Banxico reduce pronóstico de crecimiento para la economía de México

Alejandro Díaz de León, gobernador del Banxico. Foto: J. Raúl Pérez Alejandro Díaz de León, gobernador del Banxico. Foto: J. Raúl Pérez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) redujo su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana a un rango de entre 1.1% y el 2.1%, de uno situado entre 1.7% y 2.7%.

Al dar a conocer su informe trimestral de la inflación, el banco central destacó que el ajuste para 2019 refleja las afectaciones por el desabasto de gasolinas, los conflictos laborales en la frontera norte del país, así como los bloqueos de las vías ferroviarias en Michoacán por parte de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

“La mayor debilidad de diversos indicadores de la demanda interna a finales de 2018 sugiere que la desaceleración podría prolongarse a inicios de 2019”, apuntó.

Añadió: “A esto se adiciona la expectativa de que la actividad productiva a principios de año se haya visto afectada por eventos transitorios, tales como el desabasto temporal de combustibles en ciertas regiones del país durante enero, las interrupciones a las vías férreas en Michoacán y los conflictos laborales en Matamoros”.

Tomando en cuenta la tendencia negativa que la plataforma de producción petrolera mantuvo hacia el cierre de 2018 y principios de 2019 –agregó–, se revisa a la baja su trayectoria esperada para el horizonte de pronóstico.

Finalmente, abundó, se continúa esperando que persista la debilidad de la inversión, toda vez que las primas de riesgo se mantienen en niveles relativamente elevados, si bien han mostrado cierta reversión recientemente.

El organismo presidido por Alejandro Díaz de León destacó que al inicio de una nueva administración generalmente se presenta un rezago del gasto público, lo que puede afectar el crecimiento.

“Adicionalmente, hay diferentes elementos de política pública cuyos efectos sobre la economía son inciertos. Lo anterior podría contribuir a un menor dinamismo de la actividad económica a principios del año en curso. Así, persiste una considerable incertidumbre alrededor de estas perspectivas y se considera que la economía mexicana continuará enfrentando un entorno complejo en el que prevalecen diversos factores de riesgo externos e internos en el horizonte de pronóstico”, advirtió el banco central.

De igual manera, destacó que entre los riesgos para la economía mexicana está el hecho de que permanezca o se deteriore el actual ambiente de incertidumbre que ha afectado a la inversión, y que ello ocasione que diversas empresas pospongan o no lleven a cabo sus planes de inversión o que los consumidores reduzcan su gasto de manera precautoria.

Asimismo, que el proceso de ratificación e implementación del acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos y Canadá se retrase y genere mayor incertidumbre, dañando la inversión.

El Banxico destacó que, si bien se han observado avances en diversas negociaciones comerciales, permanece la posibilidad de un escalamiento de las tensiones comerciales o de que se adopten mayores medidas proteccionistas a nivel mundial que afecten el crecimiento, la inversión y el comercio a nivel global, así como a los mercados financieros internacionales en detrimento de la actividad económica en México.

Otros riesgos, apuntó, son los episodios de volatilidad en los mercados financieros internacionales, derivados, entre otros factores, de mayores tensiones comerciales a nivel global, aumentos imprevistos en las tasas de referencia de los principales bancos centrales o un ajuste desordenado de sus hojas de balance, un menor apetito por riesgo y un posible contagio proveniente de otras economías emergentes o de acontecimientos geopolíticos que pudieran reducir las fuentes de financiamiento.

También el deterioro en la calificación crediticia del país o en las empresas productivas del Estado, y en particular que se observen revisiones generalizadas a la baja por parte de las agencias calificadoras a la calificación de la deuda de Pemex, que compliquen la situación financiera de la empresa.

Además, que el efecto sobre la actividad económica de eventos tales como el desabasto de combustible, los bloqueos a las vías férreas en Michoacán o los conflictos laborales en Tamaulipas sean mayores y más persistente que lo previsto, o que se presenten nuevos episodios de esta índole.

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