El Teatro La Capilla cumple 66 años

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El pasado martes 22 de enero, el irreverente Teatro La Capilla cumplió 66 años de existencia. Como cualquiera, ha tenido sus esplendorosos momentos, pero la tercera edad le ha caído de maravilla.

Lo fundó nada más ni nada menos que el dramaturgo, director, destacado prosista y poeta Salvador Novo en 1953, en un terreno que él mismo había comprado en Coyoacán, donde abrió además un restaurante con sus propias (y exóticas) creaciones, como el inolvidable y ya clásico “filete a la pimienta negra” y la crema María Candelaria, para que el público pudiera cenar tras las funciones.

El espacio fue diseñado por el arquitecto Alejandro Prieto, también responsable de los teatros de los Insurgentes, el Xola del IMSS y uno más de esta institución en Querétaro, entre otros.

La primera obra que se presentó en La Capilla fue El presidente hereda,

de Cesare Guiolio Viola –traducida, dirigida y producida por el mismo Novo–, con una temporada de 142 funciones.

El foro arrancó con mucha fuerza, y tuvo durante varios años una intensa vida. Sin embargo, por el año 1959 comenzó a decaer y terminó siendo insostenible por problemas económicos, por lo cual se mantuvo cerrado durante los últimos años de vida de su fundador.

En 1974 el recinto fue heredado al médico Salvador López Antuñano. Es entonces cuando la actriz, directora y cabaretera Jesusa Rodríguez se acerca a éste para proponerle el rescate del foro. Y tras años de esfuerzos, en 1980 se estrena con la obra ¿Cómo va la noche Macbeth?. Mucho tiempo Jesusa y Liliana Felipe le dieron a este sitio intensa y provocativa vida con su foro vecino: El Hábito.

El director Germán Castillo se unió también al proyecto de La Capilla en 1986, cuando presentó Las dos Fridas, dirigida por Abraham Oceransky. En entrevista con Proceso, en aquel año, Castillo declaró: “Se tendrá un espacio de reflexión, de análisis, de encuentro con un público específico en una ciudad tan grande donde sus habitantes padecen el proceso de envilecimiento a través de los medios masivos de comunicación”.

Hoy en día el envilecimiento es infinitamente mayor y este es un preservado oasis con tres distintos espacios escénicos: Teatro-bar El Vicio (cabaret a cargo de Las Reinas Chulas en el antiguo El Hábito), la Sala Novo (donde estuvo el restaurante),  y el Teatro La Capilla (para teatro contemporáneo).

Es también casa de Los Endebles, A. C, una compañía creada en el año 2000, dirigida por el actor, traductor y director Boris Schoemann, e integrada por Hugo Arrevillaga, Alejandro Morales, Mahalat Sánchez, Mauricio Isaac y Georgina Ságar. Cuenta con su propio Taller de dramaturgia, Laboratorio Dramaturgia en Escena, y su Editorial Los Textos de La Capilla; así mismo organiza la Semana Internacional de la Dramaturgia Contemporánea, y varias muestras de teatro que promueven la descentralización de este arte.

Y así siguen las pequeñas luchas artísticas: convirtiéndose en grandes cambios sociales. Resistiendo gracias al amor de muchos que deciden no darse por vencidos. Dicen por ahí que el fantasma de Novo se pasea aún por los foros. Si es cierto, seguro que está aplaudiendo.

Así llega el Teatro La Capilla, con todo, a la tercera edad. Esperamos que cumpla la cuarta, la quinta, la sexta… Y mientras tanto: Feliz, muy feliz, cumpleaños.

Comentarios