General retirado Antimo Miranda rechaza acusaciones de “El Vicentillo”

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El general retirado Humberto Eduardo Antimo Miranda rechazó las declaraciones de Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, quien ante la justicia de Estados Unidos lo acusó de haber protegido al Cártel de Sinaloa durante el gobierno de Felipe Calderón.

“Desmiento categóricamente lo dicho sobre mi persona y me deslindo de cualquier relación con los implicados, con quienes nunca he entablado ningún tipo de comunicación ni los he conocido”, resaltó el general de división en retiro, en un comunicado enviado a Apro con fecha 11 de enero.

El pasado jueves 3, durante una audiencia pública en el juicio que se sigue contra Joaquín El Chapo Guzmán en una corte federal de Nueva York, El Vicentillo declaró que, como oficial mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Antimo Miranda se reunió en 2007 con su padre, Ismael El Mayo Zambada, uno de los jefes del Cártel sinaloense.

“Lo llevé a Culiacán a conocer a mi papá”. Estuvieron reunidos como cinco horas, declaró ‘El Vicentillo’ sobre el general, quien formó parte de la primera plana de la Sedena entre 2006 y 2008.

En su edición 2201, la revista Proceso publicó parte del testimonio de Zambada Niebla, quien es uno de los principales testigos protegidos de la justicia de Estados Unidos en contra de El Chapo.

Según el exnarcotraficante, el general Antimo Miranda se puso al servicio de El Mayo y se comprometió a darle información de los grupos opositores al Cártel de Sinaloa, a cambio de pagos mensuales de 50 mil dólares.

El general retirado negó los hechos en su comunicación pública: “Durante el periodo en el que fungí como oficial mayor de la Sedena, únicamente desempeñé las actividades administrativas requeridas por mi cargo. Nunca, directa o indirectamente, he recibido pago alguno de persona o entidad, distinto de aquel que legalmente me correspondía por el desempeño de mi trabajo”.

Tras señalar que “la supuesta información de un testigo protegido” no tiene fundamento alguno, añadió: “Las acusaciones están basadas en especulaciones y carecen de pruebas”.

El militar en retiro, cuyo nombre se incluyó –a fines del sexenio de Calderón– como prospecto para ser titular de la Sedena en el gobierno de Enrique Peña, aseguró estar dispuesto a colaborar con las investigaciones “que puedan llevar a esclarecer cualquier dicho difamatorio contra mi persona”.

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