Cementos Mexicanos (Cemex) debido a su participación en el muro de separación en Palestina:

“¡Levanten su voz por nuestros hermanas y hermanos palestinos!”.

Una constante protesta cubrió el espectáculo, cuyo mensaje principal fue “resist” (resistir u oponerse) “a la militarización de las fuerzas policiacas, el antisemitismo, el neofascismo y el ataque global a la libertad de expresión”.

De esta forma se vistió el show considerado como el mejor del año, porque independientemente del carácter crítico del rockero, los presentes apreciaron una producción realmente prodigiosa desde el sonido que milagrosamente no “rebotó” en el llamado “Palacio de los Rebotes”, así como una escenografía de alta tecnología conjugando en absoluta perfección el magistral rock de Waters.

La afamada fábrica, insignia del Pink Floyd en la portada de Animals (1977), se elevó por encima de las cabezas en la plancha principal y al mismo tiempo, se vio volar al marranito aerostático “Algie” exhibiendo en inglés y español “Sean Humanos”. Extasiada estocada sonó con la antiautoritaria “Another Brick in the Wall, 2 & 3”, más “Eclipse” y “Comfortably Numb”.

La espectacular magia hizo que la gente vociferara “¡Dios mío, maestrazo!, ¡en la madre!” y “¡qué huevos!, ¡eres un Dios!”. Por eso, Waters se llevó la excelencia 2018 a la tocada de máxima calidad que el público mexicano merece.

Alan Parsons, exquisitez

Cuarenta músicos salieron a escena y acompañando al maestro de la experimentación Alan Parsons dibujaban desde el principio lo que sería un espectáculo único en su especie.

Repertorio de exquisitez absoluta con la Filarmónica 5 de Mayo de Puebla y la banda de rock de Parsons, comandada por el vocal estadunidense Paul Josef Olsson, edificarían un viaje sonoro de ensueños en el Auditorio Nacional aquel 20 de junio. La cátedra orquestal plena de virtuosísimo hipnotizó con “Time”, “I Robot” y “Eye in the Sky”.

Alan Parsons y la Filarmónica 5 de Mayo en el Auditorio Nacional. Foto: Carlos Enciso
Alan Parsons y la Filarmónica 5 de Mayo en el Auditorio Nacional. Foto: Carlos Enciso

Nick Cave y el 68

“¡2 de Octubre!”, gritaba Cave y su gente correspondía: “¡No se olvida!”.

Precisamente en ese día se efectuó el recital del rockero australiano en el Pepsi Center, donde honró el 50 aniversario del Movimiento Estudiantil de 1968.

Su elegancia y mirada espectral perfilaron una noche de espíritu postpunk, donde su profundo canto rasgó los corazones con “Into My Arms”, “Jesus Alone” y “Rings of Saturn”.

Lenny Kravitz, cautivador

Cuando se cuenta con una gran banda y un vocalista con carisma inigualable no se necesitan parafernalias. Así lo moldeó el neoyorkino Lenny Kravitz en la Arena Ciudad de México el 13 de abril, con una calada de lo que mejor sabe hacer: tocar rocanrol.

Desde luego, los fans berreaban y se derretían a cada uno de sus movimientos seductores, ya sea por esa melena hirsuta tipo afro o su fortachona figura. El morenazo cantó “American Woman”, “It Ain’t Over ‘til it’s Over” y “Are You Gonna Go My Way”. Las cervezas volaban y la buena vibra se encumbraba en el coloso de Azcapotzalco, para avizorar desde ese instante lo que sería uno de los espectáculos más prominentes del año.

Crédito: Carlos Enciso

Golondrinas a Gorillaz

Dicen que las despedidas suelen ser tristes, pero con esa gran banda comandada por el londinense Damon Albarn, Gorillaz hizo de su tañer de golondrinas simplemente un fiestón, ya que 21 mil gargantas supieron disfrutar en el Palacio de los Deportes el 24 de octubre aquel rumoreado retiro de los escenarios, cual si fuera el último día de sus vidas.

Un conmovido Albarn logró la perfecta conexión con su estilo musical y su gran aliada, la tecnología. Mundos de ensueño se construyeron con ilustraciones y animaciones absolutamente bellas. Mantuvieron así la esencia del concepto de Gorillaz, agrupación virtual conformada por 2-D (voz y teclados), Russel Hobbs (batería), Noodle (guitarra) y Ace (bajo).

Historietas locuaces narraron cada corte como “Stylo”, “Feel Good Inc.” y “Clint Eastwood”. Pero, sollozaban las mayorías con el sabor agridulce del adiós y el orgullo de haberlos presenciado:
“¡Quién sabe si los volvamos a ver…!”

“Hell and Heaven”

La reunión: 4 y 5 de mayo. El lugar: curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez. La primera fecha del Festival Hell and Heaven tuvo un suculento aperitivo con los veteranos germanos Scorpions, y la segunda tremendo banquete con el padrino del heavy metal: Ozzy Osbourne.

A sus 69 años de edad, el también líder de Black Sabbath emprendía su retiro de los escenarios y aquellos fieles connacionales estaban preparados para rendirle un honorable adiós. “I Don’t Know”, “Fairies Wear Boots” y “Road to Nowhere” quedarán grabadas en la memoria, tras Osbourne ofrecer su demoledora calidad vocal lanzando la memorable “War Pigs” y un genial obsequio final, la clásica “Paranoico”.

Entre lágrimas metaleras y el coreo “¡Ozzy, Ozzy, Ozzy!”, se esfumó la enigmática celebridad.

Ozzy Osborne en el Hell and Heaven Fest 2018. Foto: Lulú Urdapilleta

Viva el Latino

Sigue y seguirá siendo el festival de tradición en México. ¡Claro, hablamos del Vive Latino!
El británico Steven Patrick Morrissey propagó aquel sábado 17 de marzo su propuesta vegana en el Foro Sol para que nadie consumiera carne durante su acto, al oírse “The Bullfighter Dies” (“El torero muere”) y “Suedehead”.

A su vez, Dr. Shenka de Panteón Rococó armó tremebundo slam con “La dosis perfecta” y “La Carencia”, en tanto exigió al entonces presidente Enrique Peña Nieto diera respuesta al caso Ayotzinapa, antes de que terminara su gestión.

Sueños guajiros al fin y al cabo, pero el espíritu contestatario se mantuvo así en el Vive Latino en todo lo alto. Al igual caló hondo el proyecto “Hay un Nosotros”, donde rockeros se unieron para apoyar a los damnificados de los sismos de septiembre de 2017. Del mismo modo, se mantuvieron las zonas denominadas con el anglicismo “Restart” para apoyo a personas con discapacidad. Gorillaz hizo lo propio el domingo 18 de marzo con un show multitudinario, a diferencia de la intimidad en el Palacio de los Deportes.

El británico Morrissey. Foto: Carlos Enciso

Corona en la capital

Fechas: 17 y 18 de noviembre. Lugar: curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez. Para el cierre del Festival Corona Capital estuvieron en su esplendor Imagine Dragons, New Order y NIN.

Pero quien desbordó las pasiones fue el inglés Robbie Williams en la cita inaugural. Un carisma natural y sentido del humor rebosante hizo desconectarse del mundo a 85 mil, para cobijarlos con su locuaz y cotorrona forma de ser. Enseñó su trasero, sus calzones con una figura de un tigre, dio un beso fugaz a una fan tapatía y presentó en escena a su señor padre, don Pete Williams. De tal forma delineó la divertida función donde se oyeron “Let Me Entertain You” y “Somethin’ Stupid”, versión a la baladita fresa de Nancy Sinatra y su célebre papá.

Con “Better Man” y “Angels”, destacó “My Way”, la entrañable balada de Paul Anka “A mi manera”, hecha famosa por interpretaciones del propio Frank Sinatra y el rey Elvis Presley. Robbie se congració con su tropa. Otras importantes intervenciones tuvo el Corona Capital con los grupos The Chemical Brothers, Panic! at the Disco y Chvrches.

Nine Inch Nails. Foto: Carlos Enciso.

Lo malo: “Semana de las Juventudes”

Desde días antes de su celebración, se acusaba al Instituto de la Juventud de la Ciudad de México (Injuve) de gastar más de 21 millones de pesos en la organización del festival: 10 millones fueron para contratar a Pixies y otros 2 con 300 mil pesos para La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, situación que reclamaron madres jóvenes, porque presuntamente no recibieron apoyos.

No obstante, la chaviza dio visto bueno a la gratuidad del evento que se consumó el 9 y 10 de noviembre en el Zócalo capitalino, toda vez que a resumidas cuentas algunos de los presentes dijeron:

“Esta tocada de hoy es para nosotros, porque luego no podemos pagar.”

La Maldita demostró su carácter contestatario, luego de que 100 mil sintieron un emotivo y aclamado mensaje por parte de la periodista Carmen Aristegui, a quien se le vio en las pantallas agradeciendo el apoyo de estos rockeros tras la censura que ella padeció, en la radio, cuando con Proceso dio a conocer el caso de la llamada “Casa Blanca” durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. A su excelsa labor profesional le dedicaron “Don Palabras” en una noche de slam, círculos de paz y baile, tocando además “Solín”, “Pata de perro”, “Un gran circo” y “Kumbala”.

En el segundo día brillaron los gringos Pixies, regalando “Gouge Away”, “Vamos”, “Tame” y “Where Is My Mind?”. Black Francis, Joey Santiago, David Lovering y Paz Lenchantin celebraron el 30 aniversario de su álbum Surfer Rosa, reluciendo esos sonidos ásperos y de dosis punk que los caracterizan, por lo cual son queridos desde 1986. La Semana de las Juventudes tuvo saldo positivo, a pesar de las críticas previas.

La Maldita Vecindad. Foto: Carlos Enciso.
Pixies. Foto: Carlos Enciso.

Lo feo: “Force Fest”

A este festival le llovió duró, no solamente por el fuerte aguacero que azotó en las inmediaciones de las pirámides de Teotihuacán, sino también porque las redes sociales se volcaron en reclamos debido a la pésima organización acusando al Force Fest como el más cuestionado del año.

Se celebró el 6 y 7 de octubre en “La ciudad donde los hombres se hacen dioses”, sobresaliendo la segunda parte pues Rob Zombie, Lamb Of God, Testament y Exodus cancelaron debido a las malas condiciones meteoreológicos. La audiencia recriminó asimismo porque muchos se quedaron empantanados con automóviles en los estacionamientos.

Y es que el enfurecido Tláloc y un implacable viento frío del dios Ehécatl cubrieron el lugar. Sin embargo, otro gran sector lo tomó positivamente, se les vio felizmente bañándose en el lodazal y dándole duro a un fangoso slam.

Destacó el sábado 6 la agrupación mexicano-estadounidense Asesino, además de los estelares System of a Down quienes entregaron toda una cátedra de metalera, sin importar el aguacero. Su vocal Serj Tankian estremeció al cantar la locuaz “I-E-A-I-A-I-O”, además de “Psycho”, “Chop Suey!” y “Toxicity”.

Para el domingo 7, Philip H. Anselmo & The Illegals sorprendieron con “Bedridden” y “Choosing Mental Illness”, aparte del refrito “I’m Broken”, de su memorable y desaparecida banda Pantera. Se esperaba a Danzig, pero resolvieron poner a Slayer quien proveyó su poderosa energía trash metal en pleno torrencial con “Repentless” y “Angel of Death”.

Force Fest 2018: Lluvia, lodo, metal y fans. Foto: Carlos Enciso.

Condecoraciones

Es digno mencionar espectáculos que bordaron finamente el extinto 2018, como la genialidad de Depeche Mode (11 de marzo en el Foro Sol), o la brillantez de Interpol (13 de agosto en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris).

En el ámbito nacional, sin duda resultó incomparable la vasta tocada de seis horas, todo un Record Guinness para Ripley, celebrando los 50 años de carrera de Alex Lora con su novia y domadora Chela Lora, junto a una pléyade de músicos y celebridades adictos al TRI de México, quienes en el Palacio de los Deportes arrasaron la noche del 13 de octubre, aunque usted no lo crea.

En este mismo recinto, pero el 7 de diciembre, el grupo Zoé en voz su líder León Larregui dio marcha atrás a sus insultantes críticas de antaño al ahora presidente López Obrador y dio la bienvenida a la Cuarta Transformación del gobierno de Morena:

“Cuando menos ahora con nuestro señor Andrés Manuel tenemos una oportunidad única de exigir, porque el señor está abierto a escuchar”.

Otros grandes show se dieron: primero en la primavera con Front 242 (Pepsi Center, 28 de abril) y en la época estival, con Hocico en Plaza Condesa el 23 de junio y conmemorando el 29 del mismo mes los 30 años de Fobia en el llamado “domo de Cobre”, así como con Die Antwoord, el 10 de diciembre.

Vale mencionar dos encuentros musicales en el corazón de país: “Voces de Mujeres”, primera tocada de la recién estrenada gobernadora capitalina, Claudia Sheinbaum, presentando gratuitamente en al Zócalo a Lila Downs, Ely Guerra, María Daniela con su Sonido Láser, Caña Dulce y Caña Brava y Cecilia Toussaint, siendo nombrada ésta última “Patrimonio Vivo de la CDMX”.

Por último, el pintor y cantautor independiente León Chávez Teixeiro regresó a nuestro país para ofrecer un recital en el Museo Universitario del Chopo (UNAM), enmarcado en la presentación del libro biográfico ilustrado de 442 páginas El cantor con el sol en el sombrero, autoría de Jorge Gasca Salas (editorial Ítaca), el 14 de diciembre.

El volumen fue comentado por el mismo compositor de canciones y narrador León Chávez Teixeiro, cuyo canto de lucha data desde el movimiento estudiantil de 1968; el investigador Alberto Híjar; Anthar López, Guillermo Briseño y el propio autor. Actuaron en la parte musical: Briseño, la Orquesta Latin Madness, Rafael Catana, Roberto González, Chávez Teixeiro y L@s Prófug@s del Manicomio

Interpol en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Foto: Ocesa Rock
Interpol en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Foto: Ocesa Rock

Propósitos del año nuevo

Ya hay anuncios del año que llegó:

Peter Murphy celebrará cuatro décadas de su banda Bauhaus, junto a David J., tocando todo In the Flat Field el 11 de enero en el Teatro Metropólitan, por la promotora Eyescream Productions.

La Arena Ciudad de México traerá a la inglesa Sarah Brightman (ex esposa del compositor Andrew Lloyd Weber, creador de los musicales Los Miserables, El Fantasma de la Ópera, Evita y Cats), el 26 de enero como parte de su gira “Himno”.

OCESA, a su vez, contrató al rockero jalisciense Santana para el festival Vive Latino (16 y 17 de marzo, Foro Sol). Asimismo, es la compañía OCESA quien nos ofrece a los indie Arctic Monkeys (24 de marzo, Foro Sol), además de Iron Maiden (29 de septiembre, Palacio de los Deportes).

…Y colorín, colorado, el 2019 ha comenzado…

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