“Historia trágico-marítima”, de Bernardo Gomes de Brito

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los viajes de los portugueses en ultramar merecieron numerosos textos a través de diversos géneros literarios, cuya expresión más eminente la constituye Os Lusíadas de Luís Vaz de Camões (Lisboa, c. 1524-1580).

En el ángulo testimonial, destacan relaciones de viajes de la segunda mitad del siglo XVI, entre las que se cuentan naufragios y trayectos llenos de peligros, asombro y denuncia. En el siglo XVIII, Bernardo Gomes de Brito (Lisboa, 1688-1760) compiló 12 relaciones así en dos volúmenes intitulados História trágico-marítima, de los que Alma Delia Miranda Aguilar presenta cuatro narraciones por ella elegidas y traducidas para el reciente libro Historia trágico-marítima (selección), editado por la Universidad Veracruzana (UV).

Dicha edición de 264 páginas ha contado con apoyos de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas de la República Portuguesa y el Instituto Camões de la Cooperación y de la Lengua, Portugal. Incluye la introducción  “La muerte familiar” de José Saramago (Azinhaga, Santarém,  Portugal, 1922 -Tías, Lanzarote, España, 2010), Permio Nobel  de Literatura 1998, y el epílogo “Interpretaciones la Historia trágico-marítima en las licencias para su ‘imprimátur”, de Antonio Tabucchi (Pisa, 1943-Lisboa, 2012), creador de la novela Sostiene Pereira.

A continuación, ofrecemos a nuestros lectores un amplio fragmento de Alma Delia Miranda Aguilar.

Presentación de la edición en español

Os Lusíadas, el famoso poema épico de Luís de Camões, constituye en Portugal la cúspide literaria que canta en tono elevado y apologético la llegada a la India de los marineros lusitanos al mando del ilustre Vasco da Gama. No obstante, los viajes de ultramar, tanto entre Portugal y Brasil como de los de la llamada carreira da Índia, la ruta entre Lisboa y Goa o Cochín, merecieron numerosos textos en diversos géneros, variados tonos y distintas perspectivas.

Entre ellos, hay un corpus de relaciones de viajes, la mayoría de ellos desastrados debido a, entre otras causas, naufragios, poca resistencia de las naos frente a terribles tormentas, descompostura de timones, exceso de peso, piratas o malas decisiones de los marineros, especialmente de los pilotos. Estas relaciones se publicaron de forma individual a partir de la segunda mitad del siglo XVI.

Para que el lector de lengua española tenga un punto de referencia, estas relaciones portuguesas están emparentadas genéricamente con los Naufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, lo cual es evidente al recordar que el título original en la edición de 1542 fue: La relación que dio Alvar nuñez cabeça de vaca de lo acaescido en las Indias en la armada donde yva por gobernador Pamphilo de narbaez desde el año de veinte y siete hasta el año de treinta y seis que volvió a Sevilla con tres de su compañía. El título sintético de Naufragios aparece solo en 1749, cuando edita el texto Andrés González Barcia.

En Portugal, algunas de estas relaciones tuvieron gran éxito editorial y fuerte impacto cultural, como la del naufragio de don Manuel de Sousa Sepúlveda en 1552, en las costas de África, hecho lastimoso que se lloró en sentidos poemas en portugués y en español e, incluso, llegó a los teatros del Siglo de Oro con la pluma de Tirso de Molina, en una abrita llamada Escarmientos para el cuerdo.

Como en el caso del texto de Cabeza de Vaca, el valor de estas relaciones es múltiple: histórico, antropológico, pero innegablemente también literario, porque en ellas confluyen numerosas tradiciones de la prosa de los siglos precedentes y coetáneos a su redacción: la literatura ejemplar, las aventuras caballerescas, las vidas de santos, la crónica, el sermón, el tratado o la epístola. Cada autor hacía uso de los recursos textuales que su formación le proporcionaba, por eso el corpus no es homogéneo: el narrador del naufragio del galeón S. João procede de una matriz popular innegable, mientras que Gaspar Afonso hace gala de una erudición jesuita, por ejemplo.

Las narraciones que se incluyen en esta traducción son:

1.- Relación de la muy notable pérdida del galeón grande S. João en que se cuentan los grandes trabajos y lastimosas cosas que le ocurrieron al capitán Manuel de Sousa y Sepúlveda y el lamentable fin que él y su mujer e hijos, y toda la demás gente, tuvieron en tierra de Natal, donde se perdieron el 24 de junio de 1552.

2.- Relación del viaje y naufragio de la nao S. Paulo que fue para la India en el año de 1560, de la que el capitán Rui de Melo da Câmara, maestre João Luís y piloto Antonio Dias, escrita por Henrique Dias, criado del señor don António, Prior do Crato.

3.- Naufragio que pasó Jorge de Alburquerque Coelho viniendo de Brasil hacia este Reino en el año 1565, escrito por Bento Teixeira Pinto, que se encontraba en dicho naufragio.

4.- Relación del viaje y suceso que tuvo la nao São Francisco en que iba por capitán Vasco de Fonseca, en la armada que fue para la India en el año de 1596, escrita por el padre Gaspar Afonso, uno de los ocho de la Compañía que en ella iban.

El naufragio de Sepúlveda, como también se le conoce al naufragio del galeón S. João, es una narración anónima que se escribió en Mozambique, según un comentario del narrador. Las marcas de oralización, concretadas en un uso irrefrenable de la conjunción y al inicio de las oraciones, así como el recurso al presente en varios pasajes, la ausencia de alusiones a autores latinos y la brevedad misma de la relación ponen de manifiesto el carácter popular del texto, mientras que la inclusión de un prólogo anuncia el carácter ejemplar de una narración que funciona a partir del cambio de fortuna del personaje principal, el capitán Manuel de Sousa Sepúlveda.

Una clara intención de denuncia sustenta la relación del viaje y naufragio de la nao São Paulo, con la que el lector recorrerá el Atlántico y el Índico, hasta llegar a lo que hoy es Indonesia. Henrique Dias, su autor, un boticario que iba a bordo, conforma un sabroso relato en el que muestra las numerosas aventuras y desventuras de los tripulantes del microcosmos que era una nao de la carreira da Índia: tormentas, enfermedades, ahogados, insubordinaciones, pillaje, el asombro ante la belleza de nuevos e ignotos paisajes… Dias –si no es que lo ayudó Gomes de Brito—tiene una necesidad evidente de pasar por conmiserativo, crítico y culto…

La tercera relación tiene como protagonista a Jorge de Alburquerque, noble encargado de la Capitanía de Pernambuco, quien naufragó camino a Lisboa. El autor del texto, Bento Teixeira Pinto, poeta de cierto renombre, tiene como modelos narrativos otras relaciones de naufragios y libros de aventuras, pero, sobre todo, narraciones hagiográficas y el sermón, género literario importante en esa época…

En estrecho contacto con la epístola, el sermón, el relato histórico y mucho más cerca de lo que conocemos en el mundo hispánico como crónica de Índias, está el viaje del jesuita Gaspar Afonso, quien a lo largo de tres años,  recorre el continente americano desde el norte de Brasil hasta La Habana, en su intento por llegar a la India. En esta narración, las emocionadas y entusiastas descripciones de una naturaleza exuberante y sorprendente se mezclan con las narraciones episódicas de las injusticias de los colonizadores y de las mercedes recibidas durante el trayecto.

En síntesis, he procurado que la selección que presento ofrezca textos agradables para la lectura y que, al mismo tiempo, sean una muestra de la diversidad estilística y temática de un género vigoroso en la historia de la literatura portuguesa de los siglos XVI y XVII que, de manera poderosa, da cuenta de cómo la gente que subía a las naos no era tan distinta a nosotros, pues se enfrentaba al asombro del mundo, a los poderes de la naturaleza, a los desafíos de la adversidad y a la propia condición humana.

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