La experiencia de la realidad virtual en el filme The Crow: The Legend

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Diversas son las leyendas sobre los cuervos, esas aves carroñeras relacionadas con supersticiones negativas al considerarlas  de “mal agüero”. Sin embargo hay otras historias que las rescatan y reivindican, y una de ellas fue base de la película de realidad virtual (VR por sus siglas en inglés) The Crow: the Legend (2018), producida para Play Station 4 (PS4), Oculus Go, Oculus Rift and Gear VR.

PS4, de la firma japonesa Sony, ha apostado por el VR desarrollando juegos muy exitosos para todas las edades, y el terreno de los cortometrajes y películas no ha sido la excepción: Hay una gran variedad en la tienda virtual tanto en demos gratuitos como de pago y para todos los gustos, desde animados y de terror hasta musicales, siempre con ayuda de los lentes, el joystick (control) y audífonos especiales de inmersión.

Un ejemplo es el recital del violinista Joshua Bell en una sala de grabación (Joshua Bell VR Experience) donde el músico interpreta la pieza “Hungarian Dance No. 1”, que como espectador la puede disfrutar frente a Bell.

Un empleado de Baobab Studios probando la película The crow: the legend

Un empleado de Baobab Studios probando la película The crow: the legend

En el caso de The Crow, la historia animada de la compañía estadunidense Baobab Studios  (creadora de las también exitosas cintas de VR Asteroids! e Invasion!) de 22 minutos de duración, sitúa al espectador en primera fila.

El cuervo (en vos de John Legend) es un ave de un bello y colorido plumaje, que además canta con una voz excepcional y funciona como líder de algunos animales del bosque que incluyen a una tortuga (Tye Sheridan), una zorrillo (Constance Wu), un búho (Liza Koshy), una polilla (Diego Luna) y a Oprah Winfrey en el papel de un ser antropomorfo llamado “Quien creó todo pensando” (The one who creates everything by thinking).

La leyenda

Basada en una leyenda nativa norteamericana, los animales experimentan un invierno sórdido en medio del bosque –sin mayores comentarios pero con gran referencia al cambio climático, el mismo que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se empeña en negar–, y a partir de ahí comienza la aventura para el cuervo (y los espectadores) que en un afán de ayudar a sus amigos, atraviesa diversos escenarios en búsqueda de un poco de calor.

Cada escenario de la historia es mágico, colorido y disfrutable, pues más allá del tema con tintes dramáticos, el espectador virtual puede centrar su atención en cualquier detalle del escenario, una vista de 360º.

Desde los rayos de luz casi cegadores, hasta la oscuridad del universo en donde se experimenta una sensación de movimiento al seguir el vuelo del cuervo, la historia nos deja con deseos de saber y ver más de ese mundo, por lo menos para seguir disfrutando de los escenarios.

Otro punto a favor son las personalidades de Hollywood que dan voz a los personajes, comenzando por Legend, unos de los pocos artistas EGOT (denominación para aquellos que han ganado un premio Emmy, un Grammy, un Óscar y un Tony) cuya voz grave fortalece mucho la historia; además de la entrevistadora Oprah Winfrey, y por supuesto al actor mexicano Diego Luna, cuyo personaje resulta clave en algún momento de la trama.

Historias como The Crow: The legend, que por cierto fue lanzada exitosamente en la última edición del Festival de Cine de Cannes, hacen del VR una experiencia disfrutable como una vertiente más de la industria fílmica en el mundo. Ahí está el ejemplo del juego Resident Evil 7 VR, cuyo éxito y comentarios dejan a muchos queriendo experimentar el cine de terror en realidad virtual.

Si la tercera dimensión (3D) nos hizo abrir los ojos, el VR no deja pestañear. Lástima que el acceso a esta experiencia sea, por lo pronto, para unos cuantos debido al alto costo de consolas como PS4 y los aditamentos que requiere para poder disfrutar la realidad virtual.

Acerca del autor

Licenciada en Ciencias de la Comunicación (2005) con Diplomado en Relaciones Públicas (2014), habla inglés y francés, amante del cine y los idiomas. Se inició como reportera de deportes en su natal Veracruz, y luego en publicaciones de la Editorial Vía Satélite de la Ciudad de México. Forma parte de la Sección de Cultura y Espectáculos de Proceso desde 2007.

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