Gran pesar por la partida de Fernando Luján

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El medio del cine y la televisión se volcó en pésames por el fallecimiento del connotado y reconocido actor Fernando Luján, este viernes, en su casa de Puerto Escondido, Oaxaca, a los 78 años de edad.

Hijo del también legendario actor de origen argentino Alejandro Ciangherotti, fue a su vez padre del actor Fernando Canek, quien recibió innumerables muestras de solidaridad a través de las redes sociales en cuanto trascendió la noticia de la muerte de su padre, quien nació el 23 de agosto de 1939 en Bogotá, Colombia, si bien toda su prolífica y brillante carrera la hizo en México.

Canek asentó: “Te amo y te adoro. Te veré en cada recuerdo propio y ajeno, en cada loa a tu nombre y cada momento que escuche el estribillo ‘Nadie como Luján’; en cada hermoso atardecer de playa, en la casa invierno helado, en una acogedora casita de montaña, en cada ocasión que perciba tu colonia clásica y añeja llenar una habitación, en el olor de un cigarro en un auto de piel, en cada una de tus obras, en cada uno de tus hijos, y en cada ocasión que tenga el precioso regalo de atesorar que estás presente en mi reflejo”.

Otro miembro de la comunidad histriónica, Hernán Mendoza, apuntó: “Uno de mis ídolos partió hoy, estoy triste y le mando todo mi cariño a la familia de este gran hombre y actor”.

Carlos Pascual, productor de teatro; Jesús Magaña Vázquez, director de cine; Raquel Pankowsy, actriz imitadora, y Roberto Sosa hijo, le expresaron su dolor compartido a Canek, al tiempo que se manifestaron en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato, Cinema 23 (organizadores del Premio Fénix) y la Canacine (Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica).

En su cuenta de Twitter, su colega Ari Telch, quien alternó con Luján de manera inolvidable en la telenovela de Epigmenio Ibarra Mirada de mujer (otra de las varias producciones televisivas de ese género en el que brilló fue Los ricos también lloran), en duelo por el amor de Angélica Aragón, escribió:

“Buen viaje Fernando, gracias. Fernando Luján, Te quiero, te admiro, te agradezco, te recuerdo siempre”.

Luján, quien en realidad llevaba el mismo nombre que su padre (más el Díaz original de la actriz Mercedes Soler, su madre), había sido hospitalizado recientemente por una crisis de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

Nadie podrá borrar de su memoria las actuaciones en las cintas Viento negro (1965), de Servando González, y El coronel no tiene quien le escriba (1999), de Arturo Ripstein. La primera con David Reynoso y la segunda con Marisa Paredes. Estas ruinas que ves (1978), de Paco Aldebarán, y El patrullero 777 (1977), con Cantinflas.

Había debutado haciendo películas desde niño, en la década de los años 50 –a los siete años hizo Marianela, versión de la novela del hispano Benito Pérez Galdós–, y llegó a ser figura destacada de la Época de Oro del cine nacional.

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