Identifican restos de 15 personas desaparecidas en Cuauhtémoc, Chihuahua

Mercedes Doretti, coordinadora del Equipo de Antropólogas Argentinas Forenses. Foto: Octavio Gómez Mercedes Doretti, coordinadora del Equipo de Antropólogas Argentinas Forenses. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró la identificación de 15 personas que desaparecieron en el 2011 en la ciudad de Cuauhtémoc, Chihuahua, cuyos restos fueron localizados en tres fosas de los municipios colindantes de Cuauhtémoc, Cusihuiriachi y Carichí.

En agosto del año pasado, las antropólogas hallaron 52 restos óseos en las fosas mencionadas, que corresponden a 22 personas y que ya cuentan con perfil genético, siete de las cuales fueron plenamente identificadas.

La semana pasada, el EAAF logró la identificación de más restos y de otras ocho personas, que entregaron a sus respectivas familias en un acto colectivo, en memoria de sus seres queridos.
El trabajo del equipo argentino fue gracias a un convenio de colaboración impulsado por el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm), firmado también por la Fiscalía General del Estado.

Los restos localizados en las fosas de los ranchos Dolores, El Montero y brecha El Porvenir, corresponden a personas desaparecidas el año 2011 en la ciudad de Cuauhtémoc.
El trabajo de las especialistas duró dos años, a partir de que firmaron el acuerdo en diciembre de 2016, con el gobierno de Javier Corral Jurado.

Los trabajos consistieron en el análisis de 43 contenedores con pequeños fragmentos óseos que fueron recuperados en los dos ranchos y la brecha mencionados, que eran utilizados como como centros de inhumación clandestina, informó la antropóloga argentina Mercedes Doretti.

De esos contenedores seleccionaron 223 restos que presentaron posibilidades de brindar información genética.

“Del procesamiento se obtuvieron 29 perfiles genéticos individuales, que al comparecerse con los perfiles genéticos de familiares de 140 personas desaparecidas, resultaron la identificación de 15; sin embargo, la investigación continuará para encontrar a quiénes corresponden los restantes”, agregó Doretti.

El fiscal general, César Augusto Peniche Espejel, ofreció una disculpa a las familias que aún no logran localizar a sus familiares y se comprometió a continuar trabajando hasta encontrarlos.

“La tarea no ha concluido, tenemos mucho que hacer. Mientras exista una familia que no sepa de su ser querido, no terminaremos. A nombre de gobierno del estado pido una disculpa a todas las familias que aún no tienen tranquilidad y que aún no cuentan con una respuesta”, dijo en rueda de prensa el funcionario estatal.

Hidalia Gutiérrez, madre de Amir Gutiérrez, un joven desaparecido el 1 de julio de 2011, agradeció a quienes hicieron posible la localización de su hijo.

“Ayer le dimos sepultura, estoy agradecida con el gobierno porque agilizó todo. Con el Cedhem, con Gabino, mi eterno agradecimiento. Mercedes Doretti, mi agradecimiento eterno, me devolviste a mi hijo y ayer (el jueves 17 de enero) pude darle cristiana sepultura”, expresó Hidalia Gutiérrez.

En la rueda de prensa estuvieron además las señoras María Emma Frías y Horensia Gutiérrez, mamás de otros dos desaparecidos cuyos restos fueron identificados.

Mercedes Doretti recordó que el principal objetivo del convenio firmado en diciembre de 2016, fue intentar la identificación de los restos óseos fragmentados y severamente dañados por calor y fuego, localizados en los tres ranchos.

Esos restos se encontraban dentro del C4 bajo custodia de la Fiscalía General del Estado, y lograron la identificación con el apoyo de las familias, organizaciones civiles y de la Fiscalía.

Durante los dos años, recolectaron información de 140 personas desaparecidas que corresponde a las familias que pudieron desaparecer en fechas cercanas a los hallazgos de esos tres ranchos: 21 eran mujeres y 119 hombres.

Recolectaron 363 perfiles genéticos y seleccionaron las muestras de 233 zonas óseas para extraer el ADN. Así lograron identificar 15 personas, de las cuales 10 son menores de edad.

Aún falta identificar a 125 personas de quienes no hay información sobre lo que ha pasado con ellas, detalló Doretti.

De los restos que se encontraban en los contenedores, seleccionaron cientos de fragmentos y sólo 233 podían tener posibilidad de obtener material genético recuperable. Eran piezas pequeñas.

De los 233, sólo pudieron procesar 163, debido a que los laboratorios dijeron que con los demás no era factible. La antropóloga detalló que lograron identificar 117 perfiles genéticos, que corresponden a 29 perfiles distintos.

Compararon los perfiles genéticos con familiares que buscan a seres queridos, para confrontarlos, y así lograron las primeras 15 identificaciones.

Hay una pieza que sería de la persona número 16 identificada, pero ésta no se considera aún prueba de fallecimiento porque es un diente. “Falta encontrar restos de 13 perfiles genéticos para poder identificarlos”, añadió Doretti.

“Falta dar una respuesta a las 125 familias de quienes no han encontrado una respuesta, y el número de desaparecidos, que es más de 300, es bastante más alto”.

Mercedes Doretti agradeció a las familias de personas desaparecidas de Cuauhtémoc, por la confianza, así como al Cedehem y a la Fiscalía.

“En 14 años en México, debemos reconocer cuando hay apoyo del estado, porque la diferencia es muy grande cuando se trabaja con apoyo”, agregó.

Son 15 hombres

Las personas que logró identificar el EAAF son: Amir Gutiérrez, desaparecido el 1 de julio de 2011; Álvaro Soto Molina, el 13 de noviembre de 2011; José Sergio Cleto Trejo; Baltazar Chacón Arias, el 21 de junio de 2011 del centro de rehabilitación Caddic, junto con otras seis personas; Ramón Delgado Gutiérrez; Yidam Lugo Parra, desaparecido junto con su hermano Alejandro el 26 de julio de 2011 (Alejandro aún no puede ser considerado como fallecido), y Marco Antonio Bautista Bautista.

A esa lista se agregaron este año: Francisco Chávez Mireles, Pedro Chávez Mireles, Luis Alberto Barffusson Real, Mauricio Soto Muñoz, Pablo Sepúlveda Tapia, Reyes Iván Beltrán, Luis Guillermo Lozoya y Adán Soto Gámez.

Largo camino

El coordinador del área de personas desaparecidas del Cedehem, Gabino Gómez Escárcega, agradeció la confianza de las autoridades y refirió que el camino para lograrlo no fue fácil y dio a conocer que el trabajo se efectuó con fondos provenientes de la cooperación internacional, sin representar ningún costo para el gobierno federal o estatal.

Gabino Gómez dijo que los familiares de los hombres identificados recibieron los restos de sus seres queridos en una ceremonia privada, acompañados de autoridades, de las antropólogas argentinas y del Cedehem.

“Fue un camino muy difícil. En octubre de 2011 que se localizó la primera fosa con los restos calcinados en el rancho Dolores en el municipio de Cuauhtémoc, posteriormente fueron localizadas las de El Mortero y del rancho El Porvenir, en Cusihuiriachi y Carichí, respectivamente. La Fiscalía reconoció que no había posibilidades de identificación por el estado de degradación en el que se encontraban”.

Desde octubre de 2011, durante el gobierno de César Duarte Jáquez, demandaron a las autoridades de la fiscalía y de gobierno, la necesidad de que se conviniera con quien tuviera la mejor tecnología porque era la única posibilidad de lograr alguna identificación.

“Teníamos conocimiento de existencia del Equipo Argentino de Antropología Forense, que ha trabajado en muchas partes del mundo, incluido en Ciudad Juárez. Jamás se nos quiso escuchar a pesar de que hubo convenios y acuerdos. Todavía en diciembre de 2013 firmamos un acuerdo con el exgobernador César Duarte para contactarlo, para que tomaran y analizaran los restos”, refirió Gabino Gómez.

Al finalizar el 2016, no habían logrado que se cumpliera el acuerdo firmado y aseveró que como en el caso de los estudiantes de Aytozinapa, el gobierno estatal comenzó a construir una “verdad histórica” en el caso de las desapariciones de Cuauhtémoc.

Amnistía Internacional (AI) acababa de emitir su informe, en el que evidenció el grave problema de desapariciones forzadas en el municipio de Cuauhtémoc.

“Se desata una campaña terrible contra las organizaciones y familiares de víctimas acusadas. Decían que eran actrices que recibían dinero; fue una campaña terrible. A finales del sexenio pasado, intentaron desaparecer muestras, procesarlas. Tuvimos (el Cedehem) que recurrir a amparos para lograr que la dirección de Servicios Periciales no se los llevara. Sabíamos que tenían muestras separadas para desaparecerlas.

“Con las declaraciones y después con el informe de Amnistía Internacional, el exfiscal y el exgobernador dijeron que no había desapariciones en Cuauhtémoc, y dijeron que sólo había una desaparición en Chihuahua y estaba pendiente de resolver. Esto trajo un enorme conflicto y una lucha importante”, acotó el Gabino Gómez.

El 3 de diciembre de 2016, con la llegada del nuevo gobierno, firmaron el gobierno con el EAAF, que terminó el viernes pasado.

“Se consiguió financiamiento de la cooperación internacional y fue posible porque intentaban ocultar esa verdad de las graves desapariciones en Chihuahua, como si con eso fuera suficiente para arreglar el problema”.

2 mil 300 desparecidos

El fiscal general dio a conocer que en el estado de Chihuahua hay un registro oficial de 2 mil 300 de personas con estatus de desaparecidas. Hay casos de 1971.

Sin embargo, reconoció que la cifra puede ser mayor.

“Como en el rancho El Porvenir o Dolores, seguramente hay varios. En 2017 y 2018 se han localizado alrededor de 100 cuerpos, lo que significa un procesamiento para identificar y notificar a los familiares”, agregó.

El funcionario anunció que próximamente realizarán una jornada para recabar ADN de las familias de personas desaparecidas, para crear la lista de base de datos y hacer los cruces correspondientes.

“Ese trabajo, la tarea de armar base de datos para cruzar, queremos extenderlo en una segunda fase, con los estados circunvecinos para recabar información, como Durango, Coahuila, Sonora. El Equipo Argentino de Antropología Forense seguirá siendo un gran aliado y en la medida de la disponibilidad de ese gran equipo, seguirán integrando para que en la Zona Occidente cuenten con esa expertiz”, se comprometió.

Antecedentes

En agosto de 2015, la familia de Gustavo Parra Perea pidió llevar una ofrenda floral a la fosa, donde las autoridades encontraron sus restos.

Era un cementerio clandestino ubicado en el rancho privado “Providencia”, propiedad de Julio Escárcega. Se encuentra en el kilómetro 46 de la carretera a Carichí, relató un agente estatal que solicitó el anonimato por seguridad.

“La familia iba a poner una cruz donde encontraron la osamenta de un joven desaparecido. Pero un día antes, el comandante Rocha (Pablo Ernesto Rocha Acosta, exdirector de la Policía Estatal Única en el gobierno de César Duarte), mandó limpiar todo porque iba a ir Lucha Castro. Era un joven que se llevaron los restos a México y quisieron regresar la cruz ahí, pero un día antes tuvieron que limpiar, encontraron como 3 mil restos y nadie dijo nada. Había cráneos, casquillos, embolaron todo, dejaron limpio”, refirió un policía estatal a Apro en febrero de 2016.

Cuando la familia y los activistas llegaron, encontraron la tierra movida y todo limpio. “Darinel, el director de la Policía Investigadora, le habló al segundo comandante para darle la orden de Rocha, les dijo ‘saquen esas malditas osamentas porque no quiere que encuentren evidencia’”. Antes habían detenido al “Cafecito” y les confesó a Rocha y a Darinel.

“El 12 de agosto fueron al lugar los ministeriales de la Unidad de Personas Desaparecidas, de periciales y antropólogos, limpiaron para que Lucha no encontrara, iba con gente de National Geographic o algo así. Obviamente cuando llegaron al otro día, Lucha se molestó”, sostuvo el agente.

Cuestionado al respecto, Gabino Gómez Escárcega, encargado del área de personas desaparecidas en el Cedehm, confirmó también en 2016, que el día que llevaron a colocar la cruz del joven, Gustavo Parra Perea, encontraron la tierra movida y el terreno limpio, preguntaron qué había sucedido, pero no tuvieron respuesta.

Gómez informó que la petición de las familias es que lleven al grupo de antropólogas argentinas para que revisen los restos óseos que han localizado en diferentes fosas clandestinas de lugares cercanos a Cuauhtémoc, pero la Fiscalía en el gobierno duartista, no aceptó las condiciones del convenio que solicitaron.

El gobernador Javier Corral ha criticado que el gobierno de Duarte cometió omisiones intencionales en el periodo 2010-2016, evadió admitir el número real de homicidios doloso y maquilló número de desaparecidos.

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