Vargas Llosa renuncia al PEN International

Mario Vargas Llosa, escritor. Foto: Octavio Gómez Mario Vargas Llosa, escritor. Foto: Octavio Gómez

MADRID, España (apro).- El PEN International, la agrupación mundial de los escritores, parece haber entrado en una deriva luego de la airada renuncia del premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, al reprochar por carta a la presidenta Jennifer Clement su declaración de apoyo a las tesis del independentismo catalán y en la que se pide a España la liberación inmediata de los que activistas encarcelados de ese movimiento Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

La renuncia de Vargas Llosa es de carácter “irrevocable”, escribió en un durísimo texto en el que se pronuncia contra el comunicado de la organización por el “falseamiento de la realidad” y porque esta “lleno de mentiras y calumnias”.

Vargas Llosa cuestionó a la presidenta que se haya dejado llevar por su capítulo catalán, al que califica de “órgano militante del independentismo” y que presenta a España “como un país que atropella la libertad de expresión y encarcela a los escritores y disidentes”.

El autor de La fiesta del chivo o La ciudad y los perros asegura en su misiva que los presos encarcelados “no lo están por lo que creen y defienden sino por haber sido parte activa de un intento de golpe de Estado que, en contra de la Constitución y de las leyes de la democracia española, pretendieron arbitrariamente e inconsulta secesión”.

La renuncia irrevocable de Vargas Llosa no es insignificante para el PEN International, organismo que presidió entre 1977 y 1980, y del que era hasta ahora presidente Emérito.

El PEN es un lobby fundado en Londres en 1921 con el propósito de defender la libertad de prensa e imprenta. Una de sus acciones más importantes es denunciar la represión que sufren periodistas, intelectuales y escritores (“pen” en inglés es pluma) por desarrollar su labor.

El comunicado que se difundió esta semana pedía a España la liberación inmediata de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, expresidentes de la Asamblea Nacional Catalana y de Òmnium Cultural, respectivamente, y viene suscrito por 14 centros del PEN de los 148 existentes y de los escritores José Eduardo Agualusa de Angola, el italiano Erri de Luca, el español Suso Toro, el irlandés Colm Tóibín y la estadunidense Mary Ann Newman, coordinadora del Instiut Llull.

En su carta, Vargas Llosa apela a la condición de escritores de los presos por los que el PEN International aboga; peruano nacionalizado español desde 1993, ya había salido al paso de una crítica que el 11 de enero lanzó el capítulo estadunidense de la agrupación, que cuestionaba la existencia de libertad de expresión en España.

El comunicado promovido desde el PEN catalán y el escritor catalán Carles Torner fue respondido con dureza por el Nobel de Literatura, quien considero que es una “vergüenza” que el organismo “haga suyas las patrañas del centro catalán, un órgano militante del independentismo de Cataluña, que viene llevando a cabo una campaña internacional de desfiguración de la verdad”.

El escritor mexicano Homero Aridjis, expresidente del PEN International, citado por el diario El País, señaló que el asunto “es de carácter político y no se trata de una violación de la libertad de expresión de los profesionales de la palabra”.

Por ello, no compete al PEN “meterse en este conflicto”. Y añadió: “He visto que el Centro México es uno de los 14 que han firmado el comunicado de denuncia. Yo soy miembro del PEN México y nadie me pidió mi opinión”.

Pero por su parte, el escritor Suso del Toro, quien no tiene cargo en la organización, señaló que en rigor no son escritores, pero que él firmó la iniciativa “en contra de que se violente la libertad de expresión”.

La Asociación Colegial de Escritores de España –que sustituye aquí al PEN– consideró en comunicación al mismo diario español, que la campaña del PEN International es un “falseamiento de la realidad” y que “la verdad ha sido agraviada”, por lo cual conmina al PEN a rectificar sus afirmaciones y evitar “el error de asumir posiciones partidistas que quiebran el principio de objetividad”.

Vargas Llosa es un abierto activista contra los nacionalismos y en particular ha asumido una posición muy definida en contra del procés catalán.

El fin de semana pasado, por ejemplo, participó como figura estelar en la Convención Nacional del conservador Partido Popular (PP) a dar su visión sobre la actualidad española.

Ahí, el escritor instó a confrontar el nacionalismo “sin complejos” y con ironía agradeció al actual presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, el haber mostrado “la verdad racista y discriminatoria que tienen los nacionalismos”.

“Usted –le dijo– por lo menos dice la verdad, y su verdad es que los españoles somos perros rabiosos”.

Load More