Luna Ramos concluye su encargo en la SCJN; me voy “sin mácula” alguna, dice

El presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, y la ministra Margarita Luna Ramos. Foto: Octavio Gómez El presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, y la ministra Margarita Luna Ramos. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A cuatro décadas de haber iniciado su labor en el Poder Judicial de la Federación, este lunes la ministra Margarita Luna Ramos dejó la toga que portó durante 15 años como integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

“En este día que en definitiva abandono mi sitial, me voy con la serena quietud de portar sin mácula alguna, por última vez, esta toga que durante 15 años me acompañó en la realización de esta hermosísima tarea de impartir justicia”, dijo durante la sesión solemne.

Acompañada de los ministros Arturo Zaldívar y Norma Lucía Piña –el primero entregó un reconocimiento a Luna Ramos y la segunda le dedicó unas palabras por su trayectoria–, a la ministra se le quebró la voz durante su discurso, que se prolongó 20 minutos.

“A Alejandro, el compañero de mi vida, cuya entrega generosa permitió forjarnos un destino común, en el que ambos encontramos la plenitud”, dijo al dar su agradecimiento.

Durante la ceremonia, a la que asistió su hermano Alejandro Luna Ramos, quien fungió como magistrado presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la ministra se enfocó en recalcar la limpieza de su trayectoria al frente de la SCJN, así como su legado y la amistad que forjó con cada uno de los integrantes del máximo tribunal del país.

“Ese maravilloso regalo de su amistad que ha logrado traspasar, desde luego, las barreras del tiempo”, precisó.

Y agradeció a Guillermo Ortiz Mayagoitia, Mariano Carlos de Silva Nava y Mariano Azuela, quienes –subrayó– ayudaron a forjar una Suprema Corte que hoy es fuente de estabilidad, armonía y paz social.

“Sin embargo –agregó–, la democracia no puede sostenerse en los pilares de una sociedad desigual. Florece en donde la libertad se reconoce no como la ausencia de cadenas”.

La carrera judicial de Luna Ramos inició en 1975 como oficial judicial mecanógrafa. En 1987 saltó a magistrada y en 2004 fue propuesta por el gobierno de Vicente Fox para ocupar el asiento que dejó en la SCJN el ministro Juventino Castro y Castro.

Al concluir el mandato de Luna Ramos arranca formalmente la sucesión de la jurista. Para ello, a principios de febrero el presidente Andrés Manuel López Obrador envió la terna integrada por Loretta Ortiz Ahlf, Celia Maya García y Yasmín Esquivel Mossa.

Yasmín Esquivel Mossa es esposa del empresario José María Rioboó, un contratista cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador desde que fue jefe de gobierno, entre 2000 y 2005.

Por su parte, Ortiz Ahlf integró el equipo de transición y es esposa de José Agustín Ortiz Pinchetti, autor de la Cartilla Moral y antes secretario de Gobierno de López Obrador en el gobierno capitalino.

Por su parte, Maya García buscó la candidatura de Morena al Senado por Querétaro y antes fue candidata del PRD al gobierno de esa entidad.

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