Surge nuevo grupo de autodefensa en Ixtapa-Zihuatanejo

CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Un nuevo grupo de autodefensa apareció en el binomio turístico Ixtapa-Zihuatanejo, donde resurgió una confrontación entre grupos delictivos por el control de esta plaza.

La guardia civil armada asumió el control del poblado de San José Ixtapa, también conocido como Barrio Nuevo, que se ubica a un costado de la principal zona turística de este balneario, donde vive el secretario del Ejecutivo estatal, Alejandro Bravo Abarca, quien ha sido señalado por sus presuntos nexos con el narco.

Incluso el líder de la autodefensa adherida a la organización denominada UPOEG, Bruno Plácido Valerio, anunció públicamente que analizan la posibilidad de irrumpir en el balneario de Zihuatanejo, cabecera del municipio de José Azueta y actualmente disputada por grupos delictivos.

La aparición de este grupo armado se dio en el contexto de la visita del gobernador Héctor Astudillo Flores a Zihuatanejo, donde dijo que espera que pronto entre en operación la Guardia Nacional propuesta por el gobierno federal.

Ayer, Apro informó que la batalla por la plaza de Ixtapa-Zihuatanejo ha dejado esta semana una serie de ejecuciones, entre ellos el subcoordinador de la Cruz Roja, Daniel Maldonado, así como ataques contra bares que han provocado un virtual toque de queda.

Se trata de “La guerra del Crystal”, como se le denomina a las metanfetaminas elaboradas en laboratorios clandestinos ubicados la sierra de Zihuatanejo, donde grupos delictivos mantienen una confrontación desde hace una década.

Reportes oficiales indican que el grupo Sangre Nueva, brazo armado de Los Viagras que dirigen los hermanos Sierra Santana, comenzaron una nueva etapa violenta en Ixtapa-Zihuatanejo, ante la irrupción de la Guardia Guerrerense que se asume como extensión del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En “La guerra del Crystal” también está participando el grupo de La Familia Michoacana, de Arcelia, que dirige Johny “El Mojarro” Hurtado y grupos de autodefensa que han surgido recientemente en los municipios de Petatlán, Coahuayutla y La Unión, señalados por el gobernador Héctor Astudillo Flores como “parapetos del narco”.

Actualmente, la carretera que va de Zihuatanejo a la sierra pasando por el poblado de Vallecitos de Zaragoza para conectar con Toluca, la capital del estado de México, “es la frontera de los grupos armados” que esta semana trasladaron su disputa al principal destino turístico de la región Costa Grande de la entidad, indicó una fuente oficial que pidió el anonimato.

En los últimos días, fueron colocadas mantas en lugares públicos de Zihuatanejo, en las que se advierte la confrontación entre los grupos delictivos.

Incluso, los líderes de las organizaciones armadas siguen utilizando cuentas de Facebook para lanzar retos, como ocurrió hace dos años en otra etapa crítica que dejó decenas de muertos, desaparecidos y establecimientos comerciales incendiados en Ixtapa.

Esta semana, se han registrado al menos siete ejecuciones, así como tres jóvenes desaparecidos en dos ataques consecutivos contra el bar Ego, ubicado en pleno centro de Zihuatanejo, refieren oficiales.

No obstante, la ciudadanía quedó aterrada ante el asesinato del subcoordinador de socorristas de la delegación de Cruz Roja en este balneario, Daniel Maldonado, quien fue ejecutado de un tiro en la cabeza hace dos días y los sicarios dejaron una amenaza de muerte generalizada.

En respuesta, la delegación nacional de la Cruz Roja condenó el crimen del voluntario y exigió al gobierno estatal el esclarecimiento pleno de este crimen.

“Hacemos un llamado a todos los sectores sociales a respetar el trabajo humanitario, ambulancias e instalaciones de la institución, sobre todo a respetar la vida del voluntariado”, dice el comunicado oficial que se difundió a casi tres meses de que un socorrista de Cruz Roja fue ejecutado en Taxco.

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