Baja California: se derrumba la hegemonía del PAN

Con el Congreso de bajacaliforniano en su poder y las medidas fiscales anunciadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador para la zona fronteriza, los probables candidatos de Morena confían en que su partido ganará la gubernatura en las elecciones de junio próximo. Sin embargo, Acción Nacional, con su cuestionado dirigente Marko Cortés tratando de compensar el desprestigio del actual mandatario, Kiko Vega –quien acaba de ser demandado penalmente por el presidente del Colegio de Abogados de Tijuana, Rafael Cruzmanjarrez, bajo cargos de corrupción–, emprendió una campaña negra para desprestigiar el programa lopezobradorista de zona libre.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Tres décadas de hegemonía del PAN en Baja California se derrumban en medio de violencia, corrupción, impunidad y crisis económica, que con el actual gobierno de Francisco Kiko Vega de Lamadrid han llegado a los peores niveles, mientras que Morena paladea el poder tras arrasar en todo el estado en la elección de julio y ya con Andrés Manuel López Obrador como presidente de la República.

Ganar Baja California es, para Morena, otro símbolo de la derrota del ciclo neoliberal y del cogobierno del PAN con el PRI iniciado con Carlos Salinas, en 1988, mientras que para el panismo representa la defensa de su primera gubernatura, que le abrió la puerta al poder presidencial que conquistó en el año 2000.

Tan estratégica es esta elección que el presidente del PAN, Marko Cortés, asumió la coordinación general de la campaña y se instaló en el estado hasta el 2 de junio, cuando concluya este proceso. Se trata de su primer reto como dirigente, después de que Ernesto Ruffo –quien ganó en 1989 la primera de las cinco gubernaturas panistas– lo calificara de “espurio”.

Además del desgaste de 30 años de gobiernos ininterrumpidos, el PAN enfrenta el desprestigio de Vega de Lamadrid, amigo íntimo de Santiago Creel –el mentor de Cortés–, y carece de figuras competitivas para retener la gubernatura, que será de sólo dos años.

La principal apuesta del PAN, el exalcalde de Tijuana Jorge Ramos Hernández, perdió la senaduría ante el empresario Jaime Bonilla Valdez, uno de los más firmes prospectos de Morena para la gubernatura, y ya no quiere ser candidato. “No está en mis planes”, revela a Proceso el secretario de Buen Gobierno del CEN panista, una cartera que le creó Cortés.

–¿Descarta, entonces, ser el candidato del PAN?

–Sí, absolutamente, aun cuando las encuestas me colocan en un primer lugar entre los aspirantes panistas.

Pese a que el PAN abrió a la militancia la elección de su candidato, los prospectos son de muy bajo perfil y están vinculados al gobernador acusado de corrupción e ineptitud, por lo que se explora postular a un externo, que podría ser Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Pero ni siquiera este empresario quiere ser el candidato del PAN a gobernador, como le aseguró al reportero poco antes de su reelección como presidente de la cúpula empresarial que ha sido semillero de cuadros de ese partido desde la década de los ochenta.

De lo que no hay duda es de que el PAN usará todos los recursos para retener la gubernatura, y ganar los cinco municipios y el Congreso, a pesar de que las encuestas lo colocan con una desventaja de hasta 30 puntos ante Morena, y con el PRI como fuerza marginal, pese al poder económico de Jorge Hank Rhon.

“Diciendo la verdad, estamos enfrentando el reto de 30 años de desgaste, pero al mismo tiempo ahí está nuestra área de oportunidad”, razona Ramos, quien dice que el PAN apuesta a que la población recuerde cómo en este lapso se transformó el estado y, como en otras contiendas en las que iba muy abajo, termine por favorecer a sus candidatos. 

–¿De cuánto es la ventaja de Morena sobre el PAN?

–De entre 20 y 29 puntos, pero es una distancia que no es ajena a circunstancias que ya hemos enfrentado.

Aunque no será candidato, Ramos es parte de la estrategia de Cortés para retener la gubernatura, en la que participan el flamante secretario de Elecciones, el polémico exgobernador de Guanajuato Juan Manuel Oliva, y Jesús González Reyes, encargado de la misma área durante el periodo de Ricardo Anaya, nativo de Tijuana y cercano también a Creel.

Una de las estrategias que se explotarán en la contienda serán las “incongruencias” del gobierno de López Obrador, advierte Ramos. Y asegura: “La moneda está en el aire y el PAN está en la jugada”.

Morena: Ya cumplimos

Del lado de Morena campea el optimismo, no sólo por haber ganado la Presidencia de la República con López Obrador, las dos senadurías y todas las diputaciones federales por Baja California, sino también a causa de la decisión presidencial de hacer zona libre 30 kilómetros de todos los estados de la frontera con Estados Unidos, medida que beneficiará a Morena en la elección del próximo año.

Además de aumentar al doble el salario mínimo, se homologaron los precios de las gasolinas con los de Estados Unidos, disminuyó de 16% a 8% el Impuesto al Valor Agregado y de 30% a 20% el Impuesto Sobre la Renta.

“Yo no tengo duda de que la gente ya no quiere al PAN”, afirma Bonilla Valdez, senador con licencia, “superdelegado” del gobierno federal en Baja California y uno de los prospectos para ser el candidato a gobernador, quien advierte que, si bien ese partido no está muerto, Morena no puede perder la elección si se cumplió la promesa de crear la zona libre:

“¿Por qué vamos a perder la elección si la gente votó por eso? No van a decir: ‘Morena ya cumplió, vamos a regresar con el PAN o con el PRI’. ¡Claro que van a decir que no! ¡Se trata de cumplirle a la gente!”

Duro adversario del gobernador Vega, a quien acusa de enriquecerse con el dinero público –como otros gobernantes del PAN–, Bonilla valora aún si busca la gubernatura de dos años o espera a la sexenal, mientras que los otros aspirantes son el expriista Jaime Martínez Veloz, Arturo González, expresidente nacional de la Confederación de Cámaras de Comercio (Concanaco) y el profesor Jesús Ruiz Barraza.

Pero Bonilla Valdez también advierte sobre el candidato de Morena: “Puede haber uno externo. Puede ser Adela Navarro, directora del semanario Zeta de Tijuana; Arturo González, el profesor Ruiz Barraza o Martínez Veloz, un hombre de izquierda. Pero eso se va a decidir con una encuesta”.

–Usted arrasaría, según encuestas.

–No voy a decir que las traigo todas conmigo, no. Las cosas pueden cambiar. Me favorecen las encuestas porque vengo de un proceso reciente, pero nada de eso va a valer si no cumplo lo que dije. Eso es lo más importante. A mí no tanto me interesa eso (la gubernatura), sino cumplirle a mi gente en Baja California. 

Por su parte, Martínez Veloz asegura que existen todas las posibilidades de que Morena arrebate la gubernatura al PAN, pero advierte que primero debe procesarse adecuadamente una candidatura que garantice unidad y ofrecerse un programa que contraste con lo que han sido los gobiernos panistas. 

“Lo más deseable es que se pueda construir un trabajo articulado y de acuerdos que nos haga salir fuertes y unidos, pero la base fundamental es la propuesta y cómo pensamos articularla”, subraya Martínez Veloz, quien durante el gobierno de Enrique Peña Nieto se desempeñó como coordinador para el diálogo con los pueblos indígenas de la Secretaría de Gobernación. 

Autor del libro Recuperemos la esperanza. Baja California, un mundo donde caben muchos mundos, Martínez Veloz afirma que Salinas entregó la gubernatura, en 1989, “como una concesión al PAN para legitimar un modelo que fracasó”, el neoliberalismo, que ha tenido efectos negativos para el estado.

“El diagnóstico que nosotros hacemos es que hay cuatro jinetes del Apocalipsis que galopan en Baja California: la inseguridad, la corrupción, la impunidad y la incompetencia gubernamental. Hay muchos otros problemas, pero esos les pegan a todos los estamentos sociales”, subraya.

–El hecho de que haya presidente de la República de Morena favorece la lógica para que este partido gane.

–Hay un cambio de correlación de fuerzas. Más allá de que estuviera el PAN o el PRI en el gobierno, lo cierto es que en realidad las fuerzas hegemónicas del país, vinculadas al poder económico, pueden coexistir sin mayor problema aquí en el estado. 

“Hoy la presencia de un gobierno como el de Andrés Manuel cambia radicalmente la correlación de fuerzas. La clave está en que Morena tenga la capacidad de construir los acuerdos necesarios que le permitan salir cohesionado frente al adversario principal, el PAN, que va a tratar de defenderse como gato boca arriba.”

La estrategia panista

Ramos Hernández, alcalde de Tijuana entre 2007 y 2010, adelanta el principal argumento de campaña del PAN:

“En 30 años hemos transformado el estado, con indicadores nacionales muy fuertes en servicios básicos y un desarrollo muy potente, aunque lamentablemente en el tema de seguridad, igual que en el resto del país, las cosas se han estado recrudeciendo.”

Autoexcluido Ramos como como candidato, el PAN tiene como opciones al secretario de Desarrollo Social, Alfonso Álvarez Juan; el secretario de Gobierno, Francisco Rueda, ambos bajo la sombra del desprestigiado gobernador, y Juan Manuel Gastélum Buenrostro, presidente municipal de Tijuana, quien ganó notoriedad por su conducta antiinmigrante. 

–¿Gustavo de Hoyos puede ser su candidato?

–El PAN está abierto a cualquier posibilidad de participación ciudadana que le garantice a la población dos cosas: probidad y experiencia para poder dar buenos resultados, y posibilidades de triunfo. 

“El PAN está completamente abierto a analizar posibilidades de fuera, con muchos nombres, entre ellos el que mencionas (De Hoyos)”, subraya el exdiputado federal, quien admite que, conforme a encuestas que él conoce, su partido va en desventaja, como ya ocurrió en anteriores elecciones de gobernador.

“En otros tiempos hemos arrancamos con 21 puntos abajo y estamos acostumbrados a tener contiendas cerradas, pero el PAN siempre ha sabido resolver su situación interna y estar en sintonía con la población”, añade.

Revela parte de su estrategia de contraste con Morena:

“En la agenda nacional hay contradicciones muy claras que son sensibles para el electorado bajacaliforniano y nosotros vamos a plantearle a la población esas incongruencias. Una de ellas es el IVA. López Obrador propuso como candidato bajarlo de 16 a 8%, pero no se tocó en este paquete fiscal la Ley General del IVA y lo quieren hacer por decreto, y eso es fraudear parcialmente al electorado.”

Explica: “Un decreto es anual y eso no le permite al empresariado, a la economía de la frontera del país, hacer una planeación fiscal con certidumbre, porque el año que entra, como ocurre con los autos usados, con los decretos ampliados, habrá un viacrucis permanente de todos los empresarios pidiéndole al gobierno federal que ratifique el decreto”.

También el PAN combatirá a Morena con la estrategia de seguridad de López Obrador: “Cientos de miles de bajacalifornianos votaron por él en la lógica de sacar al Ejército de las calles, de acabar con los abusos en los derechos humanos, de no involucrar a los militares en tareas de seguridad, y lo que vemos ahora es una política más dura de lo que el propio PRI planteó”.

Por eso reitera: “La moneda está en el aire y el PAN en la jugada, porque sabemos responder y porque hay una determinación de Marko y todo el equipo del CEN de apostarnos en Baja California y dar la pelea permanente con la evidencia de las inconsistencias entre las propuestas que le hicieron a los electores y que ahora están siendo abandonadas”.

“Kiko”, a la cárcel

De lado de Morena no hay duda de que ganará la gubernatura, las cinco presidencias municipales y la mayoría del Congreso local, no sólo por las acciones del nuevo gobierno federal, sino por la mala reputación del PAN y del gobernador Vega de Lamadrid, acusado de corrupto e inepto. 

La semana pasada el presidente del Colegio de Abogados de Tijuana, Rafael Cruzmanjarrez García, presentó una denuncia ante la entonces Procuraduría General de la República contra el gobernador por enriquecimiento oculto y lo que resulte por el aumento de su patrimonio o la ilegítima procedencia de sus bienes.

La denuncia describe los cargos públicos y empresariales que ha ocupado desde hace 30 años y, al no presentar sus declaraciones patrimonial, de intereses y fiscal, presume que “Francisco Arturo Vega de Lamadrid ha saqueado las arcas del estado”.

Por su parte Bonilla Valdez, dueño de siete empresas de medios y quien tuvo ciudadanía estadunidense para poseer cadenas de radio en el país vecino, ha mantenido una dura confrontación con el gobernador, a quien acusa de ladrón, pese a que éste le ha pedido respeto.

“El respeto se gana, no sólo se exige. Que se gane el respeto: que deje de robar”, clama el senador con licencia, en entrevista previa a su nombramiento como delegado del gobierno federal.

–De ser gobernador, ¿metería a la cárcel a Vega?

–Esa no va a ser facultad mía, eso será resultado de las investigaciones que arrojen eso. Hay un sistema y hay separación de poderes. Por más que yo quiera meter a una persona, si no tengo las facultades para hacerlo, no lo puedo hacer.

–¿Es un ladrón el gobernador?

–Es muy claro eso.

–¿Se ha enriquecido con dinero público?

–¡Claro! Están las pruebas. Hay auditorías que se están llevando a cabo y todo eso va a salir, va a salir la verdad. La cosa es qué tan rápido va a salir y si es suficiente para enjuiciarlo rápido o si los casos se va a ir posponiendo.

“El señor busca presionar para que una persona como como yo no llegue al gobierno… Aunque ganamos la elección de julio, tenemos una estructura panista con 30 años, cinco administraciones, empleados, gente en puestos estratégicos.”

Y sobre los priistas comenta: “Vamos a tener un PRI muy ardido y va a querer salir del sótano. Hank, quien ha hecho una fortuna tremenda con la jugada y quien heredó mucho de su padre, usa ese dinero para controlar políticamente el estado. Ni uno ni otro van a dejar que les arrebatemos el poder nada más así”. 

Este reportaje se publicó el 6 de enero de 2018 en la edición 2201 de la revista Proceso.

Acerca del autor

Reportero de Proceso desde 1994, Premio Nacional de Periodismo en periodismo de investigación y autor de tres libros.

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